Hemos estado en OK!MAMI.

Se ha levantado cierto revuelo en torno al hecho de que SINA haya aceptado la invitación de montar un stand informativo en la feria OK!MAMI. Cuando se decidió aceptar también teníamos nuestras dudas. Es una feria puramente comercial ¿qué pintábamos allí? Pero ahora y desde la experiencia pasada, tenemos claro que volveremos en posteriores ediciones, si es posible.
Porque nos ha acercado a un determinado sector de población que DESCONOCÍA que existieran los grupos de apoyo a la lactancia materna. Y los libros, y las personas que actuamos desde el voluntariado… y todo el mundo que nosotras, desde dentro, conocemos en torno a la lactancia.
Porque, nos hemos dado cuenta de que si siempre nos movemos entre personas que lo tienen claro, madres que buscan información y acuden a talleres, familias buscadoras y conscientes, evidentemente lo tenemos fácil. Pero se puede hacer mucho más y, aunque estamos felices con lo que hacemos, no queremos conformarnos con ser y llegar a las de siempre. Si deseamos difundir, progresar, informar, apoyar… hemos de abrir las alas.


Estar entre empresas con intereses puramente comerciales que regalaban muestras de papillas y leches adaptadas, entre las industrias que hacían gala de sus muy sofisticados carros par llevar a los niños, con todo tipo de negocios que poco tienen que ver con nuestra manera de entender la crianza  y mantener nuestro sitio desde el voluntariado, prestando la información y el apoyo a quien por nuestro stand se asomaba, ha sido un reto. Las personas que acudieron a las charlas se mostraron muy interesadas, algunas madres habían amamantado a sus hijos y comentaron de cuánta ayuda les hubiera sido una asesora en su momento. Mujeres embarazadas que querían amamantar a sus hijos y disponían de poca información, incluso de información en torno a mitos y falsas leyendas. Parejas que iban recabando información para cuando llegara el momento…


Una compañera que allí estuvo, nos ha hecho llegar su testimonio en forma de carta. Queremos compartirla aquí pues su sentir es el nuestro.

“Un buen día a mi vecina de rellano le di la buena noticia, ¡voy a ser mamá!, y casualmente ella le hizo a mis futuros hijos el mejor regalo que les podían hacer: me dejó un libro para que lo leyera. Se titulaba “Bésame Mucho” de un tal Carlos González, un pediatra, supuestamente muy conocido del que yo no había oído hablar nunca. Y ese libro cambió mi vida. Me “dio permiso” para aflorar mis instintos de madre.
Y utilizo el verbo “permitir” porque en la sociedad que vivimos muchas veces no se nos permite ser madres: no cojas en brazos al bebé que se malacostumbra …, déjale llorar que te está tomando el pelo…, déjale en su cuna que así aprende a dormirse solo, no lo metas en tu cama que después no podrás sacarle de ella, …etc etc. Nadie me preguntaba que sentía yo, solo me decían lo que tenía o no tenía que hacer.


Seguramente si no hubiera caído en mis manos ese libro sería una de tantas madres que habría aplicado el método Estivill “porque así aprenden a dormir los niños”, que impondría mis criterios sobre los de mis hijos “porque tienen que saber quien manda”, que les habría dado biberón “porque se crían igual que con pecho” y los habría dejado llorar en el carro último modelo en vez de llevarlos pegados a mi cuerpo en un portabebés “para que no se acostumbraran a los brazos”. A partir de ese libro vinieron muchos otros, y una búsqueda de referentes de crianza… por llamarla de alguna manera… respetuosa y con apego.

Y entre toda esta vorágine de vida que llevamos esto es lo que me mantiene firme en mi misma. Unas veces acertaré y otras mil me equivocaré pero será con la certeza y con la información de que se pueden hacer las cosas de otra manera porque lo he visto, vivido y sentido. Y deseo con todo mi corazón contárselo a todas las madres y futuras madres, a las que están ya comprando un portabebés para acunar a sus hijos y a otras, que son la mayoría… que han acudido a una feria para ver el último modelo de carro de paseo, el biberón que se calienta solo, …o la conferencia del Sr.Estivill que les va a decir cómo deben dormir sus hijos y ahora también como deben comer. Por eso yo estoy contenta de haber estado en OKMAMI, porque con que una madre se acerque simplemente para ver de qué va ese libro que se llama “Dormir sin lágrimas” y se lo lleve para leérselo, habrá valido la pena. Luego ella decidirá, pero con la información en sus manos.


Habrá personas que estén de acuerdo conmigo y otras que no. Aquí no se trata de decidir si son más importantes los medios o los fines, se trata de ver la realidad. Si queremos promover la lactancia materna y la crianza con apego tenemos que estar donde están las madres, de nada nos sirve estar en nuestro pedestal de cristal porque estaremos tan altas que las nubes no nos dejaran ver la tierra, y en la tierra es donde vivimos, nos guste o no”.

 GT Eventos

 

 Sina participará en la Feria OK!MAMI

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