Mamar es su manera de decirme «te quiero»

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Vanesa, una de nuestras madres voluntarias, ha querido compartir una preciosa anécdota que ilustra el título de esta entrada. Como ella bien sugiere, la lactancia es amor, amor que no sólo se da, sino que también se recibe en el mismo acto de amamantar.

Tantas veces decimos que la lactancia materna no es sólo alimento, que va mucho más allá, que es amor, consuelo, calor…
Cada día que pasa, evidencio más estas afirmaciones y, además, he descubierto una más: Mamar es su forma de decirme «te quiero».

Muchas veces escuchamos de mamás lactantes afirmaciones como «parece que para él/ella sólo sea una teta», «me ve, y sólo piensa en la teta».

Para un niño lactante la teta es, además, su forma de comunicarse con nosotras, su forma de amarnos y consolarnos y hace poco lo pude comprobar…

Hace unos días me di un golpe y me hice daño, se me saltaron las lágrimas de dolor, y Hugo, mi bebé de 20 meses, se acercó a mí y, mirándome con cara de compasión, me dijo: «¡Mamaaaaá!»

Me siguió mirando y, al ver que yo seguía dolorida, me dijo: «¡Teta!»

Yo le ofrecí el pecho y él se enganchó, y mientras me acariciaba con su manita mi cara, me abrazaba y miraba a los ojos…

Tantas veces ha sido al contrario, le he consolado, mimado, abrazado mientras mamaba, y esta vez me devolvía ese consuelo.

Cuando vio que me había consolado, se soltó y siguió jugando…

 

 Vanesa Palos

Madre y voluntaria de Sina

Ayudar a otras madres lactantes une… ¡más de lo que nos imaginábamos!

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De vez en cuanto publicamos en el blog alguna historia personal relacionada con la lactancia.  Esta es una de ellas.

 

Mi marido fue a visitar a su padrino de pila y a su esposa. Hacía años que nos los veía a pesar de la cariñosa relación que siempre existió entre ellos. Este ya es un matrimonio mayor, puede que rondando los 80 años.

Contándose sus cosas, salieron a la conversación los nietos, algo que no podía faltar.  La mujer del padrino, llamémosla Madrina, le comentó a mi marido que ya tenían una biznieta, que era preciosa y que además, con dos años y medio ¡aún tomaba teta!

Mi marido, que ya está muy acostumbrado a estas cosas, comentó que su nieto el pequeño, cercano a los dos años y medio aún tomaba teta también y que su nieta había dejado de hacerlo este verano cuando cumplió tres años.  Además, les comentó que tanto su mujer (o sea, yo) como su hija, pertenecían a una asociación de apoyo a la lactancia materna.  Y ahí quedó la cosa.

Aunque también hace tiempo que no la veo, recuerdo a Madrina, como una persona muy agradable, muy inteligente, muy… “espabilada”.

La casualidad quiso que su nieta, la madre de la amamantada biznieta origen de toda esta historia, acudiera a visitarlos al día siguiente y fue cuando Madrina le comentó a su nieta lo que mi marido le había dicho.  Y como tirando del hilo se saca el ovillo… llegaron a la conclusión de que la citada asociación era la misma en la que la nieta también estaba asociada.

Mi marido había comentado al matrimonio que todos los martes se reúne en casa de su madre con sus hermanos, para merendar y pasar un buen rato jugando al parchís. Madrina, muy astutamente, recordó este detalle y llamó allí para hablar con mi marido y decirle que su nieta era nuestra querida María quien nos conocía tanto a mí como a mi hija… y que además ese domingo habíamos estado comiendo juntas con motivo de la entrega de diplomas a las nuevas asesoras.

¡Me los imagino hablando por teléfono como dos jóvenes emocionados compartiendo una alegría!  Y no es para menos, porque, para estas personas la lactancia materna no interrumpida es algo natural, es algo normalizado en sus familias y, además, el que sus familiares ayuden a otras personas a conseguir una lactancia exitosa les llena de orgullo.

Ojalá llegue el tiempo en que en todas las familias se vea la lactancia materna como lo normal, por sencillo, por natural y porque es lo que ha de ser como hembras mamíferas que somos, en que cada familia sea una tribu y entre todas podamos ayudarnos, tal como hacemos en nuestro día a día las asesoras con las madres que acuden a nosotras.

 

Concha Villarroya

Socia de Sina, asesora de lactancia y Doula

 

 

 

LACTANCIA: la teta y la vida

El pasado 15 de diciembre, se presentó el libro LACTANCIA. Una de nuestras voluntarias ha querido compartir una breve reseña sobre el mismo.

Se acaba de publicar un libro, LACTANCIA, con textos de Noelia Terrer y fotografías de José Bravo, que edita Litera libros.

LACTANCIA no habla de cómo tiene que ser una lactancia. Habla de cómo es la lactancia. Sumergirse en sus páginas es bañarse en un mar de sensaciones. De sus imágenes surgen risas, lágrimas, ternura, emociones a raudales que nos llevan a revivir los momentos entrañables pasados con la teta. Sus preciosos textos nos hacen evocar situaciones vividas tanto en nuestra propia piel como a través de las historias de las madres que acuden a los grupos de apoyo.

En este libro encontramos situaciones cotidianas, mujeres como cualquiera de nosotras, con sus momentos de alegría, ternura, amor o los de dolor y de agobio. Noelia Terrer ha puesto palabras a muchas sensaciones que a veces no nos atrevemos a expresar, las fotografías de José Bravo retratan momentos íntimos que todas hemos vivido y que apenas hemos revelado a nuestro entorno porque nos sentíamos un poco «bichos raros» (como el del cuarto de baño, ¡qué bueno!).

LACTANCIA es un libro bello, íntimo, de mirada cómplice que atrapa desde el primer momento.

Un libro para disfrutar, para leer y releer, para dejarse llevar y acunar entre sus páginas.

Gracias, Noelia, por idear algo tan mágico y tan cercano.

Zule
Madre voluntaria de Sina

¡Sina cuenta con cinco nuevas Asesoras de Lactancia!

publicado en: Asesoría LM, ASÍ ES SINA | 4

Aprovechando una quedada familiar, el pasado domingo 25 de noviembre, realizamos el nombramiento de las nuevas asesoras de Sina.

Como ya sabéis, para ser asesora de lactancia de Sina es imprescindible cumplir una serie de requisitos mínimos, entre los que se encuentran los que detallamos a continuación:

  • Ser socia.
  • Determinada formación teórica y práctica.
  • Leer ciertas lecturas obligatorias.
  • Tener una experiencia y características personales determinados.
  • Mantenerse actualizada en materia de lactancia.

Todo estos requisitos, junto con las cualidades que debe tener la asesora de lactancia y las responsabilidades que asume, se encuentran recogidos detalladamente en el documento: Asesora de Lactancia Sina (qué es, requisitos, cualidades, responsabilidades, servicios que realiza).

Cada asociación de apoyo a la lactancia materna tiene sus propias condiciones a la hora de nombrar asesoras y Sina cuida especialmente la formación y la actualización de los conocimientos de las suyas, pues la experiencia es un grado, pero consideramos que la formación es otro de los pilares fundamentales sobre los que se asienta la asesoría.

Una asesora de Sina, además de aconsejar a aquellas madres que lo soliciten sobre cuál es la forma óptima de alimentar a un bebé (y aquí se incluye tanto el amamantamiento como el inicio de la alimentación complementaria), tiene como objetivo empoderar a las mujeres haciendo que confíen en su instinto y en su capacidad para dar a sus hijos el mejor cuidado. Por otra parte, en Sina respetamos todas las opciones de crianza, pues la experiencia de más de 18 años dando sostén a las madres nos ha hecho entender que hay tantas familias como circunstancias y que muchas madres bien informadas se ven abocadas a tomar decisiones que, no siendo las óptimas, son las más adecuadas para su bebé y el momento que están viviendo. Son estos casos los que nos preocupan especialmente, pues estas madres a veces necesitan un apoyo y consuelo que no todo el mundo sabe darles. En Sina las arropamos y les tendemos la mano para que todo llegue a buen puerto.

En éste último año, las voluntarias que han logrado cumplir todos estos requisitos son:

  • Alicia
  • Carmen
  • Concha
  • Judith
  • Zule

El momento del nombramiento fue muy emocionante ya que para lograr ser asesora de Sina el recorrido es largo y son muchas horas las que hay que dedicar a la formación y a las prácticas, con lo que la entrega de diplomas pone el punto final a un trayecto costoso pero con una meta muy anhelada.

Gracias a las nuevas asesoras por su esfuerzo, a sus familias por su apoyo y comprensión y a las compañeras de Sina por su ayuda y su hombro en los momentos difíciles.

¡FELICIDADES, ALICIA, CARMEN, CONCHA, JUDITH, Y ZULE!

Sina participará en Ruzafa Loves Kids con la charla «¿Amamantar y trabajar? Sí, puedes»

publicado en: Asesoría LM, Eventos, Reivindicación | 0

La próxima semana en el barrio de Ruzafa de Valencia, no estará permitido (bajo ningún concepto) tener una edad mental de más de 9 años (aprox). Con este eslogan se anuncia uno de los eventos dirigidos al público infantil que más resonancia tuvo el pasado año. Este año, Ruzafa Loves Kids se celebra del 3 al 9 de diciembre y, durante esa semana, se organizarán más de 120 actividades dirigidas a los niños y a sus familias.

Este evento se lleva a cabo por segundo año consecutivo y en Sina hemos pensado que debemos estar ahí, como ha ocurrido en otras ocasiones y con otros acontecimientos, tendiendo la mano y acercándonos a las familias y a los bebés.

Así, el próximo 6 de diciembre a las 12.00 hrs. dos de nuestras madres voluntarias estarán en nANUFACTURE (c/ Pedro III el Grande, 20) impartiendo la charla «¿Amamantar y trabajar? Sí, puedes». El objetivo de esta charla no es otro que dejar claro que compaginar lactancia materna y trabajo es posible. Además, trataremos de solventar todas las dudas e inquietudes de las madres asistentes.

La asistencia a la charla es gratuita y puedes acudir acompañada de tu hijo.

Si estás interesada en acudir, sí que deberás inscribirte previamente enviando un correo a info@nanufacture.com.

Para más información, pincha aquí.

¡Nos vemos allí!

Ah, ¿pero es que los pediatras no son asesores de lactancia?‏

Hace unas semanas Armando Bastida, uno de los editores de Bebés y Más, nos deleitó con una entrada que queremos compartir con todos vosotros. Nos gustó especialmente pues dice eso que muchas asesoras hemos querido expresar en infinidad de ocasiones, sin encontrar las palabras exactas ni sentirnos respaldadas por un título sanitario que dé credibilidad a nuestras palabras.

Breastfeeding a baby

Estos días ha habido debate en la blogosfera maternopediátrica a raíz de una entrada de Pilar Martinez, asesora de lactancia, que decía en su blog Maternidad Continuum que los pediatras deberían ser asesores de lactancia y que generó la respuesta de la Dra. Amalia Arce, más conocida como la mamá pediatra, que se preguntaba si los pediatras realmente deben serlo, teniendo en cuenta que no sólo estudian dos horas justas de lactancia en la carrera, sino que también estudian muy poco muchas otras cosas importantes, porque la mayoría de conocimientos se adquieren después cuando hacen la residencia.

Yo soy enfermero y padre de tres niños amamantados y por ello conozco la situación desde fuera y desde dentro, así que entiendo a los pediatras cuando dicen que estudiaron poco de lactancia porque en la carrera se estudia poco de todo y luego es cada uno quien decide qué conocimientos reforzar y actualizar, pero posicionándome como un padre que no supiera nada de todo esto, que llegara a estos blogs con un bebé recién nacido y en busca de información seguro que yo diría perplejo: Ah, ¿pero es que los pediatras no son asesores de lactancia?

Los pediatras sí deberían ser asesores de lactancia

Y me lo preguntaría porque todo padre que lleva a su hijo al pediatra para los controles y revisiones de rutina da por sentado que la persona que tiene delante es experta en los temas que allí se comentan. Si llevo a mi hijo al pediatra y a mi mujer le pregunta si le da o no pecho, cuántas tomas le da, qué tal va, si le duele o no, si tiene grietas o no y si tiene alguna duda, entiendo que se interesa porque, en caso de encontrar algún problema, será capaz de dar una solución.

Entonces, ¿no saben de lactancia?

Yo no he dicho eso. Muchos saben mucho de lactancia y muchos saben lo que han aprendido en el día a día, con sus mitos y confusiones incluidas, porque en los últimos años han cambiado muchas cosas y el que no se ha reciclado corre riesgo de quedar en evidencia.

PikiWiki Israel 2324 Health in Israel אחות מטפלת בפעוט בית החולים העמק בעפולהCon las enfermeras pasa lo mismo. Yo no recuerdo cuántas horas de lactancia hice en la carrera, pero seguro que fueron más de dos. Aún así, es un tema que forma parte de una asignatura mucho más amplia (enfermería materno infantil, se llamaba) que forma parte a su vez de un currículo cuya misión es formar a la enfermera para tener una base y poder ir a trabajar donde prefiera. Luego cada una, en su puesto de trabajo, se especializa más o menos según quiera. Como yo quise hacer pediatría y como enseguida me conciencié de que la lactancia materna era la alimentación natural de los bebés y que debía, como sanitario, tener conocimientos para poder ayudar a las madres que quisieran dar el pecho, me hice asesor de lactancia, estudié sobre ello.

Lo hice porque la leche humana me parece uno de los pilares básicos de la salud infantil y un tema que enfermeras y pediatras de atención primaria deberían dominar porque, como agentes de salud preventiva que somos, debemos tratar de ofrecer lo mejor a los hijos y la mayor información a las madres y padres para prevenir la enfermedad y para que consigan el mejor estado de salud posible.

Entonces, si no saben, ¿por qué hablan?

Este es el quid de la cuestión. Yo creo que los pediatras y enfermeras tienen que ser expertos en lactancia, pero como dice la Dra. Amalia Arce, son muchas las cuestiones relacionadas con los niños que deben estudiar y conocer y no pueden abarcarlo todo, por lo que tampoco sería una tragedia que un pediatra no supiera demasiado de lactancia.

Yo como padre he visitado a más de un pediatra con mis tres hijos y a algunos les he escuchado hablar de lactancia notando que saben mucho del tema, a otros les he oído dar información desactualizada y contraproducente y a otros no les he oído decir nada, quedándome en la duda de si saben o no saben.

Lo que quiero decir con esto es que si un pediatra no sabe lo suficiente, no pasa nada. Yo mismo he tenido casos complicados en la consulta y he acabado pidiendo apoyo a asesoras de lactancia IBCLC, con más experiencia y conocimientos que yo. Incluso sé de pediatras que también hacen uso de ellas cuando no se ven capaces de dar una respuesta. El problema viene cuando un pediatra no sabe y aconseja igualmente. No sabe y da recomendaciones de hace décadas. No sabe y su discurso está lleno de prejuicios y errores. No sabe y se carga una lactancia por no haber sido capaz de decir que no sabe.

No sabéis la de apuros que paso

Como enfermero en un centro de atención primaria que comparte consulta con varios pediatras veo de todo. Comentarios acertados y consejos perfectos y comentarios desacertados y consejos erróneos. Muchas veces me veo en una situación complicada, pues oigo al pediatra decir cosas que no son y siento la necesidad de corregir sus palabras. Es complicado, es un aprieto porque los padres pueden perder la confianza tanto en el pediatra como en mí (“a ver si os aclaráis”), pero muchas veces me arriesgo porque al final pienso en el bebé y creo que merece tener la oportunidad de que las cosas le vayan bien.

Lo último que me sucedió al respecto fue hace una semana, cuando una madre vino con su hija de 11 días habiendo ganado 10 gramos en 6 días. La pediatra, ante la duda, le recomendó que empezara a suplementar con leche artificial y, como la madre se mostró reacia a tirar ya la toalla, le instó a darle el pecho a la niña para hacer la doble pesada (pesarla antes de mamar y pesarla después de mamar). En unos 20 minutos la niña cogió 60 gramos de leche que había tomado y mientras la poníamos en la báscula echaba leche por la boca (vamos, que estaba llenita). Fui a comentarlo con la pediatra, convencido de que diría que no eran necesarios los biberones, y me respondió que “ya, pero si en 6 días no gana peso esa leche no le está alimentando”.

3-month check-upEntonces vino a hablar con la madre y le explicó que hay leches mejores y peores, que hay mamás que tienen leche con menos proteínas y menos grasas y que podría tener una leche muy aguada y por eso la niña no cogía peso. Además, para dar fuerza a su argumento, añadió que seguramente estaría todavía con calostro y que a veces la subida de leche puede tardar hasta semanas. La madre preguntó: “¿Calostro? ¿Con once días que tiene?”, a lo que ella respondió convencida que sí, sin duda.

Confirmó que tenía que tomar biberón de leche artificial y se despidió tras unas últimas indicaciones al respecto. Entonces me vi en la disyuntiva de decir “hasta otro día” o de decir “vale, ahora vamos a hablar en serio”. Pensé en la niña, pensé en la madre que no quería dar el biberón y pensé en mí y en lo mal que acababa de quedar (la pediatra no tiene ni idea y el enfermero tampoco porque no dijo nada) y le dije que no estaba de acuerdo con nada de lo que la pediatra acababa de decir.

La madre me dijo que tampoco estaba de acuerdo porque quería dar el pecho y había leído mucho durante el embarazo y que eso de la subida a las semanas, el calostro a los once días y la leche de mala calidad no lo había leído en ninguna parte. Iniciamos una nueva estrategia omitiendo los biberones y con la consigna de ir al hospital para hacer análisis de orina y/o de sangre si seguía sin ganar peso a los dos días, por si estaba sufriendo alguna infección de orina o problema que estuviera haciéndole consumir calorías de más.

Pasados unos días volvieron y la niña había ganado un montón de peso sólo con leche materna. ¿La razón de que sólo ganara 10 gramos en seis días? Es un misterio… lo importante es que la niña estaba bien. El problema es que la pediatra seguirá diciendo semejantes tonterías a muchas madres porque cuando he intentado un acercamiento de posturas he recibido un “no me tienes que explicar nada, que yo ya lo sé”. Por suerte no es la pediatra con la que tengo que trabajar a diario.

Las asesoras de lactancia existen porque los pediatras no ayudaban a las madres

Por eso, a la pregunta de la Dra. Amalia Arce, a quien respeto profundamente, respondo que sí, que los pediatras y las enfermeras deberían ser asesoras de lactancia, precisamente porque la figura de la asesora de lactancia nació del vacío de conocimiento que se originó al no reciclarse los profesionales sanitarios.

Las madres vieron que no encontraban soluciones para sus problemas relacionados con la lactancia y decidieron tratar de solucionárselos ellas mismas. Empezaron reuniéndose para darse apoyo moral y contarse trucos y experiencias y acabaron por formarse y aprender hasta el punto que hoy en día muchas saben más que muchos pediatras y enfermeras.

Entonces no es que los pediatras tengan que ser asesores de lactancia, es que las asesoras de lactancia existen por culpa de los pediatras. En consecuencia los pediatras tienen que ser lo que se suponía que iban a ser, especialistas en los temas que tratan a diario en su consulta, siendo uno de ellos la lactancia materna.

Yo entiendo que un pediatra un día pueda decirme que mi hijo tiene una enfermedad un poco extraña y que él no la conoce lo suficiente, pero que me diga que no sabe de lactancia lo entiendo menos porque cada día ven bebés y cada día les preguntan cosas relacionadas con la lactancia. Fallar en la lactancia materna, a nivel de atención primaria, es fallar en el primer escalón de la vida de un bebé porque lo primero que necesita un bebé al nacer es seguir recibiendo defensas (la placenta ya no se las puede dar, así que le cede el puesto a la glándula mamaria) y seguir recibiendo calor humano.

¡Gracias, Armando!

Fuente: http://www.bebesymas.com/lactancia/ah-pero-es-que-los-pediatras-no-son-asesores-de-lactancia

El gobierno sueco da un paso más en la reglamentación de la comercialización de leches de fórmula

La nueva ley, en preparación por el ministerio sueco de Asuntos Rurales, entrará en vigor a partir de agosto de 2013, y dará un paso más en la regulación de los sucedáneos de la leche materna. Se prohibirá la utilización de fotos de bebés en los envases y en la publicidad de las leches de fórmula, para evitar la idealización del uso del producto. Además, los envases deberán incluir un claro mensaje de advertencia en el que se informará de que los padres no deberían dar fórmula sin recomendación previa de un profesional. Cualquier indicación de que la fórmula pudiera ser mejor o incluso comparable a la leche materna será estrictamente prohibida.

Hace 30 años que el gobierno sueco y la industria alimentaria tienen un acuerdo de no publicitar activamente sucedáneos de leche materna, pero además, la nueva ley prohibirá explícitamente la entrega de muestras gratis o los descuentos en comercios. Se restringirá la publicación de anuncios de leches de fórmula y únicamente estará permitida en revistas científicas y publicaciones especializadas en cuidado infantil.

Suecia tiene uno de los porcentajes más elevados de madres que amamantan hasta los 6 meses; aún así, el gobierno promueve activamente la lactancia materna, apoyando las directivas de la OMS bajo el lema “breast is best” (el pecho es mejor).

Sin embargo, el de Suecia no es el único gobierno que promueve iniciativas de este tipo. El estado de Nueva York, a través del programa “Latch On NYC” (Engánchate NYC), prohíbe a los hospitales, desde septiembre de 2012, dar a las madres canastillas que contengan muestras de leche de fórmula. Además, recomienda al personal sanitario que cuando una madre mencione que quiere dar fórmula, intenten persuadirla para que trate de dar pecho, explicándole los riesgos de la lactancia artificial. De hecho, cuando una madre solicite leche artificial en el hospital, le harán firmar un documento similar al que se utiliza para administrar medicamentos. Esta iniciativa sigue la línea de otras similares llevadas a cabo en Rhode Island y Massachusets en 2011.

Fuentes:

http://www.thelocal.se/44294/2012110

http://www.huffingtonpost.com/2012/07/30/bloombergs-breast-feeding-latch-on-nyc-hospitals-hide-baby-formula_n_1718664.html

Leche materna y contaminación ambiental

Hace unos días nos desayunamos con un nuevo descubrimiento en la red. No era el resultado de ninguna investigación, sino un artículo de un diario basado en las erróneas conclusiones que su autor ha sacado a raíz de la publicación de un estudio científico.
Pero no sólo el artículo del diario es un cúmulo de despropósitos y errores de interpretación, sino que su titular lleva a un alarmismo sin fundamento.
Ahora viene la adivinanza: ¿a qué afectaba este artículo? Pues, sí, lo habéis adivinado, ¡a la lactancia materna!
Así que vamos a empuñar nuestras mejores armas, que son la pluma y la evidencia científica, y las vamos a mezclar con una buena dosis de sentido común. ¡A ver qué nos sale!

 

Chimenea térmica de LadaLo primero que hay que tener en cuenta, cuando leemos un artículo científico sobre toxinas en la leche materna, es que ésta es un elemento que se utiliza con frecuencia para medir los niveles de contaminación ambiental, por dos motivos: por un lado, porque los contaminantes liposolubles pueden medirse con mayor facilidad en la leche materna; y, por otro, porque es un elemento en el que es más fácil hacer las mediciones y su obtención es indolora (a diferencia, por ejemplo, de la sangre).

Por lo tanto, cuando se estudian las toxinas que hay en la leche materna no se está queriendo decir que ésta está más contaminada que otros órganos de nuestro cuerpo; los resultados sobre qué niveles de tóxicos han aparecido en las muestras de leche materna estudiadas lo único que indican es que los seres vivos, que habitan la zona afectada, están expuestos por igual a unos niveles determinados de contaminación ambiental.

Dicho esto, cabría señalar que, por un lado, tanto seres humanos como animales van a estar afectados por las toxinas. Es decir, no sólo la leche materna las tendrá, sino también la leche de vaca que es la base sobre la que se fabrican las leches de fórmula.

InmunoglobulinaPor otra parte, hay que tener en cuenta que, cuando un agente extraño se instala en nuestro organismo, éste empieza a fabricar defensas contra ese desconocido. Por consiguiente, la leche materna contendrá factores inmunológicos protectores, que el organismo de la madre ha creado, que pueden atenuar los efectos de los contaminantes ambientales a los que el bebé también está expuesto.

También, si las toxinas detectadas son ambientales, debemos considerar que tanto el agua con la que se preparen las leches artificiales como la que se use para lavar los biberones y tetinas estará contaminada.

Asimismo, tal como evidencian varias investigaciones científicas, el mayor impacto que pueden tener los contaminantes ambientales sobre un bebé se da durante el periodo gestacional, no durante el amamantamiento. Es más, el amamantamiento ayuda a limitar los daños que se producen por la exposición fetal a los contaminantes.

Por último, recordar que amamantar es la forma natural de alimentar a un bebé pues es la opción más saludable y nutritiva.

No amamantar a causa de la existencia de contaminantes ambientales
puede entrañar riesgos innecesarios para la salud del bebé.

En conclusión, según determina la OMS, son mayores las ventajas que conlleva la alimentación con leche materna que los riesgos potenciales que pueden derivarse de la supuesta ingesta a través de ella de contaminantes ambientales. Debería centrarse la atención en la eliminación, o al menos la reducción, de la contaminación ambiental al tiempo que debería insistirse en que la leche materna es la forma sana y óptima de alimentar a los bebés.

 

http://www.aeped.es/documentos/recomendaciones-contaminantes-ambientales-en-madres-lactantes

 

https://www.breastfeeding.asn.au/bfinfo/breastfeeding-and-environmental-pollutants

 

http://www.waba.org.my/whatwedo/environment/penny.htm

 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16307830

Sina organiza una Jornada sobre Odontopediatría y Lactancia – 17/11/2012


En nuestro día a día, las asesoras nos encontramos con muchas dudas por parte de las familias en relación con temas relativos a la boca del bebé. Preguntas como en qué medida afecta el uso del chupete a la estructura oral, hasta qué edad usarlo, qué es realmente un frenillo y su incidencia en el desarrollo bucal, o la caries del biberón, nos llegan a diario como parte de las consultas sobre lactancia materna.

En vista de ello, Sina ha decidido organizar una Jornada sobre Odontopediatría y Lactancia que impartirá la Dra. Irene Iglesias, Licenciada en Odontología y conocedora de los últimos avances en materia de Odontopediatría en relación con la lactancia.

La Jornada se desarrollará en dos partes: una primera sesión formativa dirigida a odontólogos, pediatras, IBCLCs, asesoras de lactancia y profesionales en general interesados en este tema y una sesión consistente en una charla en la que la Dra. Irene Iglesias nos hablará de temas como la lactancia nocturna o el mito de la caries, entre otros.

Esta Jornada tendrá lugar el próximo sábado 17 de noviembre de 2012 en el Salón de actos del Ayuntamiento de Godella (Valencia), sito en la Calle Mayor nº 83. De 10.00 a 14.00 hrs. se realizará la sesión de formación y a las 17.00 hrs. tendrá lugar la charla.

Debido al aforo limitado de la sala, se ruega confirmar asistencia a la sesión de formación enviando un correo a info@asociacionsina.org.

Podéis venir acompañados de vuestros hijos.

¡Os esperamos!

Sobre Irene Iglesias:

  • Colabora con la Fundación Odontología Solidaria tanto en atención clínica como en educación para la salud impartiendo charlas de higiene bucodental en centros de discapacitados, colegios, asociaciones, etc.
  • Fue Directora del curso de formación del Programa Factor-E del Ayuntamiento de Segovia para la formación de auxiliares de Odontología.
  • Participante en el 34th Annual Meeting of the European Continental Division of the International Association for Dental Research.
  • Es odontóloga en el Centro Penitenciario de Segovia, actividad que compagina también con la llevanza de su clínica en Segovia.

El cartel de la conferencia en pdf se puede descargar AQUÍ.

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