Destruyendo mitos: fotodepilación y lactancia materna.

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La pregunta “Si estoy lactando ¿puedo hacerme la depilación láser?” es recurrente, se repite en los foros dedicados a la lactancia y nos la preguntan las madres a menudo en nuestros grupos de apoyo.

 

Es un mito extendido entre las esteticistas y generalmente, les dicen a las madres lactantes que durante la lactancia no pueden hacerse la fotodepilación.  Su principal argumento es el cambio hormonal que se produce en las mujeres durante la lactancia.
Hoy vamos a tratar de desmontar este mito. Para empezar,  explicaremos las hormonas típicamente femeninas, las hormonas que intervienen en la lactancia y las hormonas que influyen en el crecimiento del vello corporal.

 

Las hormonas femeninas más significativas:

Los estrógenos actúan con diversos grupos celulares del organismo, especialmente con algunos relacionados con la actividad sexual, con el cerebro, con la función endocrina y la neurotransmisora.
Al regular el ciclo menstrual, los estrógenos afectan el tracto reproductivo, el urinario, los vasos sanguíneos y del corazón, los huesos, las mamas, la piel, el cabello, las membranas mucosas, los músculos pélvicos y el cerebro. Los caracteres sexuales secundarios, como el vello púbico y el axilar también comienzan a crecer cuando los niveles de estrógeno aumentan.

La progesterona, es una hormona involucrada en el ciclo menstrual femenino, embarazo y embriogénesis. La progesterona pertenece a una clase de hormonas llamadas progestágenos, y es el principal progestágeno humano de origen natural. Su fuente principal es el ovario y la placenta. Es una de las hormonas sexuales que se desarrollan en la pubertad y en la adolescencia en el sexo femenino, actúa principalmente durante la segunda parte del ciclo menstrual, parando los cambios endometriales que inducen los estrógenos y estimulando los cambios madurativos, preparando así al endometrio para la implantación del embrión. Estos efectos también ocurren en las mamas. La progesterona también se encarga de engrosar y mantener sujeto al endometrio en el útero: al bajar sus niveles, el endometrio se cae, produciendo la menstruación.

 

Las hormonas que intervienen en la lactancia:

La prolactina es una hormona segregada por la parte anterior de la hipófisis, que estimula la producción de leche en las glándulas mamarias y la síntesis de progesterona en el cuerpo lúteo.

Tras el parto y la expulsión de la placenta, bajan bruscamente los niveles de las hormonas gestacionales, como el lactógeno placentario y la progesterona, lo que permite que los niveles séricos de prolactina aumenten, desde 10 – 20 ng/ml, antes de la gestación, hasta alrededor de 200 – 400 ng/ml al finalizar la gestación.

En una mujer que no da de lactar, el nivel basal de prolactina disminuye, retornando a valores pre-gestación, a las dos o tres semanas después del parto. En cambio, en las madres que amamantan de forma exclusiva, los niveles de prolactina disminuyen al 50% en la primera semana y luego siguen disminuyendo lentamente, aunque se mantienen elevados durante meses . Son mayores a mayor frecuencia de succión y son más altos en mujeres amenorréicas durante el primer año post parto.

Pero la producción de la leche materna NO depende sólo de los niveles hormonales, sino también de la succión efectiva del bebé/niño o de la extracción regular de leche.

Por más que la prolactina estimule los alvéolos mamarios, es preciso que la leche producida por ellos en la profundidad de las glándulas mamarias, llegue cerca de la superficie para que el bebé sea capaz de sacarla, y ello se logra por la acción de otra hormona, la oxitocina , liberada también por la hipófisis y también en respuesta refleja a la estimulación del pezón, que contrae los alvéolos mamarios y obliga a la leche a salir a través de los conductos y llegar hasta los senos galactóforos, lo que se conoce como reflejo de eyección.

 

 Las hormonas que influyen en el crecimiento del vello:

El vello corporal es el tipo de pelo que recubre la mayor parte del cuerpo en los seres humanos, está compuesto de fibras capilares delgadas y cortas, que no superan por lo general los 2 mm. Cubre casi totalmente la superficie corporal, exceptuando las palmas de las manos, las plantas de los pies y la mucosa genital.

El crecimiento del vello corporal está asociado al nivel de andrógenos (hormonas masculinas, que corresponden a la testosterona, la androsterona y la androstendiona) de la mujer. Debido a que los hombres tienen un nivel más elevado de andrógenos, estos tienden a tener más vello que las mujeres.

Los altos niveles de andrógenos registrados causan que el vello fino y poco visible que crece durante la infancia, se transforme en “vello terminal” en diferentes partes del cuerpo.

Como podemos comprobar, las hormonas responsables del crecimiento del vello, nada tienen que ver con las hormonas involucradas en la lactancia materna. Además, el láser no “atraviesa” la glándula mamaria y por tanto no puede, de ninguna manera, afectar a la calidad de la leche, ni siquiera aunque se estén depilando la axila o la areola mamaria, por tanto no tiene fundamento decir que mientras estás lactando no pueden hacerte la depilación láser.

 

Bibliografía:

http://www.e-lactancia.org/ Depilación, riesgo 0. Cualquiera de los métodos empleados para depilar (afeitado, rasurado, arrancado con cera, productos químicos, electricidad, fotodepilación, láser…) son compatibles con la lactancia.
Fluctuación de los niveles séricos del lactógeno placentario humano (LPH) y de la prolactina durante el embarazo y la lactancia. De Battin DA y col. Obstet Gynecol 65: 785-8, 1985; Tyson JE y col., Am J Obstet Gynecol 113:14-20, 1972; Speroff L., Glass RH, Kase NG. Clinical Gynecology, Endocrinology and Infertility, 4th edition, Baltimore, Williams &Wilkins, 1989:283.