“Subida de la leche”: lo que te interesa saber

publicado en: LM-primeros moment. | 4

Dedicado a Patri, Nuria y sus familias.

Consideramos que el uso de la expresión “subida de la leche” conlleva ciertos inconvenientes, pues puede inducir en la madre y su entorno desconfianza en la lactancia materna, dando la sensación de que antes de esta “subida de leche” no había nada en el pecho. No obstante, por ser una expresión tan extendida, es la que se utilizará en adelante en el texto. Deseamos transmitir con este artículo a todas las madres y futuras madres, confianza y seguridad en su capacidad para amamantar.

Los primeros momentos de la lactancia son determinantes en varios aspectos. Entre ellos están el buen establecimiento del vínculo madre-hijo, la calibración de la cantidad de leche que la madre va a producir y conseguir que la madre confíe en su propia capacidad para alimentar a su bebé.

Tener buena información desde el embarazo y contar con el respeto a las necesidades físicas y afectivas de la madre y el bebé son factores que favorecerán un buen comienzo de la lactancia. Si surgen dificultades en la lactancia y no se dispone de información adecuada, buen acompañamiento o asesoramiento tempranos, se puede llegar a un destete prematuro, y a sentimiento de fracaso o culpa en la madre.

Dos de estas situaciones con dificultades en la lactancia son la aparición de grietas (por mala postura o agarre, por ejemplo) y un manejo inapropiado de la subida de la leche. Hablemos de esta segunda parte.

.

El calostro: Leche concentrada para los recién nacidos

Para el nacimiento del bebé se preparara uno de los alimentos más importantes de su vida, el calostro. Este alimento es la primera leche que se produce, incluso antes de que el bebé nazca.

Cuando el bebé nace, su estómago es del tamaño de una canica. La cantidad de calostro producido debe ir de acuerdo a un estómago tan pequeño. Por eso, el calostro se produce en pequeñas cantidades, justo lo que el bebé puede tragar y digerir. Si produjéramos en exceso, el bebé no lo podría tomar y se desperdiciaría.

Sabiendo pues lo pequeño que es el estómago del recién nacido, y lo poco que cabe en él, entenderemos que se digiera muy rápido.

Por eso, ofreceremos el pecho al niño cada vez que dé muestras d querer mamar (despertarse, movimientos con la boca, movimientos de búsqueda con la cabeza, ruiditos, llevarse las manos a la boca). La lactancia materna a demanda no significa “cuando llore”, porque generalmente cuando el bebé llora de hambre ya lleva un rato pasando hambre.

La lactancia es a demanda.

El bebé no necesita nada más que esta leche para recién nacido, que obtiene mamando de su madre. Y no se deshidrata por tomar “sólo” calostro. Infusiones de manzanilla, llavoretes, sueros glucosados y fórmulas artificiales, llenarán rápidamente el pequeño estómago del bebé, impidiendo que tome el calostro.

La lactancia debe ser exclusiva durante los seis primeros meses de vida.

A medida que los días pasan el tamaño del estómago del bebé va creciendo. El primer día, es del tamaño de una canica y su capacidad es de apenas  5 ml. A los tres días  tiene el tamaño de una canica grande (capacidad de 10 ml), y a los cinco días el de una pelota de ping-pong (capacidad de 30 ml).

Conforme el estómago se agranda aumenta su capacidad, y en la misma proporción aumenta la cantidad de calostro producido en el pecho de la madre.

.

Cambios en el volumen de leche producido

Entre los 2 y los 5 días postparto (en madres primíparas, un poco antes en multíparas) se produce lo que conocemos como “subida de la leche” (“bajada” en América latina): el aumento del volumen de secreción láctea por el cierre de las uniones intersticiales de los lactocitos o células productoras de leche, aumentando la cantidad de agua que pasa al lumen alveolar.

Se caracteriza por un aumento en el volumen del pecho, aumento de la temperatura del mismo y aumento de la sensibilidad en pezón y areola.

Frecuentemente encontramos el pecho congestionado. No obstante, en lactancias bien establecidas desde el principio, muchas mujeres no observan estos cambios tan drásticos.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=B00UO02440o]

 .

¿Qué hacer si noto el pecho algo congestionado?

Insistimos en que si el bebé mama con frecuencia y no hay problemas, el no notar la subida de leche es una situación completamente normal que les ocurre a muchas mujeres. La madre o su entorno a veces se alarman pues lo asocian a que la madre podría no producir suficiente leche, y esto no es así.

Si entre los 2 y 5 días postparto empiezas a notar el pecho congestionado, puedes tener en cuenta estas recomendaciones para evitar posibles problemas (ingurgitación patológica), que podrían surgir si no se produjera  un vaciado frecuente y efectivo  del pecho (por letargo del bebé, rigidez de horarios, separación, daño en el pecho, mala postura por dolor tras el parto, etc.).

Para asegurar un vaciado frecuente y efectivo  del pecho, lo mejor es:

  • Dar de mamar frecuentemente. Al aumentar el volumen de leche producido, es conveniente que el bebé mame frecuentemente
  • Cambiar la posición. Si hay zonas endurecidas por acumulación de leche, cambiaremos al bebé de postura durante la toma de manera que su mentón apunte a dichas zonas. Podemos ayudar al vaciado dando pequeños masajes circulares con la yema de los dedos en dichas zonas, y luego acompañando de masajes radiales desde la parte más externa del pecho hacia la areola. Masajearemos toda la superficie de la mama.
  • Que el bebé haga un buen agarre. Será indoloro y la boca del bebé no sólo cogerá el pezón, sino también parte de la areola. Si el agarre es doloroso (por grietas, mala postura, frenillo lingual, interferencias con chupetes o tetinas, etc.), la madre tiende a acortar la toma por lo que el pecho no se drena bien y aumenta la congestión. Si la mamá sola no puede encontrar un agarre indoloro, el apoyo familiar es importantísimo. Las asesoras de los grupos de apoyo pueden ayudar verificando  agarre y posición.

 .

¿Qué hacer si de verdad tengo un problema?

La madre puede saber que existe una ingurgitación patológica si el pecho está muy duro, el dolor es importante o la areola está tan tensa que el bebé no se puede agarrar bien. En este caso, pueden ayudar:

  • Antiinflamatorios. La madre puede consultar con su médico el uso de antiinflamatorios. La gran mayoría son compatibles con la lactancia y ayudarán rápidamente a aliviar la tensión en el pecho. Recomendamos la utilización de la página web del Hospital Marina Alta de Denia (www.e-lactancia.org) sobre compatibilidad de lactancia y medicamentos.
  • Descansar. Con la ayuda y el apoyo apropiados, la madre puede limitarse a descansar y ocuparse de su bebé.
  • Utilización de hojas de col frías. La utilización de hojas de col frías en el sujetador, a las que previamente habremos roto los nervios pasándoles una botella o un rodillo por encima ha demostrado ser muy útil puesto que las sustancias calmantes de los taninos de los nervios de la col contribuyen a disminuir la inflamación.
  • Si el pecho está muy tenso, extraer un poco de leche antes de la toma puede facilitar el agarre del niño al pecho, al disminuir la tensión y el llenado de la areola.

Si el pecho está tan tenso que no permite la extracción, aplicar  la:

– Técnica del drenaje linfático o presión inversa suavizante (PSI): Esta técnica es el mejor consejo que se le puede dar a una madre en esta situación. Consiste en un drenaje linfático con los dedos colocados rodeando el pezón tal como indica la imagen y presionando hacia la espalda durante unos tres minutos.

Al hacerlo probablemente comenzará a fluir leche, pero ese no es el único objetivo. El objetivo es que la areola quedará  totalmente blanda y el bebé será capaz entonces de mamar perfectamente y drenar la mama. Realizar antes de cada toma y siempre que tengamos la areola tan dura que no podamos hundir el dedo.

.

¿Qué no conviene hacer?

  • Aplicar frío: Puede hacer que se contraigan los conductos y la leche fluya peor  o puede provocar isquemia dolorosa en el pezón (falta de riego sanguíneo). Las hojas de col frescas sí están indicadas (explicado anteriormente).
  • No dar el pecho por las molestias de la inflamación. Esto sólo empeoraría el cuadro clínico, llevando a una ingurgitación patológica más complicada de tratar.
  • Vaciar en exceso. El pecho debe ser bien vaciado por el recién nacido. Si se vacía en exceso por la utilización de extractores además de por la propia succión, se corre el riesgo de sobreproducir (producir más de lo que el bebé puede consumir), lo que posteriormente puede conllevar otros problemas como congestión, obstrucciones o mastitis por vaciamiento incompleto.

.

Mitos relacionados

Con la cesárea se retrasa la subida de la leche

La subida de la leche se produce de manera natural tras el alumbramiento de la placenta, por la disminución drástica de las hormonas del embarazo (progesterona, lactógeno placentario) y el rápido aumento de prolactina y oxitocina. Por tanto, la cesárea en sí no retrasa la subida.

Son las intervenciones y las circunstancias derivadas las que sí pueden afectar:

  • La analgesia y anestesia administradas, ya que pasan a la sangre del bebé y hacen que durante las primeras 48 h-72 h esté muy aletargado.
  • La separación de la madre mientras a ésta la cosen.
  • La manipulación del bebé y la aspiración de coanas y garganta.
  • La administración de sueros y otros líquidos.
  • La utilización de chupetes y tetinas.

¿Y si no me sube la leche?

Los casos de “a mí no me subió la leche” pueden indicar:

  • Una subida moderada (sin aumento desmesurado del tamaño del pecho ni  de la presión o temperatura) que la madre no reconoció como tal.
  • Cirugía mamaria (por ejemplo reducción) que afectó a la cantidad de glándula mamaria.
  • Que a la madre se le han administrado fármacos inhibidores de la lactancia como la cabergolina (Dostinex) o derivados del ergot (Methergyn).
  • Fragmentos de placenta retenidos.
  • Una enfermedad de la madre diagnosticada o no, que interfiera en la producción láctea si no está bien tratada. Puede ser el caso del hipotiroidismo o el “síndrome de ovarios poliquísticos”. Ambas enfermedades bien diagnosticadas y tratadas permiten la lactancia materna.

El caso más habitual es el primero, en el que la madre no nota cambios que le hagan percibir la subida de leche. Pero si la madre menosprecia el valor del calostro, piensa que su pecho aún no está produciendo nada y administra otros líquidos, su hipotálamo deja de recibir la información de que debe producir prolactina y oxitocina, las hormonas de la leche… y rápidamente disminuirá su producción de leche.

.

Por todo ello, nuestras recomendaciones para la futura madre son las siguientes:

  • Informarse durante el embarazo.
  • Buscar una madrina de lactancia.
  • Acudir a un Grupo de Apoyo a la lactancia. Verbalizar todas sus dudas o miedos, para encontrar respuesta a los mismos.
  • Confiar en la propia capacidad mamífera.
  • Recordar que, nada más nacer el bebé, la lactancia materna es exclusiva y a demanda.
  • Negociar con el equipo que le atienda en el parto que sea respetado y que se permita un inicio temprano de la lactancia, sin separaciones madre-bebé.

 .

Laura Villanueva

Consultora certificada en lactancia materna IBCLC

Presidenta de Sina

En colaboración con el Grupo de Trabajo Sina Comunicación y Reivindicación

.

Artículos relacionados:

Ingurgitación patológica

Obstrucción y abceso

Calostro: leche para recién nacidos

“Amamantar tras la cesárea”, por Ibone Olza

Inhibición farmacológica de la lactancia

“Pecho lleno, brazos vacíos: manejo de la lactogénesis II en la pérdida perinatal”, por Ángels Claramunt y Susana Cenalmor

Lactancia después de una cirugía de reducción de pecho

A Comparison of Chilled and Room Temperature Cabbage Leaves in Treating Breast Engorgement Kathryn L. Roberts, Maureen Reiter and Diane Schuster J Hum Lact 1995 11: 191

.

.

4 Respuestas

  1. Gracias Laura, por tu información, por tu paciencia, tu perseverancia, por aportarme tranquilidad, un hombro donde llorar cuando tenía dificultades y tenía una “revolución de hormonas”, por tu apoyo, tu experiencia, por tus llamadas, por tu cariño, por ser MI AMIGA.

    Gracias de corazón.
    Te quiero mucho.

    Patri

  2. […] Me dijo que tenía mucha cantidad de pecho, y que por eso le costaba engancharse, y que cuando me subiera la leche, unido al tamaño de mis mamas y al parto, iba a acabar con la espalda fatal… Además, ¡dos […]

  3. Hola resulta que mi bebe tiene 5 meses y medio y ya no me baja leche de los 3 que toma un suplemento de leche maternizada. Cual es la causa y que puedo hacer para que suba leche? gracias

  4. elblogdesina

    Hola, Erika:

    Para darte respuesta, necesitaríamos más datos.

    De todas formas, en ausencia de una patología que afecte a la producción (hipoplasia, ovarios poliquísticos, problemas de tiroides…), para aumentar la producción, lo que hay que hacer es poner al bebé con más frecuencia al pecho.

    Un saludo,

    Sina, Lactancia y Crianza

Comentarios Cerrados.