Suplementación con yodo durante la lactancia

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El 30 de octubre de 2012, en un taller llevado a cabo por la Dirección de Salud Pública del Gobierno Vasco con la colaboración de la Dirección General de Investigación y Salud Pública de la Generalitat Valenciana, se analizó y discutió la evidencia disponible sobre la necesidad y seguridad del uso de suplementos de yodo y ácido fólico durante el embarazo y la lactancia. El pasado mes de septiembre, la revista Endocrinología y Nutrición publicaba un artículo sobre la toma de posición del Grupo de Trabajo de Trastornos relacionados con la Deficiencia de Yodo y Disfunción Tiroidea de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición sobre este tema, que daba un giro de 180 grados a lo recomendado en el taller del año anterior. Dada la importancia de mantener unos niveles adecuados de yodo durante el embarazo y la lactancia, hemos considerado de interés dar difusión a este artículo.

File:Iodine-sample.jpgEl 30 de octubre de 2012, la Dirección de Salud Pública del Gobierno Vasco, con la colaboración de la Dirección General de Investigación y Salud Pública de la Generalitat Valenciana, llevaba a cabo un taller en Bilbao en el que se estudió la evidencia disponible que ha llevado desde hace tiempo a recomendar los suplementos de yodo y ácido fólico durante la gestación y la lactancia. En el documento que publicaron a raíz de lo estudiado en el taller (lo puedes consultar aquí), se recomendaba en el punto 2 lo siguiente: “La suplementación universal con comprimidos de IK [yoduro potásico] durante la gestación y la lactancia materna en estos momentos no está justificada en España, ya que con el contenido de yodo en la sal yodada y en la leche y derivados lácteos es posible cubrir las necesidades en la gestación y lactancia, evitando asimismo los posibles riesgos del exceso. La suplementación farmacológica durante el embarazo y la lactancia podría realizarse, como una medida temporal, en las áreas donde haya evidencia clara de yododeficiencia en la población. Cuando no sea así, debería quedar restringida exclusivamente para las mujeres en riesgo de realizar ingestas insuficientes de yodo o desarrollar disfunción tiroidea en estas etapas. Es decir, a las mujeres que no toman ni van a tomar leche ni derivados lácteos y mujeres que no consumen ni van a consumir sal yodada.”

Desde el Comité de Lactancia de la AEPED no se secundaron estas recomendaciones. Así, en una consulta realizada el 10 de diciembre de 2012 en el foro que tienen para padres (puedes consultar el hilo aquí), ante la pregunta de si se debía seguir suplementando a la luz de lo publicado en el mencionado documento, la respuesta fue esta: “Hasta que no tengamos buenos estudios y la recomendación, basada en estudios adecuados, de un organismo oficial, lo ideal es seguir como hasta ahora.”

Como entenderéis, desde Sina hemos seguido con gran interés este tema, ya que es importante que los niveles de yodo en la madre durante la gestación y la lactancia sean adecuados, pues las carencias pueden tener consecuencias importantes para el bebé.

Hoy mismo ha llegado hasta nosotras un nuevo artículo, editado el pasado mes de septiembre en la versión on-line de la revista  Endocrinología y Nutrición, que arroja nuevos datos sobre este tema. El artículo lleva por título: “Suplementación con yodo durante el embarazo y la lactancia. Toma de posición del Grupo de Trabajo de Trastornos relacionados con la Deficiencia de Yodo y Disfunción Tiroidea de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición” y las conclusiones dejan clara la recomendación:

“En espera de alcanzar la meta de que la inmensa mayoría de la población gestante de nuestro país presente un adecuado estado nutricional de yodo, nuestro Grupo de Trabajo TDY-DY mantiene la recomendación explícita de la prescripción de yoduro potásico antes de la gestación, si es posible, durante la misma y en el período de lactancia.”

Podéis consultar el artículo completo aquí.

Resúmenes de las ponencias y comunicaciones del VII Congreso español de Lactancia Materna

VII Congreso Español de Lactancia Materna. Avila. 2010Los pasados 7 a 9 de marzo, se celebró en Madrid el VII Congreso español de Lactancia Materna. Tal como os adelantamos en esta entrada, las ponencias iban a versar sobre temas muy interesantes.

En la web de la iHAN han tenido la gran idea de acercar al público en general el resumen de las ponencias y comunicaciones que pudieron escucharse durante esos días.

No sabríamos con cuál quedarnos, así que os enlazamos el documento completo para que vosotros decidáis cuál os gusta más. Atención porque el documento tiene un gran tamaño (273 Mb), así que habrá que estar un rato descargándolo.

Esperamos que lo disfrutéis.

Podéis acceder al lugar desde el que descargarlo en este enlace.

¡Feliz lectura!

Folleto “Lactancia materna y medicamentos: una compatibilidad casi siempre posible”

En la asesoría sobre lactancia materna, uno de los temas recurrentes es la compatibilidad de la lactancia materna y algún tipo de sustancia: desde café, alcohol o tabaco, hasta medicamentos de todo tipo.

ComprimidosLas madres que amamantan no son seres de otro planeta y también enferman, se hacen pruebas diagnósticas y necesitan, cuando la salud decae, medicarse. A muchas les gusta beber café o té, alguna puede que tenga un evento familiar y prevea tomar alguna copa o encontremos una que esté preocupada por si un tratamiento de estética puede afectar a su lactancia.

Muchas personas ya conocen la posibilidad de consultar sus dudas sobre la compatibilidad entre una sustancia concreta y la lactancia materna en la web www.e-lactancia.org; pero el gran problema, la mayor parte de las veces, radica en el profesional sanitario que atiende a la madre y le receta un tratamiento. En la mayoría de casos, hay un enorme desconocimiento de esta herramienta tan útil. Esto tiene como consecuencia que muchas madres lactantes sean instadas a suspender temporalmente la lactancia o, incluso, a destetar cuando, realmente, no hay riesgo en que sea administrado el medicamento pertinente a la madre. Incluso, si se diera el caso de que no es compatible, podría buscarse en esa misma web otro alternativo que no diera problema de ningún tipo.

Por lo tanto, como no es fácil a veces hacerse escuchar, la web de la iHAN en su apartado de publicaciones ha colgado este magnífico documento que compartimos con todos vosotros con el ánimo de que os sea de utilidad… ¡Hay que hacerle un hueco en la cartera al lado de la tarjeta sanitaria!

El documento es un folleto que lleva por título Guía Rápida de Compatibilidad entre Medicamentos y Lactancia Materna “Lactancia Materna y Medicamentos, una Compatibilidad casi siempre posible” y ha sido editado por José Mª. Paricio y Juan José Lasarte.

¡Esperamos que os sea de ayuda!

Cuando lo natural se convierte en espectáculo

Una portada de revista con una madre amamantando a su hijo de tres años, un presentador probando la leche materna directamente del pecho de una madre invitada a su programa, una famosa declarando que amamantará a su hijo hasta que empiece la universidad

Hace pocos años, las mujeres que lactaban eran denostadas, criticadas, señaladas. De un tiempo a esta parte, la lactancia se ha convertido en espectáculo de masas.

De ser algo que se ocultaba, de lo que no se hablaba en público, a la televisión y al papel cuché. Ninguna postura beneficia, porque la lactancia materna ni es buena ni es mala, es lo natural.

Imaginemos todas estas situaciones teniendo de protagonista a otra función biológica, pongamos el embarazo. Imaginemos un mundo en el que los niños se crearan en un laboratorio. Imaginemos un grupo de madres que defendieran su naturaleza de mujer y decidieran gestar a sus hijos y disfrutar de su embarazo.

Imaginemos el capital que moverían esos laboratorios, los intereses económicos que habría detrás de todo ello. Consideremos un marketing que consiguiera hacer creer a las mujeres que no son capaces de crear vida, de que el embarazo es un fastidio que se puede evitar y así la figura femenina permanece inalterada.

Pensemos en esas madres que optaran por una gestación normal. ¿Cómo las vería el resto de la sociedad? Snobs, raras, extremistas… Sería difícil para ellas llevar a cabo un embarazo placentero pues a la primera molestia alguien vendría a recordarles que es que se habían empeñado en un absurdo. Que si no salía bien no tenían porqué sentirse mal pues otras opciones eran posibles.

La mayoría de los profesionales de la salud dejarían de estar formados en el tema de la gestación. Ya no haría falta saber sobre ese asunto y, cuando una gestante se acercara a sus consultas con algún problema con su embarazo que las preocupase, no sabrían cómo atenderla, le darían pautas erróneas y llegarían incluso a menospreciar su decisión de ser madres gestantes, borrando también de un plumazo su derecho al duelo si su sueño se viese truncado.

Estas mujeres se agruparían, tratarían de encontrar lugares en los que compartir con iguales sus experiencias, sus inquietudes, lugares en los que buscar apoyo. Lugares en los que hubiese mujeres que, como ellas, pensaran que el embarazo es bello, que no sólo es posible sino lo natural, pues para eso somos mamíferas, y las acompañaran en su proceso, haciéndolas sentir bien con su cuerpo, disfrutar de su momento, vivirlo plenamente.

Y cuando, además, la ciencia empezara a tratar de demostrar que la gestación es lo óptimo (¡qué absurdo, tener que demostrar que lo natural es lo más recomendable!), que conlleva beneficios tanto para la madre como para el hijo, se iniciaría el cambio.

Volverían las mujeres a vestir ropa que no tratara de esconder su tripa llena de vida. ¡Qué escándalo!

Y los medios, empezarían a mostrar interés en esta nueva tendencia… Una mujer saldría en la portada de una prestigiosa revista enseñando su barriga de 41+6 semanas, una presentadora de televisión decidiría ponerse una barriga de embarazada falsa para saber qué se siente, si pesa mucho, si la figura cambia tanto; una famosa declararía que iba a mantener su gestación hasta la semana 40.

¿Contribuiría esto a normalizar la gestación?

¿Qué intentaban la revista Time, el presentador holandés y Shakira? ¿Su momento de gloria, provocar, escandalizar? ¿O pensaban realmente que estaban favoreciendo a la lactancia?

En el camino hacia la normalización de la lactancia, los cambios deben producirse poco a poco, sin sobresaltos, sin aspavientos, sin desnaturalizar lo que es un acto biológico, común a toda la especie y, por ende, natural.

La lactancia no es ni una moda, ni una rareza promovida por un grupo de mujeres, es un proceso biológico propio de los mamíferos.

No confundamos, por favor.

El tipo de lactancia modula el desarrollo de las subpoblaciones linfocitarias

Según publica la web del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), una nueva investigación apunta a que el tipo de lactancia influye en el desarrollo de las subpoblaciones linfocitarias y, por ende, en cómo se desarrolla el sistema inmune.

SEM Lymphocyte
Imagen de linfocito tomada con microscopio electrónico de barrido

Varios estudios han venido incidiendo en la manera en que la alimentación recibida durante los primeros años de vida influye en el desarrollo y la salud del niño y del adulto.

Ahora, una nueva investigación llevada a cabo por el grupo de Inmunonutrición del ICTAN, en colaboración con el IATA y como parte del estudio longitudinal en población con riesgo de enfermedad celiaca PROFICEL, ha arrojado nuevas evidencias sobre cómo influye el tipo de lactancia (materna exclusiva frente a lactancia de fórmula o mixta) sobre el desarrollo de las subpoblaciones linfocitarias en bebés de 4 meses.

Tal como se detalla en la web del ICTAN, “los resultados mostraron que existen diferencias en la distribución de marcadores de algunas subpoblaciones linfocitarias en función de la pauta de alimentación seguida a la edad de 4 meses. En concreto se observó que en niños que reciben lactancia de fórmula hay un menor porcentaje de linfocitos con características reguladoras, y se prolonga la expresión de marcadores constitutivos de activación, sugiriendo un retraso en la maduración del sistema inmune.” El genotipo HLA, un componente genético relacionado con el riesgo de padecer la enfermedad también fue considerado, no llegándose a observar interacción del tipo de lactancia con el HLA.

El estudio se ha publicado en la edición de marzo del European Journal of Nutrition.

Os detallamos a continuación la referencia bibliográfica para los que quieran acceder al estudio completo: Pozo-Rubio T, Capilla A, Mujico JR, et al. Influence of breastfeeding versus formula feeding on lymphocyte subsets in infants at risk of coeliac disease: the PROFICEL study. Eur J Nutr. 2013 Mar;52(2):637-46.

También se puede consultar el resumen del mismo aquí.

Sina con la investigación en lactancia materna (I)

Este es el primero de una serie de artículos y entrevistas  a destacados científicos que investigan sobre lactancia materna en España. En esta serie, Sina pretende acercarse a los nuevos descubrimientos y los temas punteros en lactancia materna, de primera mano.

El grupo de investigación de Ecología Microbiana, Nutrición y Salud, del Departamento de Ciencia de los Alimentos del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), en Valencia, investiga sobre lactancia materna y la enfermedad celíaca. Desde el Blog de Sina queremos saber más; por lo tanto, hemos entrevistado a la Dra. Yolanda Sanz Herranz, responsable del grupo.

SINA: Dra. Sanz, cuéntenos, ¿cuáles son las principales líneas de investigación del grupo?
DRA. SANZ: Nuestras líneas de investigación se centran en el análisis de la influencia de la microbiota intestinal humana y la dieta sobre el estado de salud y el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la alimentación y el estilo de vida (alergias, obesidad, diabetes,  etc.) y en la identificación y evaluación de nuevas bacterias probióticas que puedan ser eficaces para mejorar el estado de salud y reducir el riesgo de sufrir este tipo de patologías.

SINA: ¿Por qué considera importante la investigación en lactancia materna (LM)?

DRA. SANZ: Consideramos que es importante, en el contexto de nuestras líneas de investigación, porque la lactancia materna y su duración se ha asociado a una reducción del riesgo de sufrir infecciones y patologías de base inmunológica como las alergias y, a su vez, modifica la composición de la microbiota (o microflora) que coloniza el intestino del lactante, favoreciendo el desarrollo de bifidobacterias, por lo que pensamos que parte de sus efectos protectores frente al desarrollo de diversas patologías son debidos a su influencia sobre la microbiota.

SINA: ¿Qué es lo que han investigado al respecto de la relación entre la LM y la enfermedad celíaca?

DRA. SANZ: La lactancia materna y, sobre todo, su mantenimiento durante la incorporación del gluten en la dieta se han asociado a una reducción de la incidencia de la enfermedad celíaca, pero nadie ha investigado si estos efectos pueden ser mediados por sus efectos en la microbiota intestinal, que es lo que nosotros estamos investigando.

SINA: ¿Cuáles han sido sus conclusiones más importantes?

DRA. SANZ: Nuestros estudios han demostrado que la enfermedad celíaca está asociada a alteraciones en la composición de la microbiota intestinal en pacientes con enfermedad activa y no activa (una vez siguen una dieta exenta de gluten) y  que estas alteraciones pueden agravar la patología. En recién nacidos y lactantes con familiares de primer grado con enfermedad celíaca, que hemos reclutado durante más de 5 años, también hemos demostrado que tanto la lactancia como el riesgo genético de sufrir la enfermedad influyen en la composición de la microbiota intestinal; una vez finalice este estudio sabremos si las alteraciones encontradas en la microbiota constituyen un factor de riesgo para la enfermedad celíaca y en qué medida sus efectos pueden ser atenuados por la lactancia materna.

SINA: ¿Qué repercusiones prácticas tienen estos descubrimientos?

DRA. SANZ: Estos resultados podrían confirmar que la lactancia materna reduce la incidencia de la enfermedad celíaca a través de la modificación de la microbiota intestinal lo que a su vez aportaría nuevos argumentos para recomendarla y nos podría permitir identificar bacterias y estrategias de intervención que protegieran frente al desarrollo de la enfermedad en población de riesgo.

SINA: ¿Cómo se financian estos proyectos?

DRA. SANZ: En la mayoría de casos a través de financiación pública, en nuestro caso del CSIC y del Ministerio de Economía y Competitividad.

SINA: ¿Ve usted una promoción o apoyo de la investigación en LM a nivel institucional español o europeo? ¿Cómo se impulsan estas investigaciones?

DRA. SANZ: Hasta el momento, nuestras investigaciones han sido apoyadas por ambas instituciones y han supuesto una buena fuente de financiación y creo que, en general, estas líneas de investigación han sido apoyadas.

SINA: ¿Sus muestrFull Bottles of Pumped Breast Milkas de leche materna provienen de madres voluntarias? ¿Es esto una limitación a sus investigaciones?

DRA. SANZ: Sí, proceden de madres voluntarias, y  la obtención de muestras suele ser el principal limitante para nuestros estudios porque es frecuente no poder contar con un número suficientemente representativo.

SINA: ¿Qué podría aportar la ciencia española a la promoción de la LM?

DRA. SANZ: Evidencias adicionales y nuevos modos de acción de sus constituyentes en la prevención de enfermedades, que es en el ámbito en el que la alimentación juega un papel primordial, que es prioritario conocer y trasladar a la sociedad.

Muchas gracias, Dra. Sanz, por su aportación y el tiempo que nos ha dedicado.

Un reciente artículo publicado en el New York Times, comenta las investigaciones del grupo de la Dra. Sanz, destacando cómo la lactancia materna “normaliza” la microbiota de los niños con riesgo de celiaquismo, aumentando la cantidad de bifidobacterias en su intestino; eso hace que la lactancia natural provea un efecto protector contra el celiaquismo. Estos resultados y los de otros grupos de investigación pueden ampliarse en ese interesante artículo.

VII Congreso Español de Lactancia Materna

Del 7 al 9 de marzo de 2013 en Madrid se desarrollará el VII Congreso Español de Lactancia Materna y la V Reunión Nacional de Bancos de Leche Humana organizado por IHAN.

Aún quedan plazas para participar, pocas, pero quedan. La inscripción se puede hacer en su sitio web http://www.ihan.es/

“IHAN es la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, que ha sido lanzada por OMS y UNICEF para animar  a los hospitales, servicios de salud y salas de maternidad a adoptar las prácticas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento”.
7 al 9 marzo 2013 Madrid

El Congreso de este año cuenta en la Conferencia Inaugural con la ponencia “Lactancia, Ciencia y Sociedad” que llevará a cabo el Dr. José Mª Paricio Talayero y con un programa más que interesante en el que se tratarán, entre otros, los siguientes temas:

  • “Prácticas en la atención a la embarazada y al parto que influyen en la lactancia”
  • “Novedades bibliográficas 2013” en el que se abordarán cuestiones como las “Células madre en leche humana”, “Enfermedad celíaca y lactancia materna”, “Actualizaciones sobre el uso de calostro extraído durante el embarazo” o la “Integración del genoma materno en el del niño a través de la lactancia materna”
  • “Investigación en lactancia materna”
  • “Lactancia materna en Unidades Neonatales. Niños prematuros”
  • “Código de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna. Aspectos prácticos”
  • “Promoción de la lactancia materna”
  • “Nuevas líneas de actuación para IHAN”

En la parte del programa que lleva por título “Reunión con el experto” se tratarán en la primera sesión estos temas:

  • Lactancia y vacunas. Moderador: Dr. Ángel Carrasco Sanz. Ponente: Dr. Carlos González Rodríguez.
  • Evidencias en alimentación infantil: alimentación complementaria. Moderadora: Mª Teresa Hernández Aguilar. Ponente: Dra. Mª del Carmen Casanovas.
  • Lactancia y sexualidad. Moderadora: Mª Isabel Castelló López. Ponente: Dra. Carmela Baeza Pérez-Fontán.
  • Puesta en marcha de un banco de leche. Diferentes modelos (centralizado vs en unidad neonatal). Moderador: Dr. Antoni Gayà Puig. Ponentes: Dr. Javier Calvo Benito y Dra. María Gormaz Moreno.

En la segunda sesión de la “Reunión con el experto”, los asuntos que se abordarán serán los siguientes:

  • “Cómo implantar la IHAN en hospitales y centros de salud: aspectos prácticos“. Moderadora: Dra. María Isabel García Rodríguez. Ponentes: Ana Malalana Martínez y Cintia Borja Herrero.
  • “Cómo hacer y responder preguntas clínicas en lactancia: dónde buscar respuestas“. Moderador: Dr. Juan José Lasarte Velillas. Ponente: Dra. Paz González Rodríguez.
  • “Problemas del pecho, dificultades con la lactancia durante los primeros días,  y en situaciones especiales (gemelos, niños enfermos)”. Moderadora: Rosario Rosa Aguayo. Ponentes: Dra. Paula Lalaguna Mallada, Dra. Margarita Tomico del Río, María García de Miguel y Antonia Díaz Rodríguez.
  • “Ayudando eficazmente a las madres: habilidades de comunicación”. Moderadora: Victoria Navas Lucena. Ponente: Dra. Carmela Baeza Pérez-Fontán.

Y en una sección del congreso que nos toca de cerca, el “Encuentro de madres de grupos de apoyo”, el tema que se tratará será muy interesante. Llevará por título “Celebrando la lactancia prolongada” y lo moderará Myriam Bugallal. Las ponencias serán las siguientes:

  • “Lactancia prolongada…¿hasta cuando es normal? Perspectiva histórico-antropológica” por el Dr. José María Paricio Talayero.
  • “El placer de la lactancia prolongada: beneficios para la salud mental de madres y lactantes” por la Dra. Ibone Olza Fernández.

En el Congreso habrá representación de Sina, pues varias de  nuestras voluntarias ya están inscritas y prometen contarnos con todo lujo de detalles sus experiencias en este congreso tan prometedor.

¡Estamos seguras de que será de lo más interesante!

La lactancia materna, puente entre la experiencia intrauterina y la alimentación complementaria

¿Por qué los bebés amamantados suelen tener en el futuro una alimentación más variada y saludable?

Es un hecho que las sociedades actuales industrializadas tienen un grave problema frente a la prevalencia de la obesidad y, en particular, España se encuentra entre los países con mayor obesidad infantil en el mundo. Uno de los factores es la alta disponibilidad de alimentos superfluos y, algunas veces, el desconocimiento por parte de los padres acerca de las propiedades nutritivas de los alimentos o de cómo hacer que sus hijos elijan y disfruten alimentos más saludables. En un artículo anterior, comentamos cómo influye el comienzo de la alimentación complementaria en el desarrollo de las preferencias; en este caso, profundizaremos en un paso anterior: cómo la lactancia interviene en el comienzo del desarrollo de las preferencias por determinados sabores y texturas y cómo puede esto impactar a largo plazo en la predilección por alimentos más o menos sanos e incluso en la auto-regulación en cuanto a ingesta calórica, a la hora de decidir cuánto y qué comer.

Nos referimos al “desarrollo de las preferencias”, ya que la predilección por un alimento u otro no es algo inamovible, sino un proceso dinámico a lo largo de la vida, pero que se define en gran modo en la infancia. Es así que las prácticas de los padres en cuanto a la alimentación serán muy importantes en este proceso, que a la larga determinará la relación de ese niño frente a los alimentos por el resto de su vida. De hecho, la primera decisión importante en este desarrollo, será si alimentar al bebé con lactancia materna o con leche de fórmula; veremos por qué, pero comencemos por el principio.

Venimos al mundo con algunas preferencias ya determinadas genética y evolutivamente:

  • la predisposición a preferir lo dulce y rechazar lo amargo, porque como toda especie estamos programados para buscar nutrientes y en la naturaleza “dulce” significa “calórico” y en general los venenos en la naturaleza tienen sabor amargo;
  • la predisposición a rechazar lo nuevo (neofobia) y preferir lo conocido, para protegernos de potenciales tóxicos desconocidos; y
  • la predisposición a “aprender” preferencias asociando alimentos con contextos (“me gusta lo que como en casa de la abuela”) y asociando las consecuencias de comerlos (por ejemplo el efecto saciante de las grasas, en general gustan más los alimentos enteros que los desnatados).

Pero las preferencias innatas van a ser modificadas por las experiencias pre y post natales, el mecanismo de “aprendizaje”, la exposición de un individuo a diferentes estímulos sensoriales (sabores, olores, texturas) contribuirán a su patrón único de preferencias, ya que la exposición repetida a un sabor determinado aumenta su familiaridad y resulta en una mayor aceptación de dicho sabor.

Se ha demostrado que las primeras experiencias sensoriales, las primeras exposiciones a sabores y olores que tendrán impacto en el desarrollo de las preferencias se producen en el útero, durante la ingestión y olfacción del líquido amniótico y más adelante durante el amamantamiento.

Algunos de los sabores de los alimentos que come la madre llegan al feto o pasan a la leche materna. Pero no solamente lo proveniente de la dieta tiene un efecto en la etapa prenatal. Se ha comprobado que los bebés de madres que vomitan mucho durante el embarazo tienen preferencias más marcadas hacia el sabor salado, y que los niños con peso más bajo en el nacimiento muestran mayor preferencia por este sabor ya desde los dos meses.

Muchos gustos específicos de ciertas culturas (por ejemplo picantes en México, ajo en la cultura mediterránea) tienen su origen durante la gestación y la lactancia. El aprendizaje de sabores, olores y el desarrollo de las preferencias continúa inmediatamente luego del nacimiento como consecuencia de la exposición a la leche humana o a la de fórmula. Evidentemente, las experiencias en cuanto sabores que tendrá un bebé amamantado, que recibe la exposición a múltiples percepciones que le llegan de la dieta variada de la madre diferirán drásticamente de las experiencias de un bebé alimentado con fórmula, cuyo sabor, olor y textura, permanecerán constantes durante sus primeros seis meses de vida. Y es que, si nos paramos a pensar por un momento en cómo debe ser alimentarse con leche artificial, no será difícil imaginar lo poco apetecible de esa dieta que, aunque esté nutricionalmente equilibrada, no deja de ser absolutamente monótona y poco estimulante. La exposición pre-natal y post-natal temprana a sabores y olores provenientes de la dieta de la madre sirven como transición natural: de la vida fetal al amamantamiento y de éste al inicio de la alimentación complementaria, un proceso que determinará la relación como adulto con los alimentos y que es un continuo.

La evidencia científica indica que la composición en compuestos sápidos y aromáticos del líquido  amniótico y de la leche materna es muy similar cuando la madre come el mismo tipo de alimentos durante el embarazo y la lactancia; por lo tanto, la leche materna sirve como puente entre las experiencias sensoriales (de sabor y olor) en el útero y las que tendrá el bebé cuando se le introduzca la alimentación complementaria. El hecho de que pasen sabores y olores a la leche materna tiene muchas veces connotaciones negativas, y se suele decir a las madres que “cuiden lo que comen, pues puede pasar a la leche”, pero por el contrario, este fenómeno es algo planificado por la naturaleza para que los bebés se vayan adaptando a la alimentación sólida que vendrá después.

La evidencia señala que los bebés alimentados con lactancia artificial estarían menos abiertos a la aceptación de alimentos sólidos variados que los alimentados con lactancia materna. Se ha observado en numerosos trabajos científicos, que la exposición temprana a una amplia variedad de sabores puede mejorar a largo plazo la relación con los alimentos y lleva más frecuentemente a tener una dieta variada, ya que genera niños más dispuestos a probar nuevos alimentos. Por ejemplo, se ha evidenciado una menor aceptación de frutas y verduras en niños alimentados con fórmula en comparación con niños amamantados, a quienes sus sabores les eran familiares, provenientes de la dieta de la madre durante la lactancia. Las madres que tengan dietas más variadas y equilibradas mientras amamanten estarán favoreciendo que sus hijos acepten luego más fácilmente alimentos saludables.

En cuanto a las leches artificiales, aparte del hecho de no presentar fuentes de estímulo variadas, pueden influir en las preferencias futuras diferentemente según el tipo de fórmula. En particular, los bebés alimentados con leches hidrolizadas tienden a preferir sabores salados, ácidos y amargos con más frecuencia, que podrían asociarse a un consumo más frecuente de snacks o productos preparados.

Por otra parte, durante los primeros seis meses del bebé no se recomienda ningún otro alimento o bebida aparte de la leche. La administración de agua azucarada, infusiones endulzadas, o el agregar al biberón un edulcorante, aparte de favorecer la caries, predeterminaría una mayor predisposición al consumo de dulces en el futuro.

A diferencia de la lactancia artificial, la lactancia natural también prepara al niño para aceptar diferentes texturas. La leche materna varía en consistencia: entre madres, entre tomas e incluso en una misma toma (la leche se va haciendo más viscosa a lo largo de la toma), proveyendo al bebé de una mayor riqueza de experiencias oro-sensoriales. Esto no sólo determina la aceptación posterior de alimentos de texturas más variadas, sino que provee una exposición inicial a la regla general de que los alimentos más densos contienen más calorías, enseñando al bebé las primeras pautas fisiológicas para determinar cuándo está saciado. Es así que más allá de la influencia sobre la variedad de la dieta, la lactancia materna fomenta la autorregulación del niño ante la ingesta calórica. En una lactancia materna a demanda es el bebé quién determina la cantidad ingerida, regulada por las señales fisiológicas de saciedad. Las curvas de crecimiento en un bebé amamantado difieren de las de los alimentados con fórmula, que tienen mayor tendencia al sobrepeso y mayor riesgo de obesidad infantil.

Los padres suelen preocuparse por las estrategias de iniciación de la alimentación complementaria para favorecer que a su niño le gusten los alimentos sanos y variados, en particular frutas y verduras; pero ya antes de esto puede ayudarse a que el niño tenga con mayor probabilidad una futura dieta sana, eligiendo la alimentación natural del recién nacido, la lactancia materna.

Hace poco leí una opinión del Dr. Jack Newman, que hacía referencia a la lactancia materna a nivel mundial, que decía:

“estoy cansado de que se diga que la leche de fórmula y la humana se parecen”

Pues eso, terminemos de desterrar de una vez la falsa creencia de que con leche artificial “crecen igual de bien”. Esto no es cierto ni al momento de la lactancia ni muchos años después. La lactancia materna sienta las bases para el futuro del niño, a nivel emocional, inmunológico y también nutricional.

 

Paula Varela Tomasco

Socia voluntaria de Sina y madre de Gael (20 meses).

Doctora en Tecnología de Alimentos, Investigadora Posdoctoral en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Especialista en propiedades físicas y sensoriales de los alimentos y su influencia en las preferencias.

 

Bibliografía

Crystal, S.R. y Bernstein, I.L. (1995). Morning sickness: impact on offspring salt preference. Appetite, 25, 231–40.

Birch, L. (1999). Development of food preferences. Annual Review of Nutrition, 69, 41-62.

Stein, L.J., Cowart, B.J. y Beauchamp, G.K. (2006). Salty taste acceptance by infants and young children is related to birth weight: longitudinal analysis of infants within the normal birth weight range. European Journal of Clinical Nutrition, 60, 272–9.

Forestell, C.A. y Mennella, J.A. (2008). Food, Folklore, and Flavor Preference Development. En Handbook of nutrition and pregnancy. Ed. Human Press.

Harris, G. (2008) Development of taste and food preferences in children. Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care, 11, 315-319.

Beauchamp, G.K. y Mennella, J.A. (2009). Early Flavor Learning and Its Impact on Later Feeding Behavior. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, 48, S25–S30.

Cooke, L. y Fildes, A. (2011). The impact of flavour exposure in utero and during milk feeding on food acceptance at weaning and beyond. Appetite, 57, 808–811.

El gobierno sueco da un paso más en la reglamentación de la comercialización de leches de fórmula

La nueva ley, en preparación por el ministerio sueco de Asuntos Rurales, entrará en vigor a partir de agosto de 2013, y dará un paso más en la regulación de los sucedáneos de la leche materna. Se prohibirá la utilización de fotos de bebés en los envases y en la publicidad de las leches de fórmula, para evitar la idealización del uso del producto. Además, los envases deberán incluir un claro mensaje de advertencia en el que se informará de que los padres no deberían dar fórmula sin recomendación previa de un profesional. Cualquier indicación de que la fórmula pudiera ser mejor o incluso comparable a la leche materna será estrictamente prohibida.

Hace 30 años que el gobierno sueco y la industria alimentaria tienen un acuerdo de no publicitar activamente sucedáneos de leche materna, pero además, la nueva ley prohibirá explícitamente la entrega de muestras gratis o los descuentos en comercios. Se restringirá la publicación de anuncios de leches de fórmula y únicamente estará permitida en revistas científicas y publicaciones especializadas en cuidado infantil.

Suecia tiene uno de los porcentajes más elevados de madres que amamantan hasta los 6 meses; aún así, el gobierno promueve activamente la lactancia materna, apoyando las directivas de la OMS bajo el lema “breast is best” (el pecho es mejor).

Sin embargo, el de Suecia no es el único gobierno que promueve iniciativas de este tipo. El estado de Nueva York, a través del programa “Latch On NYC” (Engánchate NYC), prohíbe a los hospitales, desde septiembre de 2012, dar a las madres canastillas que contengan muestras de leche de fórmula. Además, recomienda al personal sanitario que cuando una madre mencione que quiere dar fórmula, intenten persuadirla para que trate de dar pecho, explicándole los riesgos de la lactancia artificial. De hecho, cuando una madre solicite leche artificial en el hospital, le harán firmar un documento similar al que se utiliza para administrar medicamentos. Esta iniciativa sigue la línea de otras similares llevadas a cabo en Rhode Island y Massachusets en 2011.

Fuentes:

http://www.thelocal.se/44294/2012110

http://www.huffingtonpost.com/2012/07/30/bloombergs-breast-feeding-latch-on-nyc-hospitals-hide-baby-formula_n_1718664.html

Leche materna y contaminación ambiental

Hace unos días nos desayunamos con un nuevo descubrimiento en la red. No era el resultado de ninguna investigación, sino un artículo de un diario basado en las erróneas conclusiones que su autor ha sacado a raíz de la publicación de un estudio científico.
Pero no sólo el artículo del diario es un cúmulo de despropósitos y errores de interpretación, sino que su titular lleva a un alarmismo sin fundamento.
Ahora viene la adivinanza: ¿a qué afectaba este artículo? Pues, sí, lo habéis adivinado, ¡a la lactancia materna!
Así que vamos a empuñar nuestras mejores armas, que son la pluma y la evidencia científica, y las vamos a mezclar con una buena dosis de sentido común. ¡A ver qué nos sale!

 

Chimenea térmica de LadaLo primero que hay que tener en cuenta, cuando leemos un artículo científico sobre toxinas en la leche materna, es que ésta es un elemento que se utiliza con frecuencia para medir los niveles de contaminación ambiental, por dos motivos: por un lado, porque los contaminantes liposolubles pueden medirse con mayor facilidad en la leche materna; y, por otro, porque es un elemento en el que es más fácil hacer las mediciones y su obtención es indolora (a diferencia, por ejemplo, de la sangre).

Por lo tanto, cuando se estudian las toxinas que hay en la leche materna no se está queriendo decir que ésta está más contaminada que otros órganos de nuestro cuerpo; los resultados sobre qué niveles de tóxicos han aparecido en las muestras de leche materna estudiadas lo único que indican es que los seres vivos, que habitan la zona afectada, están expuestos por igual a unos niveles determinados de contaminación ambiental.

Dicho esto, cabría señalar que, por un lado, tanto seres humanos como animales van a estar afectados por las toxinas. Es decir, no sólo la leche materna las tendrá, sino también la leche de vaca que es la base sobre la que se fabrican las leches de fórmula.

InmunoglobulinaPor otra parte, hay que tener en cuenta que, cuando un agente extraño se instala en nuestro organismo, éste empieza a fabricar defensas contra ese desconocido. Por consiguiente, la leche materna contendrá factores inmunológicos protectores, que el organismo de la madre ha creado, que pueden atenuar los efectos de los contaminantes ambientales a los que el bebé también está expuesto.

También, si las toxinas detectadas son ambientales, debemos considerar que tanto el agua con la que se preparen las leches artificiales como la que se use para lavar los biberones y tetinas estará contaminada.

Asimismo, tal como evidencian varias investigaciones científicas, el mayor impacto que pueden tener los contaminantes ambientales sobre un bebé se da durante el periodo gestacional, no durante el amamantamiento. Es más, el amamantamiento ayuda a limitar los daños que se producen por la exposición fetal a los contaminantes.

Por último, recordar que amamantar es la forma natural de alimentar a un bebé pues es la opción más saludable y nutritiva.

No amamantar a causa de la existencia de contaminantes ambientales
puede entrañar riesgos innecesarios para la salud del bebé.

En conclusión, según determina la OMS, son mayores las ventajas que conlleva la alimentación con leche materna que los riesgos potenciales que pueden derivarse de la supuesta ingesta a través de ella de contaminantes ambientales. Debería centrarse la atención en la eliminación, o al menos la reducción, de la contaminación ambiental al tiempo que debería insistirse en que la leche materna es la forma sana y óptima de alimentar a los bebés.

 

http://www.aeped.es/documentos/recomendaciones-contaminantes-ambientales-en-madres-lactantes

 

https://www.breastfeeding.asn.au/bfinfo/breastfeeding-and-environmental-pollutants

 

http://www.waba.org.my/whatwedo/environment/penny.htm

 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16307830
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