La leche materna reduce la resistencia de las bacterias a los antibióticos

Según una investigación publicada este miércoles en Plos One, una de las proteínas presentes en la leche materna, la conocida por el acrónimo HAMLET (Human Alpha-Lactalbumin Made Lethal to Tumoral Cells) ha mostrado ser capaz de aumentar la sensibilidad de las bacterias a algunos antibióticos.

Cada vez son más los estudios que arrojan nuevos datos sobre la composición de la leche materna y muestran lo que ya sabía la humanidad desde siempre: la leche materna es el alimento óptimo y natural para el lactante humano. Como sabéis, los sucedáneos de la leche materna han sido creados para los casos reales en los que el bebé no puede ser alimentado con leche de su madre (en torno al 1% de las madres tiene hipogalactia verdadera) o de donante, ya que el 99% de las madres es capaz, con apoyo e información, de llevar a cabo una lactancia exitosa.

Al compartir con nuestros seguidores este nuevo descubrimiento, no queremos demostrar la superioridad de la leche materna sobre otras leches artificiales destinadas a alimentar a los lactantes, ni siquiera sus ventajas sobre otros sucedáneos. Lo que queremos es compartir nuestros conocimientos y seguir asombrándonos con vosotros por cómo la naturaleza ha sido capaz de crear algo tan maravilloso.

Una de las grandes preocupaciones en el mundo de la medicina es el hecho de que las bacterias van haciéndose, con el paso del tiempo, más resistentes a los antibióticos, lo que nos deja en una situación cada vez más vulnerable. Frente a esto, la leche materna, no sólo prepara a nuestro organismo y lo deja más protegido frente al ataque de virus y bacterias, sino que, en caso de agresión, según esta nueva investigación, la proteína HAMLET hace que algunas bacterias se vuelvan más sensibles a antibióticos (como la penicilina o la eritromicina) a los que habían sido resistentes con anterioridad.

File:Methicillin-resistant Staphylococcus aureus (MRSA) Bacteria.jpg
Staphylococcus aureus resistente a meticilina

Y, no sólo eso, además, según declaraciones de Anders Hakansson, investigador principal y profesor asistente de Microbiología e Inmunología en la Universidad de Buffalo (Estados Unidos), a Europa Press: «HAMLET tiene el potencial de reducir las concentraciones de los antibióticos que tenemos que utilizar para luchar contra las infecciones y nos permite usar de nuevo antibióticos bien establecidos contra las cepas resistentes«. En concreto, lo que se observó fue el aumento de la sensibilidad de Staphylococcus aureus resistente a meticilina, cuyas siglas son MRSA, (responsable de infecciones como la infección nosocomial, cuya manifestación más grave es la neumonía nosocomial) y de Streptococcus pneumoniae (el neumococo es un patógeno casi exclusivamente humano causante de un gran número de infecciones como la neumonía, sinusitis, o peritonitis, entre otras, y de procesos invasivos severos como la meningitis o la sepsis) a la meticilina y otros antibióticos.

Si queréis acceder al estudio publicado, no tenéis más que visitar este enlace.

Otras fuentes:

Europa Press

Sina con la investigación en lactancia materna (I)

Este es el primero de una serie de artículos y entrevistas  a destacados científicos que investigan sobre lactancia materna en España. En esta serie, Sina pretende acercarse a los nuevos descubrimientos y los temas punteros en lactancia materna, de primera mano.

El grupo de investigación de Ecología Microbiana, Nutrición y Salud, del Departamento de Ciencia de los Alimentos del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), en Valencia, investiga sobre lactancia materna y la enfermedad celíaca. Desde el Blog de Sina queremos saber más; por lo tanto, hemos entrevistado a la Dra. Yolanda Sanz Herranz, responsable del grupo.

SINA: Dra. Sanz, cuéntenos, ¿cuáles son las principales líneas de investigación del grupo?
DRA. SANZ: Nuestras líneas de investigación se centran en el análisis de la influencia de la microbiota intestinal humana y la dieta sobre el estado de salud y el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la alimentación y el estilo de vida (alergias, obesidad, diabetes,  etc.) y en la identificación y evaluación de nuevas bacterias probióticas que puedan ser eficaces para mejorar el estado de salud y reducir el riesgo de sufrir este tipo de patologías.

SINA: ¿Por qué considera importante la investigación en lactancia materna (LM)?

DRA. SANZ: Consideramos que es importante, en el contexto de nuestras líneas de investigación, porque la lactancia materna y su duración se ha asociado a una reducción del riesgo de sufrir infecciones y patologías de base inmunológica como las alergias y, a su vez, modifica la composición de la microbiota (o microflora) que coloniza el intestino del lactante, favoreciendo el desarrollo de bifidobacterias, por lo que pensamos que parte de sus efectos protectores frente al desarrollo de diversas patologías son debidos a su influencia sobre la microbiota.

SINA: ¿Qué es lo que han investigado al respecto de la relación entre la LM y la enfermedad celíaca?

DRA. SANZ: La lactancia materna y, sobre todo, su mantenimiento durante la incorporación del gluten en la dieta se han asociado a una reducción de la incidencia de la enfermedad celíaca, pero nadie ha investigado si estos efectos pueden ser mediados por sus efectos en la microbiota intestinal, que es lo que nosotros estamos investigando.

SINA: ¿Cuáles han sido sus conclusiones más importantes?

DRA. SANZ: Nuestros estudios han demostrado que la enfermedad celíaca está asociada a alteraciones en la composición de la microbiota intestinal en pacientes con enfermedad activa y no activa (una vez siguen una dieta exenta de gluten) y  que estas alteraciones pueden agravar la patología. En recién nacidos y lactantes con familiares de primer grado con enfermedad celíaca, que hemos reclutado durante más de 5 años, también hemos demostrado que tanto la lactancia como el riesgo genético de sufrir la enfermedad influyen en la composición de la microbiota intestinal; una vez finalice este estudio sabremos si las alteraciones encontradas en la microbiota constituyen un factor de riesgo para la enfermedad celíaca y en qué medida sus efectos pueden ser atenuados por la lactancia materna.

SINA: ¿Qué repercusiones prácticas tienen estos descubrimientos?

DRA. SANZ: Estos resultados podrían confirmar que la lactancia materna reduce la incidencia de la enfermedad celíaca a través de la modificación de la microbiota intestinal lo que a su vez aportaría nuevos argumentos para recomendarla y nos podría permitir identificar bacterias y estrategias de intervención que protegieran frente al desarrollo de la enfermedad en población de riesgo.

SINA: ¿Cómo se financian estos proyectos?

DRA. SANZ: En la mayoría de casos a través de financiación pública, en nuestro caso del CSIC y del Ministerio de Economía y Competitividad.

SINA: ¿Ve usted una promoción o apoyo de la investigación en LM a nivel institucional español o europeo? ¿Cómo se impulsan estas investigaciones?

DRA. SANZ: Hasta el momento, nuestras investigaciones han sido apoyadas por ambas instituciones y han supuesto una buena fuente de financiación y creo que, en general, estas líneas de investigación han sido apoyadas.

SINA: ¿Sus muestrFull Bottles of Pumped Breast Milkas de leche materna provienen de madres voluntarias? ¿Es esto una limitación a sus investigaciones?

DRA. SANZ: Sí, proceden de madres voluntarias, y  la obtención de muestras suele ser el principal limitante para nuestros estudios porque es frecuente no poder contar con un número suficientemente representativo.

SINA: ¿Qué podría aportar la ciencia española a la promoción de la LM?

DRA. SANZ: Evidencias adicionales y nuevos modos de acción de sus constituyentes en la prevención de enfermedades, que es en el ámbito en el que la alimentación juega un papel primordial, que es prioritario conocer y trasladar a la sociedad.

Muchas gracias, Dra. Sanz, por su aportación y el tiempo que nos ha dedicado.

Un reciente artículo publicado en el New York Times, comenta las investigaciones del grupo de la Dra. Sanz, destacando cómo la lactancia materna «normaliza» la microbiota de los niños con riesgo de celiaquismo, aumentando la cantidad de bifidobacterias en su intestino; eso hace que la lactancia natural provea un efecto protector contra el celiaquismo. Estos resultados y los de otros grupos de investigación pueden ampliarse en ese interesante artículo.

VII Congreso Español de Lactancia Materna

Del 7 al 9 de marzo de 2013 en Madrid se desarrollará el VII Congreso Español de Lactancia Materna y la V Reunión Nacional de Bancos de Leche Humana organizado por IHAN.

Aún quedan plazas para participar, pocas, pero quedan. La inscripción se puede hacer en su sitio web http://www.ihan.es/

«IHAN es la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, que ha sido lanzada por OMS y UNICEF para animar  a los hospitales, servicios de salud y salas de maternidad a adoptar las prácticas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento».
7 al 9 marzo 2013 Madrid

El Congreso de este año cuenta en la Conferencia Inaugural con la ponencia «Lactancia, Ciencia y Sociedad» que llevará a cabo el Dr. José Mª Paricio Talayero y con un programa más que interesante en el que se tratarán, entre otros, los siguientes temas:

  • «Prácticas en la atención a la embarazada y al parto que influyen en la lactancia»
  • «Novedades bibliográficas 2013» en el que se abordarán cuestiones como las «Células madre en leche humana», «Enfermedad celíaca y lactancia materna», «Actualizaciones sobre el uso de calostro extraído durante el embarazo» o la «Integración del genoma materno en el del niño a través de la lactancia materna»
  • «Investigación en lactancia materna»
  • «Lactancia materna en Unidades Neonatales. Niños prematuros»
  • «Código de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna. Aspectos prácticos»
  • «Promoción de la lactancia materna»
  • «Nuevas líneas de actuación para IHAN»

En la parte del programa que lleva por título «Reunión con el experto» se tratarán en la primera sesión estos temas:

  • Lactancia y vacunas. Moderador: Dr. Ángel Carrasco Sanz. Ponente: Dr. Carlos González Rodríguez.
  • Evidencias en alimentación infantil: alimentación complementaria. Moderadora: Mª Teresa Hernández Aguilar. Ponente: Dra. Mª del Carmen Casanovas.
  • Lactancia y sexualidad. Moderadora: Mª Isabel Castelló López. Ponente: Dra. Carmela Baeza Pérez-Fontán.
  • Puesta en marcha de un banco de leche. Diferentes modelos (centralizado vs en unidad neonatal). Moderador: Dr. Antoni Gayà Puig. Ponentes: Dr. Javier Calvo Benito y Dra. María Gormaz Moreno.

En la segunda sesión de la «Reunión con el experto», los asuntos que se abordarán serán los siguientes:

  • «Cómo implantar la IHAN en hospitales y centros de salud: aspectos prácticos«. Moderadora: Dra. María Isabel García Rodríguez. Ponentes: Ana Malalana Martínez y Cintia Borja Herrero.
  • «Cómo hacer y responder preguntas clínicas en lactancia: dónde buscar respuestas«. Moderador: Dr. Juan José Lasarte Velillas. Ponente: Dra. Paz González Rodríguez.
  • «Problemas del pecho, dificultades con la lactancia durante los primeros días,  y en situaciones especiales (gemelos, niños enfermos)». Moderadora: Rosario Rosa Aguayo. Ponentes: Dra. Paula Lalaguna Mallada, Dra. Margarita Tomico del Río, María García de Miguel y Antonia Díaz Rodríguez.
  • «Ayudando eficazmente a las madres: habilidades de comunicación». Moderadora: Victoria Navas Lucena. Ponente: Dra. Carmela Baeza Pérez-Fontán.

Y en una sección del congreso que nos toca de cerca, el «Encuentro de madres de grupos de apoyo», el tema que se tratará será muy interesante. Llevará por título “Celebrando la lactancia prolongada” y lo moderará Myriam Bugallal. Las ponencias serán las siguientes:

  • «Lactancia prolongada…¿hasta cuando es normal? Perspectiva histórico-antropológica» por el Dr. José María Paricio Talayero.
  • «El placer de la lactancia prolongada: beneficios para la salud mental de madres y lactantes» por la Dra. Ibone Olza Fernández.

En el Congreso habrá representación de Sina, pues varias de  nuestras voluntarias ya están inscritas y prometen contarnos con todo lujo de detalles sus experiencias en este congreso tan prometedor.

¡Estamos seguras de que será de lo más interesante!

La lactancia materna, puente entre la experiencia intrauterina y la alimentación complementaria

¿Por qué los bebés amamantados suelen tener en el futuro una alimentación más variada y saludable?

Es un hecho que las sociedades actuales industrializadas tienen un grave problema frente a la prevalencia de la obesidad y, en particular, España se encuentra entre los países con mayor obesidad infantil en el mundo. Uno de los factores es la alta disponibilidad de alimentos superfluos y, algunas veces, el desconocimiento por parte de los padres acerca de las propiedades nutritivas de los alimentos o de cómo hacer que sus hijos elijan y disfruten alimentos más saludables. En un artículo anterior, comentamos cómo influye el comienzo de la alimentación complementaria en el desarrollo de las preferencias; en este caso, profundizaremos en un paso anterior: cómo la lactancia interviene en el comienzo del desarrollo de las preferencias por determinados sabores y texturas y cómo puede esto impactar a largo plazo en la predilección por alimentos más o menos sanos e incluso en la auto-regulación en cuanto a ingesta calórica, a la hora de decidir cuánto y qué comer.

Nos referimos al “desarrollo de las preferencias”, ya que la predilección por un alimento u otro no es algo inamovible, sino un proceso dinámico a lo largo de la vida, pero que se define en gran modo en la infancia. Es así que las prácticas de los padres en cuanto a la alimentación serán muy importantes en este proceso, que a la larga determinará la relación de ese niño frente a los alimentos por el resto de su vida. De hecho, la primera decisión importante en este desarrollo, será si alimentar al bebé con lactancia materna o con leche de fórmula; veremos por qué, pero comencemos por el principio.

Venimos al mundo con algunas preferencias ya determinadas genética y evolutivamente:

  • la predisposición a preferir lo dulce y rechazar lo amargo, porque como toda especie estamos programados para buscar nutrientes y en la naturaleza “dulce” significa “calórico” y en general los venenos en la naturaleza tienen sabor amargo;
  • la predisposición a rechazar lo nuevo (neofobia) y preferir lo conocido, para protegernos de potenciales tóxicos desconocidos; y
  • la predisposición a “aprender” preferencias asociando alimentos con contextos (“me gusta lo que como en casa de la abuela”) y asociando las consecuencias de comerlos (por ejemplo el efecto saciante de las grasas, en general gustan más los alimentos enteros que los desnatados).

Pero las preferencias innatas van a ser modificadas por las experiencias pre y post natales, el mecanismo de “aprendizaje”, la exposición de un individuo a diferentes estímulos sensoriales (sabores, olores, texturas) contribuirán a su patrón único de preferencias, ya que la exposición repetida a un sabor determinado aumenta su familiaridad y resulta en una mayor aceptación de dicho sabor.

Se ha demostrado que las primeras experiencias sensoriales, las primeras exposiciones a sabores y olores que tendrán impacto en el desarrollo de las preferencias se producen en el útero, durante la ingestión y olfacción del líquido amniótico y más adelante durante el amamantamiento.

Algunos de los sabores de los alimentos que come la madre llegan al feto o pasan a la leche materna. Pero no solamente lo proveniente de la dieta tiene un efecto en la etapa prenatal. Se ha comprobado que los bebés de madres que vomitan mucho durante el embarazo tienen preferencias más marcadas hacia el sabor salado, y que los niños con peso más bajo en el nacimiento muestran mayor preferencia por este sabor ya desde los dos meses.

Muchos gustos específicos de ciertas culturas (por ejemplo picantes en México, ajo en la cultura mediterránea) tienen su origen durante la gestación y la lactancia. El aprendizaje de sabores, olores y el desarrollo de las preferencias continúa inmediatamente luego del nacimiento como consecuencia de la exposición a la leche humana o a la de fórmula. Evidentemente, las experiencias en cuanto sabores que tendrá un bebé amamantado, que recibe la exposición a múltiples percepciones que le llegan de la dieta variada de la madre diferirán drásticamente de las experiencias de un bebé alimentado con fórmula, cuyo sabor, olor y textura, permanecerán constantes durante sus primeros seis meses de vida. Y es que, si nos paramos a pensar por un momento en cómo debe ser alimentarse con leche artificial, no será difícil imaginar lo poco apetecible de esa dieta que, aunque esté nutricionalmente equilibrada, no deja de ser absolutamente monótona y poco estimulante. La exposición pre-natal y post-natal temprana a sabores y olores provenientes de la dieta de la madre sirven como transición natural: de la vida fetal al amamantamiento y de éste al inicio de la alimentación complementaria, un proceso que determinará la relación como adulto con los alimentos y que es un continuo.

La evidencia científica indica que la composición en compuestos sápidos y aromáticos del líquido  amniótico y de la leche materna es muy similar cuando la madre come el mismo tipo de alimentos durante el embarazo y la lactancia; por lo tanto, la leche materna sirve como puente entre las experiencias sensoriales (de sabor y olor) en el útero y las que tendrá el bebé cuando se le introduzca la alimentación complementaria. El hecho de que pasen sabores y olores a la leche materna tiene muchas veces connotaciones negativas, y se suele decir a las madres que «cuiden lo que comen, pues puede pasar a la leche», pero por el contrario, este fenómeno es algo planificado por la naturaleza para que los bebés se vayan adaptando a la alimentación sólida que vendrá después.

La evidencia señala que los bebés alimentados con lactancia artificial estarían menos abiertos a la aceptación de alimentos sólidos variados que los alimentados con lactancia materna. Se ha observado en numerosos trabajos científicos, que la exposición temprana a una amplia variedad de sabores puede mejorar a largo plazo la relación con los alimentos y lleva más frecuentemente a tener una dieta variada, ya que genera niños más dispuestos a probar nuevos alimentos. Por ejemplo, se ha evidenciado una menor aceptación de frutas y verduras en niños alimentados con fórmula en comparación con niños amamantados, a quienes sus sabores les eran familiares, provenientes de la dieta de la madre durante la lactancia. Las madres que tengan dietas más variadas y equilibradas mientras amamanten estarán favoreciendo que sus hijos acepten luego más fácilmente alimentos saludables.

En cuanto a las leches artificiales, aparte del hecho de no presentar fuentes de estímulo variadas, pueden influir en las preferencias futuras diferentemente según el tipo de fórmula. En particular, los bebés alimentados con leches hidrolizadas tienden a preferir sabores salados, ácidos y amargos con más frecuencia, que podrían asociarse a un consumo más frecuente de snacks o productos preparados.

Por otra parte, durante los primeros seis meses del bebé no se recomienda ningún otro alimento o bebida aparte de la leche. La administración de agua azucarada, infusiones endulzadas, o el agregar al biberón un edulcorante, aparte de favorecer la caries, predeterminaría una mayor predisposición al consumo de dulces en el futuro.

A diferencia de la lactancia artificial, la lactancia natural también prepara al niño para aceptar diferentes texturas. La leche materna varía en consistencia: entre madres, entre tomas e incluso en una misma toma (la leche se va haciendo más viscosa a lo largo de la toma), proveyendo al bebé de una mayor riqueza de experiencias oro-sensoriales. Esto no sólo determina la aceptación posterior de alimentos de texturas más variadas, sino que provee una exposición inicial a la regla general de que los alimentos más densos contienen más calorías, enseñando al bebé las primeras pautas fisiológicas para determinar cuándo está saciado. Es así que más allá de la influencia sobre la variedad de la dieta, la lactancia materna fomenta la autorregulación del niño ante la ingesta calórica. En una lactancia materna a demanda es el bebé quién determina la cantidad ingerida, regulada por las señales fisiológicas de saciedad. Las curvas de crecimiento en un bebé amamantado difieren de las de los alimentados con fórmula, que tienen mayor tendencia al sobrepeso y mayor riesgo de obesidad infantil.

Los padres suelen preocuparse por las estrategias de iniciación de la alimentación complementaria para favorecer que a su niño le gusten los alimentos sanos y variados, en particular frutas y verduras; pero ya antes de esto puede ayudarse a que el niño tenga con mayor probabilidad una futura dieta sana, eligiendo la alimentación natural del recién nacido, la lactancia materna.

Hace poco leí una opinión del Dr. Jack Newman, que hacía referencia a la lactancia materna a nivel mundial, que decía:

“estoy cansado de que se diga que la leche de fórmula y la humana se parecen”

Pues eso, terminemos de desterrar de una vez la falsa creencia de que con leche artificial “crecen igual de bien”. Esto no es cierto ni al momento de la lactancia ni muchos años después. La lactancia materna sienta las bases para el futuro del niño, a nivel emocional, inmunológico y también nutricional.

 

Paula Varela Tomasco

Socia voluntaria de Sina y madre de Gael (20 meses).

Doctora en Tecnología de Alimentos, Investigadora Posdoctoral en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Especialista en propiedades físicas y sensoriales de los alimentos y su influencia en las preferencias.

 

Bibliografía

Crystal, S.R. y Bernstein, I.L. (1995). Morning sickness: impact on offspring salt preference. Appetite, 25, 231–40.

Birch, L. (1999). Development of food preferences. Annual Review of Nutrition, 69, 41-62.

Stein, L.J., Cowart, B.J. y Beauchamp, G.K. (2006). Salty taste acceptance by infants and young children is related to birth weight: longitudinal analysis of infants within the normal birth weight range. European Journal of Clinical Nutrition, 60, 272–9.

Forestell, C.A. y Mennella, J.A. (2008). Food, Folklore, and Flavor Preference Development. En Handbook of nutrition and pregnancy. Ed. Human Press.

Harris, G. (2008) Development of taste and food preferences in children. Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care, 11, 315-319.

Beauchamp, G.K. y Mennella, J.A. (2009). Early Flavor Learning and Its Impact on Later Feeding Behavior. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, 48, S25–S30.

Cooke, L. y Fildes, A. (2011). The impact of flavour exposure in utero and during milk feeding on food acceptance at weaning and beyond. Appetite, 57, 808–811.

700 especies de bacterias y un parto respetado

Estos días varios medios de comunicación han publicado la noticia de que un equipo de investigadores españoles ha trazado el mapa de la microbiota bacteriana en la leche materna. ¡Y se han encontrado con más de 700 especies de bacterias en ella!

Bacteria photomicrograph ¿Qué quiere decir esto? Hay que tener en cuenta que la leche que toma el recién nacido de su madre es uno de los factores que determinan cómo será la flora bacteriana que se desarrolle en el bebé. Sin embargo, todavía no está claro cuál es el papel concreto de estas bacterias, por lo que serán necesarias más investigaciones para saberlo.

El tema de descubrir qué componentes tiene la leche materna trae de cabeza a los investigadores desde hace años. Uno de los motivos no es ni más ni menos que hallar la forma de crear fórmulas artificiales que alimenten a nuestros hijos de la manera más parecida a lo que sería si fuesen amamantados. Luego venden eso que es «parecido» como algo que puede «sustituir».

Imágenes de microscopio donde se evidencia la diferencia en la composición entre la leche artificial y la leche materna.
Foto: Nancy Wight.

Sin embargo, todos sabemos que un sustituto nunca va a resultar igual que un original. Nadie duda de que las imitaciones no tienen el mismo valor que los originales. ¿En qué punto nos dio por pensar que en el caso de la leche materna sí que es así? ¿Cómo podemos equiparar la leche artificial, que no es más que una serie de polvos que tienen como base la leche de vaca, a los que se añaden, se quitan y se ponen más polvos, con un elemento vivo como la leche materna que, además, tiene una composición totalmente adaptada a los requerimientos nutricionales del que la consume? ¡Es como comparar la comida congelada con tener un cocinero en casa que te prepare el menú con alimentos de temporada y teniendo en cuenta tu estado de salud!

En nuestra labor como asesoras encontramos muchas personas que piensan que da igual una cosa que otra y consideran que defender que no es cierto resulta un tanto radical. Y sorprende. Realmente es chocante encontrar personas que opinan que un sucedáneo puede sustituir al original. Y que lo digan con absoluto convencimiento…

Noticias como la que da pie a esta entrada reflejan esa verdad innegable: la leche de fórmula es una imitación de la leche materna, no la mejora (pues la tiene como modelo a seguir) sino que trata de emularla, ergo, es peor que la leche materna. Y no hay más.

La leche artificial está para cuando no hay otra opción posible, pero no debería ser una opción que se situara al mismo nivel que la materna.

Por otra parte, para redundar en el tema, dentro de la misma noticia, viene otro hallazgo que es de sumo interés y que casi pasa desapercibido: la influencia del tipo de parto en la lactancia.

Hasta ahora cuando se hablaba de parto y lactancia se comentaban cosas como que las intervenciones durante el parto pueden dificultar el establecimiento de la lactancia, pero nunca se había analizado y comparado la composición de la leche materna en mujeres que habían tenido partos diferentes. El equipo halló que la leche producida por mujeres sometidas a cesáreas programadas era más pobre en microorganismos que las que tuvieron un parto vaginal. Sin embargo, cuando la cesárea no es programada, la composición de la leche materna es muy parecida a la que producen las mujeres que han tenido un parto vaginal. Según declaraciones de los investigadores, «la falta de señales de estrés fisiológico, así como de las señales hormonales propias del trabajo de parto, podrían influir en la composición y en la diversidad microbiana de la leche materna».

Sería interesante, ya que comentan el tema de las señales hormonales, que se realizasen nuevas investigaciones que analizaran en detalle de qué manera influye la administración de oxitocina intraparto en la composición de la leche materna. A este respecto, hace un tiempo nos hacíamos eco de un artículo de Ibone Olza sobre los efectos de la oxitocina intraparto en el sistema nervioso central y en la conducta social, parental y sexual; en él quedaba patente de qué manera afecta la instrumentalización del parto en nuestro desarrollo a nivel psicológico.

Mientras esperamos nuevas evidencias sobre los efectos nocivos de las intervenciones en los partos y sus efectos en la lactancia y desarrollo de nuestros hijos, lo más lógico es seguir pensando que esa máquina perfecta que es el cuerpo humano está capacitada para hacer frente a las situaciones naturales propias de la especie, como son el parto y el amamantamiento.

Varios siglos de existencia de la humanidad lo avalan.

Fuente:

http://m.europapress.es/salud/noticia-investigadores-espanoles-descubren-leche-materna-compuesta-mas-700-bacterias-20130103125250.html

Leche materna y contaminación ambiental

Hace unos días nos desayunamos con un nuevo descubrimiento en la red. No era el resultado de ninguna investigación, sino un artículo de un diario basado en las erróneas conclusiones que su autor ha sacado a raíz de la publicación de un estudio científico.
Pero no sólo el artículo del diario es un cúmulo de despropósitos y errores de interpretación, sino que su titular lleva a un alarmismo sin fundamento.
Ahora viene la adivinanza: ¿a qué afectaba este artículo? Pues, sí, lo habéis adivinado, ¡a la lactancia materna!
Así que vamos a empuñar nuestras mejores armas, que son la pluma y la evidencia científica, y las vamos a mezclar con una buena dosis de sentido común. ¡A ver qué nos sale!

 

Chimenea térmica de LadaLo primero que hay que tener en cuenta, cuando leemos un artículo científico sobre toxinas en la leche materna, es que ésta es un elemento que se utiliza con frecuencia para medir los niveles de contaminación ambiental, por dos motivos: por un lado, porque los contaminantes liposolubles pueden medirse con mayor facilidad en la leche materna; y, por otro, porque es un elemento en el que es más fácil hacer las mediciones y su obtención es indolora (a diferencia, por ejemplo, de la sangre).

Por lo tanto, cuando se estudian las toxinas que hay en la leche materna no se está queriendo decir que ésta está más contaminada que otros órganos de nuestro cuerpo; los resultados sobre qué niveles de tóxicos han aparecido en las muestras de leche materna estudiadas lo único que indican es que los seres vivos, que habitan la zona afectada, están expuestos por igual a unos niveles determinados de contaminación ambiental.

Dicho esto, cabría señalar que, por un lado, tanto seres humanos como animales van a estar afectados por las toxinas. Es decir, no sólo la leche materna las tendrá, sino también la leche de vaca que es la base sobre la que se fabrican las leches de fórmula.

InmunoglobulinaPor otra parte, hay que tener en cuenta que, cuando un agente extraño se instala en nuestro organismo, éste empieza a fabricar defensas contra ese desconocido. Por consiguiente, la leche materna contendrá factores inmunológicos protectores, que el organismo de la madre ha creado, que pueden atenuar los efectos de los contaminantes ambientales a los que el bebé también está expuesto.

También, si las toxinas detectadas son ambientales, debemos considerar que tanto el agua con la que se preparen las leches artificiales como la que se use para lavar los biberones y tetinas estará contaminada.

Asimismo, tal como evidencian varias investigaciones científicas, el mayor impacto que pueden tener los contaminantes ambientales sobre un bebé se da durante el periodo gestacional, no durante el amamantamiento. Es más, el amamantamiento ayuda a limitar los daños que se producen por la exposición fetal a los contaminantes.

Por último, recordar que amamantar es la forma natural de alimentar a un bebé pues es la opción más saludable y nutritiva.

No amamantar a causa de la existencia de contaminantes ambientales
puede entrañar riesgos innecesarios para la salud del bebé.

En conclusión, según determina la OMS, son mayores las ventajas que conlleva la alimentación con leche materna que los riesgos potenciales que pueden derivarse de la supuesta ingesta a través de ella de contaminantes ambientales. Debería centrarse la atención en la eliminación, o al menos la reducción, de la contaminación ambiental al tiempo que debería insistirse en que la leche materna es la forma sana y óptima de alimentar a los bebés.

 

http://www.aeped.es/documentos/recomendaciones-contaminantes-ambientales-en-madres-lactantes

 

https://www.breastfeeding.asn.au/bfinfo/breastfeeding-and-environmental-pollutants

 

http://www.waba.org.my/whatwedo/environment/penny.htm

 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16307830

Los bebés alimentados con lactancia materna tienen un desarrollo cognitivo superior a los alimentados con leches artificiales

Un reciente estudio publicado por Aline Andres y colaboradores, de la Universidad de Arkansas, en la revista científica Pediatrics, publicación oficial de la Academia Americana de Pediatría, demostró que los bebés alimentados con lactancia materna presentaban un desarrollo cognitivo ligeramente superior a los bebés alimentados con fórmulas ya fuera ésta basada en leche de vaca o en proteínas de soja.

 

Learning the mobileLos investigadores estudiaron a 391 bebés de 3, 6, 9, y 12 meses. El desarrollo cognitivo se midió haciendo uso de escalas estandarizadas desarrolladas para estos propósitos (“Bayley Scales of Infant Development” y “Preschool Language Scale-3”).

Los resultados del estudio no mostraron diferencias entre los bebés alimentados con cualquiera de las dos fórmulas artificiales (leche de vaca versus soja), pero los niños alimentados con lactancia materna obtenían puntuaciones significativamente superiores en las pruebas cognitivas realizadas.

En particular, los bebés amamantados obtuvieron mejores resultados en desarrollo mental a los 6 y 12 meses que los bebés alimentados con ambas fórmulas (Mental Developmental Index), resultados superiores en desarrollo psicomotor a los 6 meses que los de leche basada en soja (Psychomotor Development Index), y mejores puntuaciones en lenguaje a los 3 y 6 meses que los bebés de leche de fórmula basada en leche de vaca.

Si bien estudios previos publicados en esta revista ya señalaban las ventajas en el desarrollo intelectual y psicomotor de los bebés amamantados, este último estudio lo confirma y no deja lugar a dudas, ya que ha sido corregido por factores externos que antes no habían sido tenidos en cuenta, como el nivel socioeconómico de la familia, la edad de la madre, su coeficiente intelectual, la edad gestacional, el sexo, el peso del nacimiento, la circunferencia del cráneo, la raza, la edad y la historia nutricional.

Breastfeeding a babyLa decisión de amamantar a un bebé o de alimentarle con leche de fórmula sólo la pueden (y deben) tomar los padres, pero debe ser un acto informado, pues está ampliamente demostrado que no es lo mismo para la salud de un bebé ser alimentado con leche materna que con leche artificial. Este trabajo de investigación viene, una vez más, a dejar patente cuáles son los riesgos que representa la lactancia artificial, y la idoneidad de la alimentación natural del bebé que obtiene de la leche de su madre todas las sustancias que necesita para un desarrollo óptimo y saludable.

El estudio completo puede consultarse en:

http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2012/05/23/peds.2011-3121.full.pdf

 

Artículos relacionados:

http://www.asociacionsina.org/2012/08/08/lactancia-materna-lactancia-artificial/
http://www.asociacionsina.org/2011/11/20/le-doy-o-no-pecho-a-mi-bebe/
http://www.asociacionsina.org/2011/05/21/riesgos-de-la-alimentacion-con-leche-artificial/

Tabaco y lactancia ¿Incompatible?

 

Por todos es sabido lo insano que es el tabaco, tanto para nuestra salud , como para la salud de los que nos rodean, es por ello, que muchas madres fumadoras deciden no dar el pecho a sus hijos, por miedo a perjudicarles.

Si bien es cierto, tanto la lactancia como el embarazo, es un momento ideal para prescindir de un hábito tan insalubre, pero no todas las madres están dispuestas o motivadas para dejarlo, así que este articulo va dedicado a ellas.

 

 

 
Es un tema peliagudo, muchas madres fuman durante el embarazo, y sin embargo no dan el pecho, creyendo erróneamente que se perjudica más al bebé a través de la leche materna, que durante el propio embarazo.

Pues bien, los estudios efectuados demuestran, que aunque la mamá fume, los riesgos de dar lactancia artificial son superiores.

 

El Comité de Medicamentos concluyó, en un primer momento, que la nicotina (Tabaquismo)  puede producir efectos adversos sobre el Lactante. Las razones se basaban en la disminución de la producción de leche y por consiguiente, la menor ganancia de peso en el bebé de la madre fumadora, además de la posible exposición del niño al ambiente de humo.

Sin embargo, existe controversia con respecto a los efectos de nicotina en el tamaño de niño al año de edad. En el humo del tabaco hay centenares de componentes, nicotina y su metabolito cotinina son los marcadores más frecuentes usados. La Nicotina no es necesariamente el único componente que puede causar un aumento de enfermedades respiratorias a través de la leche materna (incluyendo otitis media), incluso se ha encontrado nicotina en madres no fumadoras (fumadoras pasivas). La Nicotina está presente en la leche en concentraciones entre 1.5 a 3.0 veces la concentración simultanea del plasma materno y la eliminación intermedia es similar 60 a 90 minutos en la leche y el plasma. No hay evidencia para decir que esta cantidad de nicotina represente un riesgo para la salud del niño.


Un estudio informó que, entre mujeres que continuaban fumando y lactando, la incidencia de enfermedades respiratorias agudas era menor que en las madres fumadoras que alimentaban a sus hijos con lactancia artificial. Esto puede deberse, a que lactar y fumar es menos dañino para el niño, que el biberón más el hábito del tabaco. El Comité de Medicamentos espera obtener más datos sobre este tema.
Por tanto, si eres fumadora y no estás dispuesta a dejarlo, es preferible para la salud de tu bebé que le alimentes con lactancia materna y, por supuesto, no lo expongas al humo del tabaco, ya que se ha demostrado que la exposición pasiva al humo del tabaco conlleva, entre otros muchos problemas, mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.
Otra cosa a tener en cuenta es que por el efecto estimulante de la nicotina, los hijos de madres fumadoras pueden tener dificultades para conciliar el sueño, por lo que si la madre fuma, debe evitar hacerlo en las horas que preceden a la hora habitual de su siesta o la de su sueño nocturno.

 

Consejos de la AEPED para madres fumadoras:

  • No fumar dentro de la casa y mucho menos en el ambiente en donde está el bebé.
  • Fumar lo menos posible.
  • Dar el pecho, pues está comprobada su acción protectora contra las infecciones respiratorias causadas por el tabaco.
  • Tratar de fumar lo más alejado posible (en tiempo) de cada toma, lo ideal sería no fumar por lo menos 2 horas antes de cada toma y a ser posible, hacerlo justo tras la toma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un estudio al respecto:

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1046/j.1523-536X.2002.00152.x/abstract;jsessionid=E35BFF9BD9FFFE6EDEF16A29C657342D.d01t03?deniedAccessCustomisedMessage=&userIsAuthenticated=false

BIBLIOGRAFÍA:

www.e-lactancia.org.

American Academy of Pediatric. Comité de medicamentos. Pediatrics, 2001; 108: 776-789

http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/preguntas-frecuentes#t48n152

 

A vueltas con la cerveza

A finales de 2010, se publicaron los resultados de un estudio llevado a cabo en Valencia, en el que colaboraron profesionales sanitarios del Hospital Dr. Peset, del C. S. Arabista Ambrosio Huici y personal de la Universidad de Medicina de la citada ciudad.

No nos hicimos eco en su momento de esta investigación ya que no vimos necesidad de comentarlo. Lo que nos ha llevado a publicar esta entrada es el relanzamiento de los resultados de dicho estudio en los medios de comunicación

En el estudio lo que se observó es que la cerveza sin alcohol incidía en las capacidades antioxidantes de la LM. Concretamente, que el descenso de esta capacidad es más lento y progresivo en mujeres suplementadas con antioxidantes (en este caso usaron cerveza sin alcohol). La conclusión a la que llegó el estudio fue la siguiente: si suplementamos con antioxidantes, disminuiremos los riesgos cardiovasculares futuros. Y como la cerveza sin alcohol tiene propiedades antioxidantes… que cada cual saque sus propias conclusiones.

 

A la luz de esta investigación, no hemos podido evitar reflexionar y haceros partícipes de varios comentarios:


– en el estudio se habla de suplementar la dieta materna con antioxidantes. ¿Con qué finalidad? Modificar la concentración de antioxidantes en la LM. Sin embargo, en varios estudios, se ha observado que hay propiedades de la LM que a priori no tienen explicación y luego se ha visto que sí que tienen un por qué. Este es el caso del colesterol. En la LM hay grandes cantidades, pero, lejos de ser perjudiciales, lo que hacen es preparar al cuerpo para un futuro. De esta forma, en un estudio se concluyó que personas alimentadas con LM han tenido a los 30-40 años niveles más bajos de colesterol que los alimentados con LA. Por lo tanto, ¿por qué no dejar que la sabia naturaleza siga su curso como siempre y la LM se regule como durante toda la evolución? ¿Por qué crear desconfianza en la perfecta e idónea composición de la LM, un alimento que se ha demostrado hasta la saciedad que es el más adecuado para todos los bebés? Además, ¿esa alteración en su composición no podría ir en detrimento de algún otro compuesto? Es decir, ¿el hecho de que haya más antioxidantes puede afectar a la concentración de otros componentes? ¿Qué consecuencias sobre la composición de la LM tendría esta alteración?

– por otra parte, en el estudio se tuvo en cuenta la dieta de las madres. No obstante, bien es sabido que la ingesta de cerveza (aunque ésta no lleve alcohol) está ligado a un consumo de alimentos poco saludables, pues suele tomarse como aperitivo acompañado de platos con un alto contenido en grasas y calorías, y de poco valor nutricional. Esto provoca que el hecho de beber cerveza acabe disminuyendo las ganas de comer otros alimentos y conduzca a que la madre no tenga una dieta ni sana ni equilibrada, algo muy importante no sólo durante la lactancia, sino también durante toda las etapas de nuestra vida.

– además, sería necesario un estudio que demostrase que esa suplementación realmente conduce a esos efectos deseados. Nos resulta un tanto aventurado basarse en los niveles de antioxidantes en la orina y en que se conoce que los antioxidantes tienen un efecto positivo en la salud cardiovascular para establecer una relación causa-efecto directa y beneficiosa. Os enlazamos un estudio de lectura muy amena sobre antioxidantes y efectos sobre la salud en el que nombran un caso que se dio con los carotenos y el cáncer de pulmón

– siguiendo con nuestra reflexión, si admitimos como cierta la conclusión de que la suplementación con antioxidantes es aconsejable durante la LM, ¿por qué ceñirnos a la cerveza sin alcohol? El estudio lo único que ha determinado es que, suplementando con antioxidantes, el descenso de la capacidad antioxidante de la leche era menor y más progresivo. Pues comamos tomates o zanahorias… más barato, ¿no?

– es más, en el estudio no dicen que se haya visto que las personas alimentadas con LM tengan un riesgo cardiovascular más alto, incluso hay investigaciones que demuestran que ocurre todo lo contrario, que la LM está asociada a un menor riesgo cardiovascular. .. entonces, ¿por qué alterar nada?

– por último, y no por último menos importante ¡dejemos en paz a la lactancia materna! Para que se dé una buena lactancia materna lo único que hace falta es una madre y un bebé. Puede que haga falta algo de apoyo si las cosas parece que no van bien, pero nada más. Si dejásemos trabajar al instinto, a la naturaleza y nos quitásemos de en medio en esa diada tan sagrada, todo iría mejor. Para una buena lactancia materna no hace falta ni cerveza sin alcohol (en todo caso el botellín para tirárselo a la cabeza a los que nos hacen dudar), ni pezoneras, ni sacaleches, ni almohada de lactancia, ni camiseta especial, ni cuna sidecar, ni copas de cera, ni sujetador de lactancia. Esto lo único que hace es poner más trabas a la lactancia como un hecho natural y más cosas en medio de una madre y su bebé.

Y un apunte final: sí que hay indicios de que el consumo de cerveza puede estimular la secreción de prolactina (debido a un polisacárido derivado de la cebada), pero, hay algo que no debemos olvidar: aumentar la producción de leche no conlleva que el bebé mame más. Incluso, el aumento de la producción de leche podría ser contraproducente, pues la leche no ingerida por el bebé podría acumularse en el pecho produciendo una ingurgitación.

 

Si una madre tiene dudas sobre su producción de leche o sobre si su bebé mama lo suficiente, lo recomendable es que busque asesoramiento en un grupo de apoyo o con un profesional experto en lactancia. No existen panaceas ni remedios caseros para una lactancia exitosa. El deseo de amamantar y el apoyo son las claves para una lactancia feliz.

GT Comunicación

 

 

Actividad antioxidante de la leche materna

Composición química de la leche materna

Antioxidantes y alimentos

Asociación de la duración de la lactancia materna exclusiva y los niveles de fibrinógeno en la infancia y adolescencia

 

 

Sina participará en el I Congreso de Maternidad Multitarea

 El Congreso se desarrollará en el Aula Magna del Campus de Gandía de la Universidad Politécnica de Valencia los días 9 y 10 de junio del 2012, siendo su inauguración oficial a las 10:00 horas de la mañana, comenzando la entrega de documentación y acreditaciones para los asistentes a las 9:30 horas

El Congreso constará de diferentes áreas, siendo el hall dedicado a las comunicaciones formato póster y a los invitados que ofrezcan información.  En el jardín del Claustro de la Universidad se ofrecerá un café durante la pausa de la mañana.

Durante el transcurso del Congreso se podrá disfrutar de ponencias de los expertos, mesas redondas y comunicaciones que se agruparán en cinco áreas temáticas.

    1. POR UNA MATERNIDAD RESPETADA: PARTO, LACTANCIA, CRIANZA
    2. MATERNIDAD E INNOVACIÓN EDUCATIVA
    3. MATERNIDAD EN LA ADVERSIDAD
    4. MULTITAREA Y EMPRENDIMIENTO
    5. CRECIMIENTO PERSONAL

Por parte de Sina participarán,  en la mesa redonda, Ruth Giménez, socia voluntaria de Sina, psicóloga, Doula, Consultora Certificada en Lactancia materna IBCLC y en la mesa informativa, Paloma de Miguel, socia voluntaria de Sina, Consultora Certificada en Lactancia materna IBCLC, y Concha Villarroya, socia voluntaria de Sina, Doula.

 

Horario:

Sábado 9 de junio

10: 00 Inaguración del Congreso. Regidora de Igualdad del Ayuntamiento de Gandía, Emi Climent

MATERNIDAD Y CRIANZA

10:30 Jose María Paricio (ponencia)

11:00 Laura Villanueva (ponencia)

11:30 Sara Jort (ponencia)

12:00 Pausa café

12:30 Emilio Santos (ponencia)

13:00 Marina Fernández (ponencia)

13:30 Mesa redondade Crianza:

13:40 SINA, Ruth Giménez

13:50 El Parto es nuestro, Patricia Escrivá

14:00 La Safor al Pit, Ana Gallego

14:10 Ronda de preguntas

14:30 Pausa para la comida

CRECIMIENTO PERSONAL

16:30 Mónica Álvarez (ponencia)

17:00 Santiago Ratero (ponencia)

17:30 Ana María Valenzuela (Mesa redonda junto a los ponentes de esta área)

18:00 Pausa

MULTITAREA Y EMPRENDIMIENTO

18:30 Azucena Caballero (ponencia)

19:00 Judith Luque (ponencia)

19:30 Eva García Sáenz (ponencia)

20;00 Mesa redonda

20:00 Asociación Dones de Hui, Dolores Pellicer

20:10 Pilar Martínez

Domingo 10 de junio

EDUCACIÓN Y MATERNIDAD

10:00 David Plá (ponencia)

11:30 Pausa café

12:00 Elisabet Marill (ponencia)

12:30 Mesa redonda

12:30 Representante de Otra Escuela es Posible

12:40 Inma Serrano de Donyets

12:50 Javier Herrero de Ojo de Agua

13:00 Carmen Estruch de Tierra de niños

13:10 Rosana Gadea de La Serrada

13:20 Ronda de preguntas

MATERNIDAD EN LA ADVERSIDAD

14:00 Carla Vaquero (ponencia)

14:30 Pausa para la comida

MATERNIDAD Y CAMBIO SOCIAL

16:30 Ramón Soler (ponencia)

17:00 Alejandro Bustro (ponencia)

17:30 Catalina Echeverry (ponencia)

1800 Raquel Tasa (ponencia)

18:30 Pausa

19:00 Cristina Romero (ponencia)

19:30 Mireia Long (ponencia)

20:00 Clausura

 

Más información:        I  Congreso Nacional Maternidad Multitareas

 

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