Y tú, ¿dónde lo has hecho? En el IVAM, no

Y de nuevo, con todos ustedes, la desnormalización y la desnaturalización. Esta vez de la mano del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM). Sí, señor, si pensaban que el arte moderno y la vanguardia eran sinónimo de pensamiento abierto, parece que iban desencaminados, pues, para el equipo (o parte del equipo) de esta institución la lactancia es algo a esconder en lo profundo del cuarto de baño.

¿Será que la teta es tabú en este museo? ¿Será que un bebé mamando es algo que viene de tan antiguo que no es moderno? ¿A quién temen? ¿A la teta o al bebé?

Entonces…

“Madre e hijo” Picasso

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“Alma mater” Munch

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“Maternidad” Matisse

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¿Y todo esto a qué viene? Al nuevo caso de una madre a la que se ha invitado a amamantar en un cuarto de baño. A que esto ocurrió hace unos días en el IVAM. Y nosotras, ilusas, que pretendimos con un spot remover conciencias y apoyar la normalización.

Este es el testimonio de la afectada:

No soy muy de escribir como me siento en las redes pero hoy me gustaría realizar una denuncia y decir que me siento indignada porque resulta que ayer (12.10.14) estaba en el IVAM (museo de arte moderno de Valencia), dando una vuelta con mi familia, y en cierto momento mi hijo me pidió teta.

Yo como siempre hago, le explique que mama se estaba poniendo la mochila para darle la teta,  en cuanto estuve preparada procedí a calmarle con su adorada teti. En ese momento la jefa de sala, que estaba a mi lado, se dirigió a la guardia de seguridad y ambas vinieron a invitarme a ir al cuarto de baño a darle de mamar a mi hijo. Les pregunte si ellas almorzaban en el baño y que donde estaba escrito que no podía darle de mamar a mi hijo. Se fueron a consultarlo y nadie me dio mas explicaciones, Rafa (mi hijo) termino su teta, y luego la otra, y yo seguí esperando una explicación. Al final opte por preguntar y me indicaron que no podía darle, que estaba en las normas. Baje a recepción y pedí las normas pero nadie me supo decir donde estaban, así que, por supuesto, antes de irme pedí el libro de reclamaciones.

Llevaré la reclamación a la oficina del consumidor pero quiero que conste en muchos mas sitios, lo que paso ayer no solo es denigrante para mi como mujer, sino que perjudicais a mi hijo y a todos aquellos a los que llamais la atención. Esta es mi forma de poner un granito de arena mas a la normalización de la lactancia. Gracias a todos los que publiquéis estas palabra, porque gracias a vosotros tenemos fuerza y animo para seguir creyendo en lo que hacemos (me dais ánimos), y nos demostráis que no estamos solas, ni locas.

Así que, de ahí el título de esta entrada. Nos gustaría quitar ese “no” y que fuera un “y tú, ¿dónde lo has hecho? ¡En el IVAM!”

 

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