Lactancia materna y caries

Os hacemos llegar un nuevo artículo de la Dra. Irene Iglesias, odontóloga que tuvimos la oportunidad de escuchar el pasado 17 de noviembre de 2012 en la charla que organizamos con ella sobre Odontopediatría y Lactancia y que, además, publicó en diciembre de 2011, en nuestra web, una entrada sobre caries del biberón (que puedes consultar aquí).

 

LACTANCIA MATERNA Y CARIES

 

Todos sabemos de los beneficios de la LM para la salud del niño, de la prevención de muchas enfermedades (diabetes, obesidad, asma…), además de la sensación de afecto y protección que proporciona al niño. También conocemos los beneficios sobre la madre, ya desde el mismo momento del parto pero también a largo plazo.

La OMS recomienda amamantar mínimo 6 meses y hasta los dos años, pudiendo prolongar la lactancia cuanto deseen madre e hijo.

Sin embargo, muchos profesionales consideran que las caries infantiles se deben a la “lactancia prolongada”, haciendo creer que esto es una moda, y que propicia el desarrollo de las caries de la infancia temprana. Muchos, de hecho, confunden caries de la infancia temprana con “caries del biberón” y para ellos es exactamente igual amamantar que dar el biberón.  Vuelven la vista hacia el hecho de que el destete natural en la especie humana ocurre entre los 2 y los 7 años, y que todo lo que sea destetar antes de los dos años es un destete precoz. ¿Podría ser que en esta ocasión la naturaleza se haya equivocado? ¿Podría ser que la naturaleza provea de dientes a los niños y sin embargo la LM los destruya poniendo en riesgo la salud y la vida de los niños?

Fijémonos en los animales: ¿hasta cuándo maman los animales? En su ambiente natural hasta que les parece oportuno. ¿Tienen caries los cachorros? No. Los veterinarios ven caries en animales cuya dieta se ha “humanizado”, con dueños que les proporcionan alimentos que no son propios para animales

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Hablemos de las caries.

Para encontrar una respuesta, veamos qué son las caries: llamamos caries al proceso destructivo del diente que tiene lugar como consecuencia de la desmineralización de la superficie dental. Esta desmineralización ocurre debido a que las bacterias se alimentan de los restos de glucosa que se quedan depositados sobre la superficie dental. Las bacterias metabolizan la glucosa y como producto eliminan ácidos, que son los que van destruyendo el esmalte, primero produciendo una mancha blanca, que se puede remineralizar, y luego penetrando ya en el diente. Por tanto para que haya caries tienen que concurrir varios factores:

  • Que haya dientes: cuando aún no ha erupcionado ningún diente no se puede producir una caries. Aún así se insiste en que se limpien las encías con una gasita.
Streptococcus mutans, uno de los microorganismos de la placa dentobacteriana
  • Que haya bacterias: sólo con que haya azúcar pegado en los dientes no se provoca caries. A un diente sumergido en un azucarero no le pasa nada. Pero las bacterias están, y no aparecen por generación espontánea: ¿de dónde proceden las bacterias que inician y hacen que progresen las caries? Pues de la madre y de los cuidadores: el hecho de probar la comida nosotros primero antes de dársela al bebé, el soplar la comida para que no queme y el dar besos en la boca al niño, sobre todo si la madre ha tenido o tiene caries activas en el último año está demostrado que es un factor de ALTO riesgo para la aparición de caries en niños menores de 3 años, ya que inoculamos involuntariamente las bacterias en la boca del niño. Por otra parte, las bacterias sobreviven de los azúcares que introducimos en la dieta: nuestra dieta actual está plagada de azúcares refinados que ni nos damos cuenta que comemos. Los alimentos con más de un 14% de azúcar son de ALTO riesgo de caries. Cuando un niño empieza con la AC ¿qué comenzamos a ofrecerle? Normalmente plátano, papillas, galletas, zumos. Todos estos son alimentos de alto riesgo. Los dientes recién erupcionados tienen el esmalte aún sin terminar de mineralizar, por tanto son mucho más susceptibles a los ácidos. En ese momento precisamente es cuando más debemos evitar el contacto directo con sustancia azucaradas como zumos.
  • El tiempo durante el cual las bacterias están adheridas al diente es fundamental: no es lo mismo comer un donuts y luego un puñado de frutos secos que al revés. Los alimentos duros realizan una labor de arrastre y ayudan, junto con la saliva, a eliminar los restos más pegajosos. Terminar de comer con un pedazo de tarta no es lo mismo que con un trozo de queso. De la misma manera, no es lo mismo que el ataque de las bacterias tenga lugar 5 veces al día que 17. El tiempo en el que el riesgo es mayor son los primeros veinte minutos tras haber comido. En esos primeros  minutos es cuando hay que lavarse los dientes. Pero la frecuencia con la que nos expongamos al riesgo es importante, así como el tiempo de contacto, aumentado en alimentos más pegajosos.
  • Y, finalmente, los factores de resistencia individual del paciente como la cantidad de saliva (reducida en ciertas enfermedades, o con el uso de medicamentos como corticoides comúnmente utilizados para el asma), un esmalte deficiente de forma congénita, una anatomía irregular de la superficie dental y otras circunstancias individuales pueden predisponer al niño a tener más caries. Aquí la higiene dental, el aporte de flúor y la conveniencia o no de colocar selladores oclusales juegan el papel más importante, pues estas medidas está demostrado que disminuyen drásticamente el número de caries presentes.

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Entonces, ¿qué papel juega en todo esto la LM?

Vamos a ver qué factores juegan a favor de la LM en cuanto a la boca:

  • Al mamar el niño aprende a respirar por la nariz, lo que hace que se estimule el crecimiento del tercio medio de la cara.
  • File:Breastfeeding.gifLa lactancia hace que al mamar la mandíbula se desplace hacia atrás y adelante, disminuyendo el retrognatismo mandibular fisiológico del recién nacido.
  • Los bebés cuanto más tiempo son amamantados menos se chupan el dedo o recurren a chupetes: hay una relación inversa entre el tiempo de lactancia y los hábitos bucales nocivos.
  • El bebé es capaz de controlar la longitud del pezón, su flexibilidad y el flujo de líquido, cosa que no puede hacer con tetinas ni chupetes.

Y concretamente, en cuanto a la caries:

  • El pezón se coloca al final de la boca, en el límite entre paladar duro y paladar blando. No toca los dientes, cosa que sí sucede con los biberones. 
  • Si el pezón no es ordeñado no sale leche de forma continua. Aunque el bebé se duerma con el pezón en la boca, la leche no sigue saliendo. No se queda leche desbordando la boca. En el mismo acto en que el pezón se exprime, la leche es ingerida. Con el biberón sí existe ese riesgo, y de hecho es el mayor peligro
  • La lactosa es el azúcar que tiene la leche. Este azúcar se metaboliza en los dos monosacáridos que lo componen gracias a la lactasa, una enzima que se sintetiza en el intestino delgado. De esta forma en la boca no hay glucosa, las bacterias no obtienen glucosa de la lactosa en la boca, sino que la obtienen de otros azúcares como la fructosa. El riesgo pues es debido a la alimentación complementaria, no a la LM. En cualquiera de los casos, la lactosa es el azúcar menos cariogénico que existe.
  • La leche materna contiene enzimas e inmunoglobulinas que inhiben el crecimiento de las bacterias que producen caries así que, de hecho, la leche materna previene la caries.
  • La leche materna en realidad hace que se deposite calcio y fósforo en el esmalte. No causa una disminución significativa en el pH, al contrario de lo que piensan muchos dentistas. La leche humana no es cariogénica a menos que haya algún otro azúcar fermentable introducido por la dieta.

En un paciente que no mama, y más en los niños, el ver que el niño está “todo el día” comiendo induce a pensar que está sufriendo un ataque ácido detrás de otro. Al dormir disminuye la producción de saliva con lo cual el arrastre de restos de comida se reduce al mínimo, y de hecho cualquier resto se queda adherido al diente hasta la mañana siguiente. Esto supone aumentar muchísimo el riesgo de caries. El niño que se duerme sin cepillarse los dientes es el perfecto candidato para tener caries.  El dentista siempre ha de insistir en que hay que cepillarse los dientes antes de irse a dormir, tanto niños como adultos. Pero el niño que mama es diferente. No es un adulto chiquitito. No funciona igual. No es extrapolable. Si simplemente el único cambio en la conducta de la madre y el niño es suspender la lactancia, no va a mejorar ni a disminuir el riesgo de caries. Mamar por la noche no supone de ninguna manera el mismo riesgo que dejar el biberón colgado de la boca del niño por la noche.

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Entonces ¿Por qué me hijo tiene caries? ¿Qué puedo hacer ahora?

Las caries aparecen porque el equilibrio entre desmineralización y remineralización se ha roto. La boca se ha convertido en un entorno ácido.  Hay que ver por qué. Hay que estudiar qué come el niño, cada cuánto, cómo están las bocas de sus padres y cuidadores, si come alimentos protectores contra la caries o no, y en cuyo caso introducirlos. Comprobar que la higiene bucal es buena y si es necesario aportar flúor en la pasta de dientes o en barnices o como sea mejor para él. Hay que estudiar muy pormenorizadamente todos los hábitos. Y mamar no es un hábito. Ni bueno ni malo. Mamar es una necesidad. Cuando se hayan controlado todos los factores externos anteriormente comentados, nos daremos cuenta que la LM no juega un papel decisivo en el inicio ni el desarrollo de las caries.

Es importante ser conscientes de que un niño con caries de aparición temprana (las que aparecen en menores de 3 años) es un niño con alto riesgo de caries, es decir, con riesgo de tener tres o más lesiones cariosas al año. Pero es más importante aún cuidar las piezas que no tienen caries, y de hecho eso es lo más fundamental, crear un entorno en la boca que permita que el resto de piezas libres de caries, incluyendo las que aún no han erupcionado, las definitivas, sigan libres de caries.

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Irene Iglesias Rubio

Odontóloga (nº Col. 40005606)

 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:

  • Ramos-Gomez FJ, Weintraub JA, Gansky SA, Hoover CI, Featherstone JD. Bacterial, behavioral and environmental factors associated with early childhood caries.J Clin Pedi Dent 2002;26(2):165-73
  • Brambilla E, Felloni A, Gagliani M, Malerba A, García-Godoy F, Strohmenger L. Caries prevention during pregnancy: Results of a 30-month study. J Am Dent Assoc 1998;129(7):871-7.
  • Ercan E, Dulgergil CT, Yildirim I, Dalli M. Prevention of maternal bacterial transmission on children’s dental caries development; 4-year results of a pilot study in a rural child population. Arch Oral Biol 2007;52(8):748-52.
  • Isokangas P, Söderling E, Pienihäkkinen K, Alanen P. Occurrence of dental decay in children after maternal consumption of xylitol chewing gum: A follow-up from 0 to 5 years of age. J Dent Res 2000;79(11):1885-9.
  • Köhler B, Andréen I, Jonsson B. The effects of caries preventive measures in mothers on dental caries and the oral presence of the bacteria Streptococcus mutans and lactobacilli in their children. rch Oral Biol 1984;29(11):879-83.
  • Erickson PR, Mazhari E. Investigation of the role of human breast milk in caries development. Pediatr Dent 1999;21(2):86-90
  • Reisine S, Douglass JM. Psychosocial and behavioral issues in early childhood caries. Comm Dent Oral Epidem 1998;26(suppl 1):32-44.

 

 

 

La leche materna reduce la resistencia de las bacterias a los antibióticos

Según una investigación publicada este miércoles en Plos One, una de las proteínas presentes en la leche materna, la conocida por el acrónimo HAMLET (Human Alpha-Lactalbumin Made Lethal to Tumoral Cells) ha mostrado ser capaz de aumentar la sensibilidad de las bacterias a algunos antibióticos.

Cada vez son más los estudios que arrojan nuevos datos sobre la composición de la leche materna y muestran lo que ya sabía la humanidad desde siempre: la leche materna es el alimento óptimo y natural para el lactante humano. Como sabéis, los sucedáneos de la leche materna han sido creados para los casos reales en los que el bebé no puede ser alimentado con leche de su madre (en torno al 1% de las madres tiene hipogalactia verdadera) o de donante, ya que el 99% de las madres es capaz, con apoyo e información, de llevar a cabo una lactancia exitosa.

Al compartir con nuestros seguidores este nuevo descubrimiento, no queremos demostrar la superioridad de la leche materna sobre otras leches artificiales destinadas a alimentar a los lactantes, ni siquiera sus ventajas sobre otros sucedáneos. Lo que queremos es compartir nuestros conocimientos y seguir asombrándonos con vosotros por cómo la naturaleza ha sido capaz de crear algo tan maravilloso.

Una de las grandes preocupaciones en el mundo de la medicina es el hecho de que las bacterias van haciéndose, con el paso del tiempo, más resistentes a los antibióticos, lo que nos deja en una situación cada vez más vulnerable. Frente a esto, la leche materna, no sólo prepara a nuestro organismo y lo deja más protegido frente al ataque de virus y bacterias, sino que, en caso de agresión, según esta nueva investigación, la proteína HAMLET hace que algunas bacterias se vuelvan más sensibles a antibióticos (como la penicilina o la eritromicina) a los que habían sido resistentes con anterioridad.

File:Methicillin-resistant Staphylococcus aureus (MRSA) Bacteria.jpg
Staphylococcus aureus resistente a meticilina

Y, no sólo eso, además, según declaraciones de Anders Hakansson, investigador principal y profesor asistente de Microbiología e Inmunología en la Universidad de Buffalo (Estados Unidos), a Europa Press: “HAMLET tiene el potencial de reducir las concentraciones de los antibióticos que tenemos que utilizar para luchar contra las infecciones y nos permite usar de nuevo antibióticos bien establecidos contra las cepas resistentes“. En concreto, lo que se observó fue el aumento de la sensibilidad de Staphylococcus aureus resistente a meticilina, cuyas siglas son MRSA, (responsable de infecciones como la infección nosocomial, cuya manifestación más grave es la neumonía nosocomial) y de Streptococcus pneumoniae (el neumococo es un patógeno casi exclusivamente humano causante de un gran número de infecciones como la neumonía, sinusitis, o peritonitis, entre otras, y de procesos invasivos severos como la meningitis o la sepsis) a la meticilina y otros antibióticos.

Si queréis acceder al estudio publicado, no tenéis más que visitar este enlace.

Otras fuentes:

Europa Press

700 especies de bacterias y un parto respetado

Estos días varios medios de comunicación han publicado la noticia de que un equipo de investigadores españoles ha trazado el mapa de la microbiota bacteriana en la leche materna. ¡Y se han encontrado con más de 700 especies de bacterias en ella!

Bacteria photomicrograph ¿Qué quiere decir esto? Hay que tener en cuenta que la leche que toma el recién nacido de su madre es uno de los factores que determinan cómo será la flora bacteriana que se desarrolle en el bebé. Sin embargo, todavía no está claro cuál es el papel concreto de estas bacterias, por lo que serán necesarias más investigaciones para saberlo.

El tema de descubrir qué componentes tiene la leche materna trae de cabeza a los investigadores desde hace años. Uno de los motivos no es ni más ni menos que hallar la forma de crear fórmulas artificiales que alimenten a nuestros hijos de la manera más parecida a lo que sería si fuesen amamantados. Luego venden eso que es “parecido” como algo que puede “sustituir”.

Imágenes de microscopio donde se evidencia la diferencia en la composición entre la leche artificial y la leche materna.
Foto: Nancy Wight.

Sin embargo, todos sabemos que un sustituto nunca va a resultar igual que un original. Nadie duda de que las imitaciones no tienen el mismo valor que los originales. ¿En qué punto nos dio por pensar que en el caso de la leche materna sí que es así? ¿Cómo podemos equiparar la leche artificial, que no es más que una serie de polvos que tienen como base la leche de vaca, a los que se añaden, se quitan y se ponen más polvos, con un elemento vivo como la leche materna que, además, tiene una composición totalmente adaptada a los requerimientos nutricionales del que la consume? ¡Es como comparar la comida congelada con tener un cocinero en casa que te prepare el menú con alimentos de temporada y teniendo en cuenta tu estado de salud!

En nuestra labor como asesoras encontramos muchas personas que piensan que da igual una cosa que otra y consideran que defender que no es cierto resulta un tanto radical. Y sorprende. Realmente es chocante encontrar personas que opinan que un sucedáneo puede sustituir al original. Y que lo digan con absoluto convencimiento…

Noticias como la que da pie a esta entrada reflejan esa verdad innegable: la leche de fórmula es una imitación de la leche materna, no la mejora (pues la tiene como modelo a seguir) sino que trata de emularla, ergo, es peor que la leche materna. Y no hay más.

La leche artificial está para cuando no hay otra opción posible, pero no debería ser una opción que se situara al mismo nivel que la materna.

Por otra parte, para redundar en el tema, dentro de la misma noticia, viene otro hallazgo que es de sumo interés y que casi pasa desapercibido: la influencia del tipo de parto en la lactancia.

Hasta ahora cuando se hablaba de parto y lactancia se comentaban cosas como que las intervenciones durante el parto pueden dificultar el establecimiento de la lactancia, pero nunca se había analizado y comparado la composición de la leche materna en mujeres que habían tenido partos diferentes. El equipo halló que la leche producida por mujeres sometidas a cesáreas programadas era más pobre en microorganismos que las que tuvieron un parto vaginal. Sin embargo, cuando la cesárea no es programada, la composición de la leche materna es muy parecida a la que producen las mujeres que han tenido un parto vaginal. Según declaraciones de los investigadores, “la falta de señales de estrés fisiológico, así como de las señales hormonales propias del trabajo de parto, podrían influir en la composición y en la diversidad microbiana de la leche materna”.

Sería interesante, ya que comentan el tema de las señales hormonales, que se realizasen nuevas investigaciones que analizaran en detalle de qué manera influye la administración de oxitocina intraparto en la composición de la leche materna. A este respecto, hace un tiempo nos hacíamos eco de un artículo de Ibone Olza sobre los efectos de la oxitocina intraparto en el sistema nervioso central y en la conducta social, parental y sexual; en él quedaba patente de qué manera afecta la instrumentalización del parto en nuestro desarrollo a nivel psicológico.

Mientras esperamos nuevas evidencias sobre los efectos nocivos de las intervenciones en los partos y sus efectos en la lactancia y desarrollo de nuestros hijos, lo más lógico es seguir pensando que esa máquina perfecta que es el cuerpo humano está capacitada para hacer frente a las situaciones naturales propias de la especie, como son el parto y el amamantamiento.

Varios siglos de existencia de la humanidad lo avalan.

Fuente:

http://m.europapress.es/salud/noticia-investigadores-espanoles-descubren-leche-materna-compuesta-mas-700-bacterias-20130103125250.html

El gobierno sueco da un paso más en la reglamentación de la comercialización de leches de fórmula

La nueva ley, en preparación por el ministerio sueco de Asuntos Rurales, entrará en vigor a partir de agosto de 2013, y dará un paso más en la regulación de los sucedáneos de la leche materna. Se prohibirá la utilización de fotos de bebés en los envases y en la publicidad de las leches de fórmula, para evitar la idealización del uso del producto. Además, los envases deberán incluir un claro mensaje de advertencia en el que se informará de que los padres no deberían dar fórmula sin recomendación previa de un profesional. Cualquier indicación de que la fórmula pudiera ser mejor o incluso comparable a la leche materna será estrictamente prohibida.

Hace 30 años que el gobierno sueco y la industria alimentaria tienen un acuerdo de no publicitar activamente sucedáneos de leche materna, pero además, la nueva ley prohibirá explícitamente la entrega de muestras gratis o los descuentos en comercios. Se restringirá la publicación de anuncios de leches de fórmula y únicamente estará permitida en revistas científicas y publicaciones especializadas en cuidado infantil.

Suecia tiene uno de los porcentajes más elevados de madres que amamantan hasta los 6 meses; aún así, el gobierno promueve activamente la lactancia materna, apoyando las directivas de la OMS bajo el lema “breast is best” (el pecho es mejor).

Sin embargo, el de Suecia no es el único gobierno que promueve iniciativas de este tipo. El estado de Nueva York, a través del programa “Latch On NYC” (Engánchate NYC), prohíbe a los hospitales, desde septiembre de 2012, dar a las madres canastillas que contengan muestras de leche de fórmula. Además, recomienda al personal sanitario que cuando una madre mencione que quiere dar fórmula, intenten persuadirla para que trate de dar pecho, explicándole los riesgos de la lactancia artificial. De hecho, cuando una madre solicite leche artificial en el hospital, le harán firmar un documento similar al que se utiliza para administrar medicamentos. Esta iniciativa sigue la línea de otras similares llevadas a cabo en Rhode Island y Massachusets en 2011.

Fuentes:

http://www.thelocal.se/44294/2012110

http://www.huffingtonpost.com/2012/07/30/bloombergs-breast-feeding-latch-on-nyc-hospitals-hide-baby-formula_n_1718664.html

Leche materna y contaminación ambiental

Hace unos días nos desayunamos con un nuevo descubrimiento en la red. No era el resultado de ninguna investigación, sino un artículo de un diario basado en las erróneas conclusiones que su autor ha sacado a raíz de la publicación de un estudio científico.
Pero no sólo el artículo del diario es un cúmulo de despropósitos y errores de interpretación, sino que su titular lleva a un alarmismo sin fundamento.
Ahora viene la adivinanza: ¿a qué afectaba este artículo? Pues, sí, lo habéis adivinado, ¡a la lactancia materna!
Así que vamos a empuñar nuestras mejores armas, que son la pluma y la evidencia científica, y las vamos a mezclar con una buena dosis de sentido común. ¡A ver qué nos sale!

 

Chimenea térmica de LadaLo primero que hay que tener en cuenta, cuando leemos un artículo científico sobre toxinas en la leche materna, es que ésta es un elemento que se utiliza con frecuencia para medir los niveles de contaminación ambiental, por dos motivos: por un lado, porque los contaminantes liposolubles pueden medirse con mayor facilidad en la leche materna; y, por otro, porque es un elemento en el que es más fácil hacer las mediciones y su obtención es indolora (a diferencia, por ejemplo, de la sangre).

Por lo tanto, cuando se estudian las toxinas que hay en la leche materna no se está queriendo decir que ésta está más contaminada que otros órganos de nuestro cuerpo; los resultados sobre qué niveles de tóxicos han aparecido en las muestras de leche materna estudiadas lo único que indican es que los seres vivos, que habitan la zona afectada, están expuestos por igual a unos niveles determinados de contaminación ambiental.

Dicho esto, cabría señalar que, por un lado, tanto seres humanos como animales van a estar afectados por las toxinas. Es decir, no sólo la leche materna las tendrá, sino también la leche de vaca que es la base sobre la que se fabrican las leches de fórmula.

InmunoglobulinaPor otra parte, hay que tener en cuenta que, cuando un agente extraño se instala en nuestro organismo, éste empieza a fabricar defensas contra ese desconocido. Por consiguiente, la leche materna contendrá factores inmunológicos protectores, que el organismo de la madre ha creado, que pueden atenuar los efectos de los contaminantes ambientales a los que el bebé también está expuesto.

También, si las toxinas detectadas son ambientales, debemos considerar que tanto el agua con la que se preparen las leches artificiales como la que se use para lavar los biberones y tetinas estará contaminada.

Asimismo, tal como evidencian varias investigaciones científicas, el mayor impacto que pueden tener los contaminantes ambientales sobre un bebé se da durante el periodo gestacional, no durante el amamantamiento. Es más, el amamantamiento ayuda a limitar los daños que se producen por la exposición fetal a los contaminantes.

Por último, recordar que amamantar es la forma natural de alimentar a un bebé pues es la opción más saludable y nutritiva.

No amamantar a causa de la existencia de contaminantes ambientales
puede entrañar riesgos innecesarios para la salud del bebé.

En conclusión, según determina la OMS, son mayores las ventajas que conlleva la alimentación con leche materna que los riesgos potenciales que pueden derivarse de la supuesta ingesta a través de ella de contaminantes ambientales. Debería centrarse la atención en la eliminación, o al menos la reducción, de la contaminación ambiental al tiempo que debería insistirse en que la leche materna es la forma sana y óptima de alimentar a los bebés.

 

http://www.aeped.es/documentos/recomendaciones-contaminantes-ambientales-en-madres-lactantes

 

https://www.breastfeeding.asn.au/bfinfo/breastfeeding-and-environmental-pollutants

 

http://www.waba.org.my/whatwedo/environment/penny.htm

 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16307830

Los bebés alimentados con lactancia materna tienen un desarrollo cognitivo superior a los alimentados con leches artificiales

Un reciente estudio publicado por Aline Andres y colaboradores, de la Universidad de Arkansas, en la revista científica Pediatrics, publicación oficial de la Academia Americana de Pediatría, demostró que los bebés alimentados con lactancia materna presentaban un desarrollo cognitivo ligeramente superior a los bebés alimentados con fórmulas ya fuera ésta basada en leche de vaca o en proteínas de soja.

 

Learning the mobileLos investigadores estudiaron a 391 bebés de 3, 6, 9, y 12 meses. El desarrollo cognitivo se midió haciendo uso de escalas estandarizadas desarrolladas para estos propósitos (“Bayley Scales of Infant Development” y “Preschool Language Scale-3”).

Los resultados del estudio no mostraron diferencias entre los bebés alimentados con cualquiera de las dos fórmulas artificiales (leche de vaca versus soja), pero los niños alimentados con lactancia materna obtenían puntuaciones significativamente superiores en las pruebas cognitivas realizadas.

En particular, los bebés amamantados obtuvieron mejores resultados en desarrollo mental a los 6 y 12 meses que los bebés alimentados con ambas fórmulas (Mental Developmental Index), resultados superiores en desarrollo psicomotor a los 6 meses que los de leche basada en soja (Psychomotor Development Index), y mejores puntuaciones en lenguaje a los 3 y 6 meses que los bebés de leche de fórmula basada en leche de vaca.

Si bien estudios previos publicados en esta revista ya señalaban las ventajas en el desarrollo intelectual y psicomotor de los bebés amamantados, este último estudio lo confirma y no deja lugar a dudas, ya que ha sido corregido por factores externos que antes no habían sido tenidos en cuenta, como el nivel socioeconómico de la familia, la edad de la madre, su coeficiente intelectual, la edad gestacional, el sexo, el peso del nacimiento, la circunferencia del cráneo, la raza, la edad y la historia nutricional.

Breastfeeding a babyLa decisión de amamantar a un bebé o de alimentarle con leche de fórmula sólo la pueden (y deben) tomar los padres, pero debe ser un acto informado, pues está ampliamente demostrado que no es lo mismo para la salud de un bebé ser alimentado con leche materna que con leche artificial. Este trabajo de investigación viene, una vez más, a dejar patente cuáles son los riesgos que representa la lactancia artificial, y la idoneidad de la alimentación natural del bebé que obtiene de la leche de su madre todas las sustancias que necesita para un desarrollo óptimo y saludable.

El estudio completo puede consultarse en:

http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2012/05/23/peds.2011-3121.full.pdf

 

Artículos relacionados:

http://www.asociacionsina.org/2012/08/08/lactancia-materna-lactancia-artificial/
http://www.asociacionsina.org/2011/11/20/le-doy-o-no-pecho-a-mi-bebe/
http://www.asociacionsina.org/2011/05/21/riesgos-de-la-alimentacion-con-leche-artificial/

Tabaco y lactancia ¿Incompatible?

 

Por todos es sabido lo insano que es el tabaco, tanto para nuestra salud , como para la salud de los que nos rodean, es por ello, que muchas madres fumadoras deciden no dar el pecho a sus hijos, por miedo a perjudicarles.

Si bien es cierto, tanto la lactancia como el embarazo, es un momento ideal para prescindir de un hábito tan insalubre, pero no todas las madres están dispuestas o motivadas para dejarlo, así que este articulo va dedicado a ellas.

 

 

 
Es un tema peliagudo, muchas madres fuman durante el embarazo, y sin embargo no dan el pecho, creyendo erróneamente que se perjudica más al bebé a través de la leche materna, que durante el propio embarazo.

Pues bien, los estudios efectuados demuestran, que aunque la mamá fume, los riesgos de dar lactancia artificial son superiores.

 

El Comité de Medicamentos concluyó, en un primer momento, que la nicotina (Tabaquismo)  puede producir efectos adversos sobre el Lactante. Las razones se basaban en la disminución de la producción de leche y por consiguiente, la menor ganancia de peso en el bebé de la madre fumadora, además de la posible exposición del niño al ambiente de humo.

Sin embargo, existe controversia con respecto a los efectos de nicotina en el tamaño de niño al año de edad. En el humo del tabaco hay centenares de componentes, nicotina y su metabolito cotinina son los marcadores más frecuentes usados. La Nicotina no es necesariamente el único componente que puede causar un aumento de enfermedades respiratorias a través de la leche materna (incluyendo otitis media), incluso se ha encontrado nicotina en madres no fumadoras (fumadoras pasivas). La Nicotina está presente en la leche en concentraciones entre 1.5 a 3.0 veces la concentración simultanea del plasma materno y la eliminación intermedia es similar 60 a 90 minutos en la leche y el plasma. No hay evidencia para decir que esta cantidad de nicotina represente un riesgo para la salud del niño.


Un estudio informó que, entre mujeres que continuaban fumando y lactando, la incidencia de enfermedades respiratorias agudas era menor que en las madres fumadoras que alimentaban a sus hijos con lactancia artificial. Esto puede deberse, a que lactar y fumar es menos dañino para el niño, que el biberón más el hábito del tabaco. El Comité de Medicamentos espera obtener más datos sobre este tema.
Por tanto, si eres fumadora y no estás dispuesta a dejarlo, es preferible para la salud de tu bebé que le alimentes con lactancia materna y, por supuesto, no lo expongas al humo del tabaco, ya que se ha demostrado que la exposición pasiva al humo del tabaco conlleva, entre otros muchos problemas, mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.
Otra cosa a tener en cuenta es que por el efecto estimulante de la nicotina, los hijos de madres fumadoras pueden tener dificultades para conciliar el sueño, por lo que si la madre fuma, debe evitar hacerlo en las horas que preceden a la hora habitual de su siesta o la de su sueño nocturno.

 

Consejos de la AEPED para madres fumadoras:

  • No fumar dentro de la casa y mucho menos en el ambiente en donde está el bebé.
  • Fumar lo menos posible.
  • Dar el pecho, pues está comprobada su acción protectora contra las infecciones respiratorias causadas por el tabaco.
  • Tratar de fumar lo más alejado posible (en tiempo) de cada toma, lo ideal sería no fumar por lo menos 2 horas antes de cada toma y a ser posible, hacerlo justo tras la toma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un estudio al respecto:

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1046/j.1523-536X.2002.00152.x/abstract;jsessionid=E35BFF9BD9FFFE6EDEF16A29C657342D.d01t03?deniedAccessCustomisedMessage=&userIsAuthenticated=false

BIBLIOGRAFÍA:

www.e-lactancia.org.

American Academy of Pediatric. Comité de medicamentos. Pediatrics, 2001; 108: 776-789

http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/preguntas-frecuentes#t48n152

 

Información para madres lactantes acerca de los implantes mamarios de la empresa PIP (Poly Implant Prothèse). Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.

Publicado por el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.

En el primer trimestre de 2011 la AFSSAPS (Agence Française de Sécurité Sanitaire des Produits de Santé) decidió retirar del mercado las prótesis de gel de silicona de la Sociedad PIP y emitió un aviso acerca del riesgo de rotura de este tipo de prótesis mamarias, que ha desencadenado una alarma social.

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Prótesis PIP y lactancia materna (por Carlos González y Rocío Martín-Gil Parra)

Por Carlos González:

Es cierto que no se han evaluado los posibles efectos de las siliconas de uso industrial sobre la salud, pero sí que se han evaluado ampliamente los efectos de la lactancia artificial.

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Como matrona, decidí respetar el Código internacional de comercialización de sucedáneos de leche materna

Soy Mar Tárrega, matrona de atencion primaria en Valencia.

Quiero aportar mi granito de arena y contaros que tras escuchar, hace ya algun tiempo, al Dr. Paricio en un curso sobre lactancia materna, y estar cansada de repartir las famosas “canastillas” a las futuras madres, decidí dejar de repartirlas, y respetar así el Código internacional de comercialización de sucedáneos de leche materna.


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