No hay guerra si uno no quiere…

Estamos hasta la coronilla. Sí. Ya estamos llegando a un punto muy molesto.

Los medios de comunicación, en su afán de hacer caja, venden guerras que no existen. En este artículo, nos referimos a la guerra contra la leche de fórmula que supuestamente mantenemos algunas asociaciones y profesionales defensores de la lactancia materna. Ahora le ha tocado el turno a Venezuela…

¡Qué empeño más aThe Home Front in Britain during the Second World War HU36171gotador! ¡Qué ganas de poner palabras inventadas en boca de otros!

Llevamos varios días leyendo en diversos medios que Venezuela ha declarado la guerra al biberón.

Como en otras ocasiones, tras leer el titular, se encienden los ánimos y nos ponemos a la lectura de los artículos que ilustran tan polémicas afirmaciones, para encontrarnos que la realidad dista mucho de lo que se anuncia en esos avances demagógicos.

Lo que leemos es que Venezuela ha decidido imponer una sanción económica para quien incumpla lo dispuesto en el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, que lleva aprobado desde 1981. Nada más. Multar a quien cometa una infracción.

El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna es un código que promueve la lactancia materna porque: (1) es el alimento creado por la naturaleza para los lactantes, igual que el oxígeno es el elemento natural para nuestros pulmones (no hay sucedáneo del oxígeno que los haga funcionar de forma óptima); (2) la administración de sucedáneos de leche materna a bebés lactantes conlleva riesgos para su salud cuantificados y probados.

  • Los grupos de apoyo defendemos que toda madre tiene el derecho y es totalmente libre de alimentar a su bebé con la leche (materna o de fórmula) que considere más conveniente, pero promovemos que esta decisión se base en información veraz y científicamente probada.
  • Mantenemos que alimentar a un bebé con una leche que no es la idónea para su desarrollo lleva parejas consecuencias y que las personas tienen derecho a tener la información necesaria para tomar una decisión que puede tener efectos importantes sobre la salud de sus hijos.
  • Los grupos de apoyo llamamos la atención sobre el hecho de que ninguna empresa de fórmula ha publicado un compendio de los perjuicios que tiene el consumo de sus productos, algo que es de obligado cumplimiento por parte de los fabricantes de otros productos.
  • Siendo que hay una vasta bibliografía sobre los riesgos que conlleva alimentar a los bebés con sucedáneos de leche materna, instamos a que los cuidadores y responsables de la crianza de los niños se informen, e informen a su vez a aquellas personas en su misma situación, de los efectos nocivos que tiene sobre la salud de los lactantes el no ser alimentados de la forma más conveniente.

La defensa de la lactancia materna no es una cuestión de guerra o no guerra, es una cuestión de salud pública.

Curiosamente, la defensa y promoción de la lactancia materna no cuenta con el sostén económico que tienen las fórmulas artificiales.

Curiosamente, no hay un sólo estudio que avale que la afirmación de que “una y otra son iguales” sea cierta.

Curiosamente, no hay evidencia sobre la similitud de la composición de una y otra leche.

Curiosamente, detrás de la leche de fórmula hay una industria que ingresa millones, mientras que detrás de la promoción de la leche materna sólo hay personas que no obtienen ingresos por promocionarla.

Curiosamente, sobre los riesgos que conlleva la alimentación con leche artificial no sólo hay evidencia científica, sino cifras (y son muy alarmantes).

Los grupos de apoyo damos sostén a las madres que quieren amamantar y que tienen dificultades para hacerlo; aconsejamos sobre cómo conseguir una lactancia exitosa; nos basamos en las recomendaciones de organismos internacionales (no empresas privadas de ámbito internacional); reivindicamos que la lactancia materna sea, como lo fue hasta hace bien poco, considerada el alimento normal del bebé lactante.

No hay guerra si uno no quiere.

Nosotras tenemos bastante con apoyar a quien quiera ser apoyado y con informar a quien quiera escuchar.

La guerra para quien tenga tiempo y dinero que perder.

Algunas de las fuentes que nos han inspirado (e irritado):

Venezuela: guerra al tete y biberón con ley de lactancia

EFE: se abre la guerra al biberón en Venezuela para incentivar la lactancia materna

 

2 Respuestas

  1. Genial artículo, sí señoras. Crear polémica no nos lleva a nada. Como bien decís, ya tenemos bastante con informar y apoyar a quien lo desee.
    Las guerras las mueven los grandes capitales, allá ellos. Nosotras… ni caso y a lo nuestro.
    Reitero: excelente.
    Mi abrazo para quienes lleváis este blog.

  2. mary sortino!

    Queridas amigas de blog de Sina de Valencia, hace mucho que no encontraba un artículo tan bueno, sobre alimentación infantil .gracias y felicitaciones!

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