¡Ya se puede hacer en el IVAM!

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Estamos muy contentas, mucho, mucho, ¡muchísimo!

No ha habido que esperar casi nada para que la mamá que fue invitada a dar de mamar en el cuarto de baño del IVAM haya recibido una carta de disculpa por parte de la institución. Aseguran, además, que la situación se dio por una interpretación muy rígida de las normas que impiden comer y beber en el museo. Sin embargo, por lo que respecta a dar de mamar, esta norma no aplica, pues un bebé cuando necesita mamar no debe esperar.

Sinceramente, nos hubiera gustado también que se adujeran motivos más cercanos a la normalización, en el sentido de que dar de mamar es un acto que forma parte de la naturaleza humana y no tiene ningún matiz sexual ni extraño. Somos mamíferos, ergo, mamamos.

Entendemos (que no compartimos) que hay personas que se sienten incómodas viendo a una madre amamantar. Es tan fácil como no mirar. Pero apartar a esa madre, hacerla sentir sucia, pedir que dé de comer a su hijo en el cuarto de baño para que esas personas no se sientan mal es lo que no se puede tolerar.

Pero no nos vamos a poner a sacar peros… lo importante es que no hay impedimento para que una mamá que esté visitando el IVAM amamante a su bebé sin tener que salir del recinto o meterse en el cuarto de baño. El que, de forma habitual, se vaya dando esta situación devolverá la lactancia materna a su lugar: una parte más de nuestra faceta humana que puede vivirse en sociedad sin ser relegada a la trastienda de los espacios comunes.

Desde Sina agradecemos a las integrantes de la asociación Lactancia en Libertad el sacar a la luz y apoyar a las madres que se sienten discriminadas por alimentar a sus bebés en espacios públicos.

Os dejamos con el enlace al artículo donde explican cómo se solucionó esta historia tan polémica.

Así que en Valencia…

Y tú, ¿dónde lo has hecho?
¡En el IVAM!
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