Ayudar a otras madres lactantes une… ¡más de lo que nos imaginábamos!

publicado en: Nuestras historias | 1


De vez en cuanto publicamos en el blog alguna historia personal relacionada con la lactancia.  Esta es una de ellas.

 

Mi marido fue a visitar a su padrino de pila y a su esposa. Hacía años que nos los veía a pesar de la cariñosa relación que siempre existió entre ellos. Este ya es un matrimonio mayor, puede que rondando los 80 años.

Contándose sus cosas, salieron a la conversación los nietos, algo que no podía faltar.  La mujer del padrino, llamémosla Madrina, le comentó a mi marido que ya tenían una biznieta, que era preciosa y que además, con dos años y medio ¡aún tomaba teta!

Mi marido, que ya está muy acostumbrado a estas cosas, comentó que su nieto el pequeño, cercano a los dos años y medio aún tomaba teta también y que su nieta había dejado de hacerlo este verano cuando cumplió tres años.  Además, les comentó que tanto su mujer (o sea, yo) como su hija, pertenecían a una asociación de apoyo a la lactancia materna.  Y ahí quedó la cosa.

Aunque también hace tiempo que no la veo, recuerdo a Madrina, como una persona muy agradable, muy inteligente, muy… “espabilada”.

La casualidad quiso que su nieta, la madre de la amamantada biznieta origen de toda esta historia, acudiera a visitarlos al día siguiente y fue cuando Madrina le comentó a su nieta lo que mi marido le había dicho.  Y como tirando del hilo se saca el ovillo… llegaron a la conclusión de que la citada asociación era la misma en la que la nieta también estaba asociada.

Mi marido había comentado al matrimonio que todos los martes se reúne en casa de su madre con sus hermanos, para merendar y pasar un buen rato jugando al parchís. Madrina, muy astutamente, recordó este detalle y llamó allí para hablar con mi marido y decirle que su nieta era nuestra querida María quien nos conocía tanto a mí como a mi hija… y que además ese domingo habíamos estado comiendo juntas con motivo de la entrega de diplomas a las nuevas asesoras.

¡Me los imagino hablando por teléfono como dos jóvenes emocionados compartiendo una alegría!  Y no es para menos, porque, para estas personas la lactancia materna no interrumpida es algo natural, es algo normalizado en sus familias y, además, el que sus familiares ayuden a otras personas a conseguir una lactancia exitosa les llena de orgullo.

Ojalá llegue el tiempo en que en todas las familias se vea la lactancia materna como lo normal, por sencillo, por natural y porque es lo que ha de ser como hembras mamíferas que somos, en que cada familia sea una tribu y entre todas podamos ayudarnos, tal como hacemos en nuestro día a día las asesoras con las madres que acuden a nosotras.

 

Concha Villarroya

Socia de Sina, asesora de lactancia y Doula

 

 

 

Una respuesta

  1. Gracias de nuevo Concha!!!! desde entonces cada vez que veo a mis abuelos sale el tema… que casualidad!!!! estoy deseando que lo lean…

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