Soy nieta e hija de leche

Soy nieta e hija de leche, y la historia se ha repetido en mi propia vida.

Las lágrimas se me caen… Nunca pensé que alguien como ustedes estarían interesadas en mi historia.

Y les agradezco mucho. Que esto sirva para otras madres, les dé fuerza y valor para continuar con la crianza de nuestros hijos con amor y ternura, y de la forma más sabia… Con nuestra leche materna.

Mi madre era la Asistenta Social de una empresa azucarera en el valle de Nepena, Chimbote (Perú).

Al acercarse el final del embarazo, ella viajó a Trujillo (3 horas de distancia), ciudad donde vivía su madre y donde ella había planificado tener el parto.

Así fue. Nací por parto vaginal, en el Hospital Lazarte de la ciudad de Trujillo. Sin embargo, antes de cumplir mis tres meses de nacida, mi madre tenía que volver al trabajo. Ahora ella me comenta y dice: “¿Por qué no te llevé conmigo?” Y la respuesta queda en el aire.

Sin embargo, me dejó al cuidado de mi abuelita (madre joven de 10 hijos). Ella narra:

Cada vez que te cargaba buscabas mi pecho. Los primeros días compré leche evaporada “Gloria”, pero eras muy difícil para coger la teta del biberón. Y por las noches, cuando dormías conmigo, te daba mi pecho a ver si así te contentabas y dormías.

Succionabas y succionabas. Durante el día también te daba mi pecho, pensé que así te entretenías y jugabas, pero nunca pensé que tu succión estimularía la bajada de leche en mi pecho.

Cuando me di cuenta, yo estaba produciendo leche. Tenía miedo de que mi leche no fuera buena para ti, pero preferías mi leche y no la del biberón, así que decidí amamantarte como lo había hecho con mis hijos. De vez en cuando no me salía mucho y te daba la otra leche en taza.

Yo te crié con mis normas y mis reglas. Te crié con mi corazón y mi leche. Eres mi hija, no sólo porque te crié, sino porque te amamanté.

Mi madre biológica venía a verme cada sábado a las 6PM, y se iba el domingo a las 3PM. A veces venía cada dos semanas, cuando el dinero no le alcanzaba. Y ella ahora me dice: “ya no tenía más leche, se me secó, eres más hija de mi madre que mía”.

Sin embargo, me cuenta que en repetidas veces un tío mío, le decía: “¿por qué no me das a tu hija en adopción? Ustedes no tienen dinero para criarla, yo le puedo dar la mejor educación, etc.”

Mi mami me dijo: “Hija, hemos pasado momentos económicos muy difíciles, y a veces me veía tentada a hacerlo por darte una vida mejor. Pero luego pensaba en el dolor que le causaría a mi madre porque es tu madre… Y yo no podía hacer eso”.

El tiempo pasó, ahora soy Obstetra, y la mayor parte en este recorrido lo dediqué a enseñar a las madres la importancia de la lactancia materna, de la aventura-desafío y el diseño natural de ser madre.

Cada vez que veo a una madre dando de lactar, siento más que un triunfo, siento la naturaleza de una madre viva, con la fuerza y el mejor deseo para sus hijos.

Soy madre de un hijo de 4 años, lo amamanté hasta los 3. Parte de ese tiempo viví en Bolivia, y mi vecina se convirtió en mi gran amiga. Ella tenía una hija con la misma edad que el mío y no pudo dar de lactar a su nena. Lloraba mucho por eso. Quería intentar con ella la relactación, pero sus tiempos y su trabajo no se lo permitían.

Aún recuerdo como ayer, ella vino llorando a  mi casa y me dijo: “Tere, por favor, amamanta a mi hija. Porque es lo mejor para ella. Yo sé que puedes hacerlo.”  Y así fue. Amamanté a esa linda niña, a la vez que al mío, hasta que tuve que regresar al Perú otra vez…

La historia se volvió a repetir. Soy hija de leche y madre de leche de una nena que no es mía.

Con cariño para todas las madres.

Teresa Heredia de Stepper
Obstetra (Oregón-EEUU)

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Gracias, Teresa Heredia de Stepper, por compartir en el blog de Sina está bellísima y conmovedora historia.

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4 Respuestas

  1. Ilazki

    gracias por compartir tu emocionante historia teresa. mi abuelo y sus hermanos tambien se criaron con una madre de leche, mi abuelo la queria como a su propia madre (y viceversa) . eran muy pobres y mi bisabuela (supongo q con mucho dolor de dejar a sus hijos) tuvo que ir de nodriza del hijo de una marquesa. ironias de la vida….

  2. Preciosa historia, Teresa. Ha sido un placer poder contactar contigo y que quisieses compartir con nosotras algo tan íntimo y especial.
    GRACIAS

  3. hanira

    bella historia realmente sorprendente y todavía no entiendo porque muchas mujeres saludables y que no tienen la vida tan complizada, no se dedican a lactar a sus hijos, habrá una falsa creencia sobre lo que significa la lactancia??

  4. Selva Quiroga R.

    Mientras leia tu historia, mis ojos se humedecían…muy bella, gracias por compartirla…
    S.

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