¡Ya se puede hacer en el IVAM!

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Estamos muy contentas, mucho, mucho, ¡muchísimo!

No ha habido que esperar casi nada para que la mamá que fue invitada a dar de mamar en el cuarto de baño del IVAM haya recibido una carta de disculpa por parte de la institución. Aseguran, además, que la situación se dio por una interpretación muy rígida de las normas que impiden comer y beber en el museo. Sin embargo, por lo que respecta a dar de mamar, esta norma no aplica, pues un bebé cuando necesita mamar no debe esperar.

Sinceramente, nos hubiera gustado también que se adujeran motivos más cercanos a la normalización, en el sentido de que dar de mamar es un acto que forma parte de la naturaleza humana y no tiene ningún matiz sexual ni extraño. Somos mamíferos, ergo, mamamos.

Entendemos (que no compartimos) que hay personas que se sienten incómodas viendo a una madre amamantar. Es tan fácil como no mirar. Pero apartar a esa madre, hacerla sentir sucia, pedir que dé de comer a su hijo en el cuarto de baño para que esas personas no se sientan mal es lo que no se puede tolerar.

Pero no nos vamos a poner a sacar peros… lo importante es que no hay impedimento para que una mamá que esté visitando el IVAM amamante a su bebé sin tener que salir del recinto o meterse en el cuarto de baño. El que, de forma habitual, se vaya dando esta situación devolverá la lactancia materna a su lugar: una parte más de nuestra faceta humana que puede vivirse en sociedad sin ser relegada a la trastienda de los espacios comunes.

Desde Sina agradecemos a las integrantes de la asociación Lactancia en Libertad el sacar a la luz y apoyar a las madres que se sienten discriminadas por alimentar a sus bebés en espacios públicos.

Os dejamos con el enlace al artículo donde explican cómo se solucionó esta historia tan polémica.

Así que en Valencia…

Y tú, ¿dónde lo has hecho?
¡En el IVAM!

Y tú, ¿dónde lo has hecho? En el IVAM, no

Y de nuevo, con todos ustedes, la desnormalización y la desnaturalización. Esta vez de la mano del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM). Sí, señor, si pensaban que el arte moderno y la vanguardia eran sinónimo de pensamiento abierto, parece que iban desencaminados, pues, para el equipo (o parte del equipo) de esta institución la lactancia es algo a esconder en lo profundo del cuarto de baño.

¿Será que la teta es tabú en este museo? ¿Será que un bebé mamando es algo que viene de tan antiguo que no es moderno? ¿A quién temen? ¿A la teta o al bebé?

Entonces…

“Madre e hijo” Picasso

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“Alma mater” Munch

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“Maternidad” Matisse

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¿Y todo esto a qué viene? Al nuevo caso de una madre a la que se ha invitado a amamantar en un cuarto de baño. A que esto ocurrió hace unos días en el IVAM. Y nosotras, ilusas, que pretendimos con un spot remover conciencias y apoyar la normalización.

Este es el testimonio de la afectada:

No soy muy de escribir como me siento en las redes pero hoy me gustaría realizar una denuncia y decir que me siento indignada porque resulta que ayer (12.10.14) estaba en el IVAM (museo de arte moderno de Valencia), dando una vuelta con mi familia, y en cierto momento mi hijo me pidió teta.

Yo como siempre hago, le explique que mama se estaba poniendo la mochila para darle la teta,  en cuanto estuve preparada procedí a calmarle con su adorada teti. En ese momento la jefa de sala, que estaba a mi lado, se dirigió a la guardia de seguridad y ambas vinieron a invitarme a ir al cuarto de baño a darle de mamar a mi hijo. Les pregunte si ellas almorzaban en el baño y que donde estaba escrito que no podía darle de mamar a mi hijo. Se fueron a consultarlo y nadie me dio mas explicaciones, Rafa (mi hijo) termino su teta, y luego la otra, y yo seguí esperando una explicación. Al final opte por preguntar y me indicaron que no podía darle, que estaba en las normas. Baje a recepción y pedí las normas pero nadie me supo decir donde estaban, así que, por supuesto, antes de irme pedí el libro de reclamaciones.

Llevaré la reclamación a la oficina del consumidor pero quiero que conste en muchos mas sitios, lo que paso ayer no solo es denigrante para mi como mujer, sino que perjudicais a mi hijo y a todos aquellos a los que llamais la atención. Esta es mi forma de poner un granito de arena mas a la normalización de la lactancia. Gracias a todos los que publiquéis estas palabra, porque gracias a vosotros tenemos fuerza y animo para seguir creyendo en lo que hacemos (me dais ánimos), y nos demostráis que no estamos solas, ni locas.

Así que, de ahí el título de esta entrada. Nos gustaría quitar ese “no” y que fuera un “y tú, ¿dónde lo has hecho? ¡En el IVAM!”

 

Segregando la lactancia materna

Llevamos un tiempo sin publicar, pues muchas voluntarias están de vacaciones y con los servicios mínimos como son la atención telefónica, los amadrinamientos, el correo, el hospital y la atención personalizada… ¡las pocas que quedamos en la ciudad no damos abasto!

Por otra parte, el verano, época de poca actividad en la prensa, período de calor y de surgimiento de pasiones encontradas, mueve a que se den situaciones un tanto desagradables.

Estos últimos días, parece que le ha tocado a la lactancia. Suponemos que terminada la semana de la lactancia, es lo que ha quedado más a mano y sobre ella se están cebando en muchos lugares.

Leemos con estupor y preocupación cómo se están dando cada vez más situaciones de segregación de las madres lactantes. Personas que publican en prensa artículos en los que refieren como un acto de “mal gusto” el que una madre amamante a su bebé en un espacio público, mujeres que son expulsadas de lugares públicos por saciar el hambre de sus hijos (podéis ver varias de estas noticias aquí, aquí y aquí).

¿Qué está ocurriendo?

En un artículo de Huffington Post de principios de este verano (lo puedes leer aquí), se hablaba de la belleza de los daguerrotipos que están apareciendo con fotos de madres lactantes. En la época victoriana, muchas mujeres quisieron inmortalizar el dulce momento de amamantar a su bebé y se hicieron retratar en ese instante. Instante íntimo, que se vive entre dos personas, como el beso de amor de dos amantes, como el pasear cogidos de la cintura. Momentos íntimos, pero que no por ello deben ocultarse. El amor no es obsceno, el amor no es antihigiénico, el amor no hace daño, el amor no puede corromper.

Corrompen las miradas de aquellas personas que, más allá de una madre que alimenta a su hijo, ven obscenidad, suciedad u ofensa en un acto tan puro, sagrado y especial para las dos personas que lo protagonizan.

Y nos preguntamos:

¿Qué hay de obsceno en esto?

Breastfeeding

 

¿Qué mirada es la que tiene la persona que ve en esta imagen obscenidad, suciedad u ofensa?

Algo está fallando en esta sociedad…

Según los datos publicados en la Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia, el principal inconveniente que las madres perciben a la hora de lactar a sus hijos se basa en la relación con el entorno. Un 43% destaca, como uno de los obstáculos, la dificultad de dar el pecho en lugares públicos. Estas noticias que nos llegan estos días no hacen más que refrendar esta estadística. Un entorno hostil, con información limitada de lo que es amamantar a un bebé, que repudia y aparta a las mujeres mientras tratan de calmar el hambre o el llanto de sus hijos.

Estas actitudes sociales conducen a que las mujeres abandonen sus lactancias. Muchas optan por esconderse para amamantar y esto, durante un tiempo, se puede sobrellevar mal que bien, pero una mujer no puede encerrarse entre cuatro paredes durante meses.

En China, están probando un proyecto piloto que consiste en asientos especiales en los autobuses para que las madres puedan amamantar a sus bebés lejos de las miradas de los otros pasajeros; en muchos comercios, han habilitado desde hace tiempo salas de lactancia para que las mujeres den de mamar a sus hijos sin que se las vea; y, el último grito para ocultarse, son los cubres lactancia. ¿Qué será lo siguiente?

Las personas que critican a una madre que amamanta a su bebé no son conscientes del daño que están haciendo. Madres que, en muchos casos, han tenido que luchar con su entorno, han sufrido dolor, han tenido miedo, han superado dificultades, han librado batallas con sus pediatras, médicos o familiares. Presión, miedo, dolor, frustración… y una vez todo esto se supera, vergüenza y segregación. ¿Por qué?

Podría pensarse que una ola de puritanismo está sacudiendo el planeta, pero las imágenes que cada día amenizan los programas televisivos, o acompañan artículos o anuncios en prensa, nos demuestran que no es así.

Son los bebés comiendo de un pecho lo que molesta a un sector de la sociedad. Estas personas consideran que las madres cuando están en un lugar público, deberían amamantar en el retrete. A ellos va dirigido este spot de la Australian Breastfeeding Association:

Desde Sina, instamos a las madres que amamantan a que miren a los ojos de sus bebés mientras les alimentan, que los sientan, que olviden el mundo que les rodea y que sepan que los grupos de apoyo estamos para luchar por su bienestar, por que las dejen libres de disfrutar sus lactancias.

Que no nos roben la opción de vivir plenamente una experiencia tan pura e íntima.

Es nuestra y no debemos permitir que la ignorancia y la mala fe nos la quiten.

No hay guerra si uno no quiere…

Estamos hasta la coronilla. Sí. Ya estamos llegando a un punto muy molesto.

Los medios de comunicación, en su afán de hacer caja, venden guerras que no existen. En este artículo, nos referimos a la guerra contra la leche de fórmula que supuestamente mantenemos algunas asociaciones y profesionales defensores de la lactancia materna. Ahora le ha tocado el turno a Venezuela…

¡Qué empeño más aThe Home Front in Britain during the Second World War HU36171gotador! ¡Qué ganas de poner palabras inventadas en boca de otros!

Llevamos varios días leyendo en diversos medios que Venezuela ha declarado la guerra al biberón.

Como en otras ocasiones, tras leer el titular, se encienden los ánimos y nos ponemos a la lectura de los artículos que ilustran tan polémicas afirmaciones, para encontrarnos que la realidad dista mucho de lo que se anuncia en esos avances demagógicos.

Lo que leemos es que Venezuela ha decidido imponer una sanción económica para quien incumpla lo dispuesto en el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, que lleva aprobado desde 1981. Nada más. Multar a quien cometa una infracción.

El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna es un código que promueve la lactancia materna porque: (1) es el alimento creado por la naturaleza para los lactantes, igual que el oxígeno es el elemento natural para nuestros pulmones (no hay sucedáneo del oxígeno que los haga funcionar de forma óptima); (2) la administración de sucedáneos de leche materna a bebés lactantes conlleva riesgos para su salud cuantificados y probados.

  • Los grupos de apoyo defendemos que toda madre tiene el derecho y es totalmente libre de alimentar a su bebé con la leche (materna o de fórmula) que considere más conveniente, pero promovemos que esta decisión se base en información veraz y científicamente probada.
  • Mantenemos que alimentar a un bebé con una leche que no es la idónea para su desarrollo lleva parejas consecuencias y que las personas tienen derecho a tener la información necesaria para tomar una decisión que puede tener efectos importantes sobre la salud de sus hijos.
  • Los grupos de apoyo llamamos la atención sobre el hecho de que ninguna empresa de fórmula ha publicado un compendio de los perjuicios que tiene el consumo de sus productos, algo que es de obligado cumplimiento por parte de los fabricantes de otros productos.
  • Siendo que hay una vasta bibliografía sobre los riesgos que conlleva alimentar a los bebés con sucedáneos de leche materna, instamos a que los cuidadores y responsables de la crianza de los niños se informen, e informen a su vez a aquellas personas en su misma situación, de los efectos nocivos que tiene sobre la salud de los lactantes el no ser alimentados de la forma más conveniente.

La defensa de la lactancia materna no es una cuestión de guerra o no guerra, es una cuestión de salud pública.

Curiosamente, la defensa y promoción de la lactancia materna no cuenta con el sostén económico que tienen las fórmulas artificiales.

Curiosamente, no hay un sólo estudio que avale que la afirmación de que “una y otra son iguales” sea cierta.

Curiosamente, no hay evidencia sobre la similitud de la composición de una y otra leche.

Curiosamente, detrás de la leche de fórmula hay una industria que ingresa millones, mientras que detrás de la promoción de la leche materna sólo hay personas que no obtienen ingresos por promocionarla.

Curiosamente, sobre los riesgos que conlleva la alimentación con leche artificial no sólo hay evidencia científica, sino cifras (y son muy alarmantes).

Los grupos de apoyo damos sostén a las madres que quieren amamantar y que tienen dificultades para hacerlo; aconsejamos sobre cómo conseguir una lactancia exitosa; nos basamos en las recomendaciones de organismos internacionales (no empresas privadas de ámbito internacional); reivindicamos que la lactancia materna sea, como lo fue hasta hace bien poco, considerada el alimento normal del bebé lactante.

No hay guerra si uno no quiere.

Nosotras tenemos bastante con apoyar a quien quiera ser apoyado y con informar a quien quiera escuchar.

La guerra para quien tenga tiempo y dinero que perder.

Algunas de las fuentes que nos han inspirado (e irritado):

Venezuela: guerra al tete y biberón con ley de lactancia

EFE: se abre la guerra al biberón en Venezuela para incentivar la lactancia materna

 

Cuando lo natural se convierte en espectáculo

Una portada de revista con una madre amamantando a su hijo de tres años, un presentador probando la leche materna directamente del pecho de una madre invitada a su programa, una famosa declarando que amamantará a su hijo hasta que empiece la universidad

Hace pocos años, las mujeres que lactaban eran denostadas, criticadas, señaladas. De un tiempo a esta parte, la lactancia se ha convertido en espectáculo de masas.

De ser algo que se ocultaba, de lo que no se hablaba en público, a la televisión y al papel cuché. Ninguna postura beneficia, porque la lactancia materna ni es buena ni es mala, es lo natural.

Imaginemos todas estas situaciones teniendo de protagonista a otra función biológica, pongamos el embarazo. Imaginemos un mundo en el que los niños se crearan en un laboratorio. Imaginemos un grupo de madres que defendieran su naturaleza de mujer y decidieran gestar a sus hijos y disfrutar de su embarazo.

Imaginemos el capital que moverían esos laboratorios, los intereses económicos que habría detrás de todo ello. Consideremos un marketing que consiguiera hacer creer a las mujeres que no son capaces de crear vida, de que el embarazo es un fastidio que se puede evitar y así la figura femenina permanece inalterada.

Pensemos en esas madres que optaran por una gestación normal. ¿Cómo las vería el resto de la sociedad? Snobs, raras, extremistas… Sería difícil para ellas llevar a cabo un embarazo placentero pues a la primera molestia alguien vendría a recordarles que es que se habían empeñado en un absurdo. Que si no salía bien no tenían porqué sentirse mal pues otras opciones eran posibles.

La mayoría de los profesionales de la salud dejarían de estar formados en el tema de la gestación. Ya no haría falta saber sobre ese asunto y, cuando una gestante se acercara a sus consultas con algún problema con su embarazo que las preocupase, no sabrían cómo atenderla, le darían pautas erróneas y llegarían incluso a menospreciar su decisión de ser madres gestantes, borrando también de un plumazo su derecho al duelo si su sueño se viese truncado.

Estas mujeres se agruparían, tratarían de encontrar lugares en los que compartir con iguales sus experiencias, sus inquietudes, lugares en los que buscar apoyo. Lugares en los que hubiese mujeres que, como ellas, pensaran que el embarazo es bello, que no sólo es posible sino lo natural, pues para eso somos mamíferas, y las acompañaran en su proceso, haciéndolas sentir bien con su cuerpo, disfrutar de su momento, vivirlo plenamente.

Y cuando, además, la ciencia empezara a tratar de demostrar que la gestación es lo óptimo (¡qué absurdo, tener que demostrar que lo natural es lo más recomendable!), que conlleva beneficios tanto para la madre como para el hijo, se iniciaría el cambio.

Volverían las mujeres a vestir ropa que no tratara de esconder su tripa llena de vida. ¡Qué escándalo!

Y los medios, empezarían a mostrar interés en esta nueva tendencia… Una mujer saldría en la portada de una prestigiosa revista enseñando su barriga de 41+6 semanas, una presentadora de televisión decidiría ponerse una barriga de embarazada falsa para saber qué se siente, si pesa mucho, si la figura cambia tanto; una famosa declararía que iba a mantener su gestación hasta la semana 40.

¿Contribuiría esto a normalizar la gestación?

¿Qué intentaban la revista Time, el presentador holandés y Shakira? ¿Su momento de gloria, provocar, escandalizar? ¿O pensaban realmente que estaban favoreciendo a la lactancia?

En el camino hacia la normalización de la lactancia, los cambios deben producirse poco a poco, sin sobresaltos, sin aspavientos, sin desnaturalizar lo que es un acto biológico, común a toda la especie y, por ende, natural.

La lactancia no es ni una moda, ni una rareza promovida por un grupo de mujeres, es un proceso biológico propio de los mamíferos.

No confundamos, por favor.

Los grupos de apoyo a la lactancia materna hacen un trabajo que no tiene precio, pero que también podría ahorrar dinero al estado, reduciendo el gasto sanitario

Además de salvar lactancias apoyando a madres y bebés, solventando las dudas y dificultades que pueden surgir en la instauración y mantenimiento de la lactancia materna, los grupos de apoyo podrían ahorrar dinero a las arcas del estado.

Lo sugieren las conclusiones de un estudio piloto realizado por las encargadas del taller de lactancia materna del Centro de salud Fuente de San Luis de Valencia que fue presentado y premiado en el reciente VII Congreso español de Lactancia Materna. El estudio, que se llevó a cabo a lo largo del año pasado, comparó la frecuencia de visitas por enfermedad en las consultas de pediatría de los lactantes cuyas madres habían asistido al taller de lactancia, con una muestra aleatoria de la misma edad, usuarios del centro de salud, pero que no habían acudido nunca al taller. Los niños que acudieron al taller de lactancia materna realizaron la mitad de visitas a su pediatra por problemas de salud (un promedio de 6,9 veces en un año) que los que nunca pasaron por el taller (hasta 12,06 veces al año). El menor número de visitas podría deberse a que los talleres aumentan la autoestima de la madre y su seguridad en la capacidad de cuidado del niño, unido a una mejor salud del bebé que es amamantado durante más tiempo.

Las autoras del estudio,  las enfermeras de Pediatría Cintia Borja y Puri Rodas, las pediatras Maite Hernández y Laura Martorell, y estudiantes de Enfermería Erasmus de Portugal, recibieron el premio de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria a la mejor comunicación del Congreso.

La noticia completa puede leerse en la nota de prensa de la Generalitat Valenciana.

En Sina, en nuestros 20 años apoyando a las madres de Valencia, hemos estado al frente de varios grupos de apoyo. De estos grupos de apoyo han surgido nuevas voluntarias y madres implicadas en fomentar la lactancia en nuestra sociedad, lo que convierte la labor de la asesora en un eslabón más de una cadena de favores. En estos momentos, debido a la falta de voluntarias en activo, contamos sólo con un grupo de apoyo, el GAM de Benimaclet, que en un mes cumplirá tres años. Cada martes el GAM recibe a unas veinte madres con sus bebés. Cada martes, un grupo de asesoras dan aliento y tratan de que esas madres salgan seguras de sí mismas y con fuerzas para conseguir lo que desean. Cada martes el gasto sanitario en la Comunidad Valenciana se reduce un poco más… (En 2002, la Organización Panamericana de la Salud publicó el trabajo Cuantificación de los Beneficios de la Lactancia Materna: Reseña de la Evidencia en el que, en su capítulo 6, se revisa la literatura publicada sobre el valor económico de la lactancia materna frente a la fórmula infantil, desde una perspectiva nacional, hospitalaria, familiar, y ambiental y del sector público; algunos de los estudios exploran el impacto económico a largo plazo de la lactancia materna para países industrializados y países en vías de desarrollo.)

Es sabido que el aumento de las tasas de lactancia materna mejoran la salud física y emocional de la madre y el bebé, contribuyendo a la disminución del gasto sanitario. Este estudio piloto sugiere también que los grupos de apoyo a la lactancia, además de contribuir al fomento de la lactancia materna, ejercen un papel fundamental en la reducción del gasto sanitario, al aumentar la confianza de la madre en su labor como cuidadora del niño y disminuyendo así las visitas médicas.

Documentos de interés:

Cuantificación de los Beneficios de la Lactancia Materna: Reseña de la Evidencia (2002). Chessa Lutter, Jay Ross, Luann Martin, Natalia León-Cava. Edita: Organización Panamericana de la Salud. Capítulo 6: Beneficios económicos de la lactancia materna.

The Economic Benefits of Breastfeeding: A Review and Analysis. Jon Weimer. Edita: Food Assistance and Nutrition Research Report No. (FANRR-13) 20 pp, March 2001

Volviendo la mirada: Normas de educación en la lactancia en los años 50

Como sabéis, nos gusta acercaros curiosidades que encontramos navegando por Internet y que pueden resultar interesantes. En esta ocasión, compartimos con vosotros una entrada publicada en el blog http://www.maynet.es/, en la que Isabel Rubio, la autora, nos ofrece una visión de lo que era la lactancia en los años 50. Es llamativo ver cómo se fraguaron muchas de las formas de proceder con la lactancia en la actualidad. En nuestra labor como asesoras, escuchamos muchas historias sobre las recomendaciones de algunos facultativos a las madres. El caso es que al leer este texto muchas hemos tenido un “déjà-vu”…

Haciendo “limpieza” entre los libros de mi padre, inimaginable la variedad de temas, encuentro “Educación y mundología” de la editorial Gassó Hnos. del año 1957 y en el que hay un capítulo dedicado a la educación del niño que empieza con Normas de educación en la lactancia. No me puedo resistir a compartir lo leído….

Para empezar queda claro que la autoridad la tiene el médico con frases como “que los padres cumplan lo que el doctor ordena, aunque esa obligación suponga para ellos tal sufrimiento al ver cómo se desespera su querubín por no complacérsele en su instintivo deseo” o “la cantidad de leche que necesita para su alimento el niño, la ha de fijar el médico”.
También que nada de mimos: “al niño hay que acostumbrarle a lo considerado para él más conveniente”, “dejad que lloren vuestros bebés, si es que lloran por capricho. Por ley física, llegará un momento en que no podrán llorar más”, “el mismo sistema empleado en la lactancia se seguirá cuando el niño empieza a tomar las primeras papillas y alimentos sólidos”, “sus lloros no han de servir jamás para cambiar el plan de alimentación fijado por el médico”….

En fin, es importante mirar atrás, de dónde venimos. ¡Y qué suerte que mi madre, como tantas otras, no “respetara” las normas!

Damos las gracias a Isabel Rubio por permitirnos compartir este artículo.

Fuente: http://www.maynet.es/tag/lactancia-anos-50/

VII Congreso Español de Lactancia Materna

Del 7 al 9 de marzo de 2013 en Madrid se desarrollará el VII Congreso Español de Lactancia Materna y la V Reunión Nacional de Bancos de Leche Humana organizado por IHAN.

Aún quedan plazas para participar, pocas, pero quedan. La inscripción se puede hacer en su sitio web http://www.ihan.es/

“IHAN es la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, que ha sido lanzada por OMS y UNICEF para animar  a los hospitales, servicios de salud y salas de maternidad a adoptar las prácticas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento”.
7 al 9 marzo 2013 Madrid

El Congreso de este año cuenta en la Conferencia Inaugural con la ponencia “Lactancia, Ciencia y Sociedad” que llevará a cabo el Dr. José Mª Paricio Talayero y con un programa más que interesante en el que se tratarán, entre otros, los siguientes temas:

  • “Prácticas en la atención a la embarazada y al parto que influyen en la lactancia”
  • “Novedades bibliográficas 2013” en el que se abordarán cuestiones como las “Células madre en leche humana”, “Enfermedad celíaca y lactancia materna”, “Actualizaciones sobre el uso de calostro extraído durante el embarazo” o la “Integración del genoma materno en el del niño a través de la lactancia materna”
  • “Investigación en lactancia materna”
  • “Lactancia materna en Unidades Neonatales. Niños prematuros”
  • “Código de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna. Aspectos prácticos”
  • “Promoción de la lactancia materna”
  • “Nuevas líneas de actuación para IHAN”

En la parte del programa que lleva por título “Reunión con el experto” se tratarán en la primera sesión estos temas:

  • Lactancia y vacunas. Moderador: Dr. Ángel Carrasco Sanz. Ponente: Dr. Carlos González Rodríguez.
  • Evidencias en alimentación infantil: alimentación complementaria. Moderadora: Mª Teresa Hernández Aguilar. Ponente: Dra. Mª del Carmen Casanovas.
  • Lactancia y sexualidad. Moderadora: Mª Isabel Castelló López. Ponente: Dra. Carmela Baeza Pérez-Fontán.
  • Puesta en marcha de un banco de leche. Diferentes modelos (centralizado vs en unidad neonatal). Moderador: Dr. Antoni Gayà Puig. Ponentes: Dr. Javier Calvo Benito y Dra. María Gormaz Moreno.

En la segunda sesión de la “Reunión con el experto”, los asuntos que se abordarán serán los siguientes:

  • “Cómo implantar la IHAN en hospitales y centros de salud: aspectos prácticos“. Moderadora: Dra. María Isabel García Rodríguez. Ponentes: Ana Malalana Martínez y Cintia Borja Herrero.
  • “Cómo hacer y responder preguntas clínicas en lactancia: dónde buscar respuestas“. Moderador: Dr. Juan José Lasarte Velillas. Ponente: Dra. Paz González Rodríguez.
  • “Problemas del pecho, dificultades con la lactancia durante los primeros días,  y en situaciones especiales (gemelos, niños enfermos)”. Moderadora: Rosario Rosa Aguayo. Ponentes: Dra. Paula Lalaguna Mallada, Dra. Margarita Tomico del Río, María García de Miguel y Antonia Díaz Rodríguez.
  • “Ayudando eficazmente a las madres: habilidades de comunicación”. Moderadora: Victoria Navas Lucena. Ponente: Dra. Carmela Baeza Pérez-Fontán.

Y en una sección del congreso que nos toca de cerca, el “Encuentro de madres de grupos de apoyo”, el tema que se tratará será muy interesante. Llevará por título “Celebrando la lactancia prolongada” y lo moderará Myriam Bugallal. Las ponencias serán las siguientes:

  • “Lactancia prolongada…¿hasta cuando es normal? Perspectiva histórico-antropológica” por el Dr. José María Paricio Talayero.
  • “El placer de la lactancia prolongada: beneficios para la salud mental de madres y lactantes” por la Dra. Ibone Olza Fernández.

En el Congreso habrá representación de Sina, pues varias de  nuestras voluntarias ya están inscritas y prometen contarnos con todo lujo de detalles sus experiencias en este congreso tan prometedor.

¡Estamos seguras de que será de lo más interesante!

LACTANCIA: la teta y la vida

El pasado 15 de diciembre, se presentó el libro LACTANCIA. Una de nuestras voluntarias ha querido compartir una breve reseña sobre el mismo.

Se acaba de publicar un libro, LACTANCIA, con textos de Noelia Terrer y fotografías de José Bravo, que edita Litera libros.

LACTANCIA no habla de cómo tiene que ser una lactancia. Habla de cómo es la lactancia. Sumergirse en sus páginas es bañarse en un mar de sensaciones. De sus imágenes surgen risas, lágrimas, ternura, emociones a raudales que nos llevan a revivir los momentos entrañables pasados con la teta. Sus preciosos textos nos hacen evocar situaciones vividas tanto en nuestra propia piel como a través de las historias de las madres que acuden a los grupos de apoyo.

En este libro encontramos situaciones cotidianas, mujeres como cualquiera de nosotras, con sus momentos de alegría, ternura, amor o los de dolor y de agobio. Noelia Terrer ha puesto palabras a muchas sensaciones que a veces no nos atrevemos a expresar, las fotografías de José Bravo retratan momentos íntimos que todas hemos vivido y que apenas hemos revelado a nuestro entorno porque nos sentíamos un poco “bichos raros” (como el del cuarto de baño, ¡qué bueno!).

LACTANCIA es un libro bello, íntimo, de mirada cómplice que atrapa desde el primer momento.

Un libro para disfrutar, para leer y releer, para dejarse llevar y acunar entre sus páginas.

Gracias, Noelia, por idear algo tan mágico y tan cercano.

Zule
Madre voluntaria de Sina

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