Ser IBCLC, mi recompensa

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Paloma (izda.), Ruth, Teresa y Laura (dcha.), recientes IBCLCs y voluntarias de la Asociación Sina.

Conseguir ser IBCLC ha sido una experiencia muy intensa en mi vida.

Quise matricularme en la carrera de enfermería, que por entonces me parecía mucho más fácil que conseguir ser IBCLC, pero entonces tuve oportunidad de conocer a Rosa Sorribas (la única IBCLC que había conocido en persona al asistir a un curso de lactancia que impartía en Sina), lo que me motivó mucho a emprender este camino.

Pero esto empezó mucho antes, con el primer curso de lactancia que hice hace 6 años en Sina, y al que luego siguieron otros más. Con los  talleres de lactancia en que participé, con cada madre que me buscó pidiendo ayuda, consejo, apoyo, con cada uno de los días que asistí al voluntariado del Hospital General, con cada  madre que amadriné y con tantas horas que dediqué para prepararme el examen.

Y fue gracias a Paloma, Laura y Ruth, al equipo que formamos las 4 juntas, que todo ha sido mucho más sencillo. Hemos sido grandes compañeras.

Hemos compartido conocimientos, noticias, dudas, tareas, resúmenes, horas y horas de teléfono, de apoyo en los momentos de bajón. Mañanas de reuniones y planificaciones, tardes y noches frente al ordenador estudiando.

También muchas risas y emociones, como cuando nos llegó a cada una su número de postulante: ¡habían aceptado nuestros requisitos para poder presentarnos el examen!

Y muchos nervios, en aumento conforme se acercaba la fecha del examen.

Hospital 12 de octubre (Madrid), lugar del examen IBCLC.

Y fue cuando acabamos la segunda parte del examen, cuando nos encontramos al salir del aula, donde al vernos nos abrazamos, saltamos y lloramos todas de emoción, porque por fin, habíamos hecho el examen, dejando atrás todo aquél trabajo. De vuelta a casa en el Ave todo parecía un sueño. Y entonces, empezaba el verano para nosotras.

Después, 3 meses de larga espera para conocer si habíamos superado el examen. Algunas lo hemos llevado mejor que otras, por suerte, hemos seguido siendo una piña para serenarnos mutuamente.

El resultado a todo aquello ha llegado, y ya somos IBCLCs, las primeras en la Comunidad Valenciana.

Gran parte de este resultado se lo debo a ellas: Paloma, Laura y Ruth. Ha sido un placer vivir esta experiencia con vosotras.

Belén Abarca, compañera IBCLC de Madrid, enhorabuena a ella también, gracias por su hospitalidad y su compañía en la distancia.

A mi familia, por hacer posible que cumpliera este sueño y haber hecho que dispusiera de tiempo para estudiar cuidando de mis niños.

A Sina, sin ella no hubiera tenido la opción y a todas las chicas por el apoyo, ha sido un gran empujón.

A mis amigos, por tantos ánimos: Paqui, Rosana, Rocío, Erika, Cristina, Teresa, Eva, Carmen, Isa, Sabrina, Amparo, Elena, mi prima Rosa, a Concha por el reiki de la noche antes del examen, Simone, Alba Padró, Isabel Miralles, las matronas de Alboraya y Almàssera, vecinos, conocidos y muchos que me dejo…

A todos: ¡GRACIAS!

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Teresa Parra

IBCLC

Voluntaria de la Asociación Sina

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4 Respuestas

  1. Enhorabuena guapa, nos lo hemos currado y nos lo hemos ganado!

  2. Qué bonito Teresa!!!!!!!!!!!!!!! cuanta emoción!!! nuevamente TE FELICITO, LAS FELICITO!!!!!!!!!!!!!!!!!

  3. ¡Muy, muy enhorabuena! Desde que estoy en Riba-Roja y he vuelto a trabajar ando un pelín desconectada…¡je,je! Pero ¡qué gran noticia! Aunque si he de decir la verdad, yo no lo había dudado ni por un momento. He tenido la suerte de conoceros a las 4 y de contar con vuestra ayuda, especialmente con la tuya y la de Laura. ¡Cómo no íbamos a salir adelante Artai y yo! ¡Muchísimas felicidades y muchísimas gracias por estar ahí, por existir! Un abrazo muy fuerte.

  4. Has obtenido, muy justamente, lo que merecías. De nuevo mi abrazo, Teresa.

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