“¿Por qué estoy en Sina? (I)”, por Ade G.

publicado en: Nuestras historias | 1

Empezamos esta nueva serie de artículos, con la idea de darnos a conocer mejor, nosotras, y acercar la Asociación Sina a aquellos que colaboran siendo socios desde la distancia o deseen saber algo más de Sina.

Las razones que cada una tenemos para colaborar con una Asociación como Sina pueden ser de lo más variado.

Muchas de las madres que estamos en Sina hemos tenido una experiencia no satisfactoria o frustrada en lactancia materna, que nos ha hecho reaccionar para cambiar las cosas y ayudar a otras madres en su vivencia.

Otras madres voluntarias hemos tenido, en cambio, una experiencia plena y feliz en la lactancia, que nos ha movido a integrarnos en la asociación y contribuir así a que otras madres tengan una experiencia satisfactoria, ayudándoles a reconocer los obstáculos que nuestra sociedad pone a la vivencia de la lactancia materna y formas de superarlos.

En definitiva, todas las personas implicadas de una manera u otra en Sina, tienen en común la voluntad de contribuir a que la situación de la lactancia materna y crianza mejore en su entorno más o menos crecano. Un entorno que se extiende a la sociedad en su conjunto, desde el convencimiento de que para todos resultaría una mejoría muy notable vivir en una sociedad que amamante y llevara a cabo una crianza respetuosa.

El relato de Ade G., reciente voluntaria de Sina:

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Hace poco menos de una semana que soy socia-voluntaria de Sina.

El motivo por el cual he decidido asociarme ha sido el querer aprender de todas las experiencias, de todas las vivencias, y sobre todo aportar mi granito de arena para que la lactancia materna sea lo normal y habitual en nuestra sociedad.

Esta semana he podido ver en primera persona una de las vivencias más emotivas… una verdadera muestra de amor.

Acudí al grupo de apoyo Sina Valencia-centro para ver cómo trabajan. Allí estaba Nina, una mamá voluntaria, su niña y Cristian, un estudiante que hace prácticas de psicología en el GAM de Sina.

Al grupo acudieron dos mamás buscando ayuda, pero el caso que más me impresionó fue el de una mamá que llegó sola con su niñita de apenas un mes y medio. Se le caían las lágrimas cuando entró y en pocos minutos hablando con Nina y su niña al pecho, se le dibujó una sonrisa en la boca.

Esa mamá buscaba comprensión, alguien que le dijera que lo estaba haciendo bien, alguien que le dijera cómo podía mejorar, alguien que le escuchara y entendiera que ella quería lo mejor para su niña.

Estoy segura de que esa mamá salió de allí con la autoestima bien alta, segura de ella misma y segura de su cuerpo. Segura del poder que tiene una madre para alimentar a su bebé con tan solo su leche y confiando en la naturaleza que para eso nos ha dotado de tan grandes bienes.

Desde aquí daros la ENHORABUENA a tod@s l@s soci@s que componen Sina. Felicitaros por el apoyo incondicional que prestáis a todas  esas madres que acuden cada día a Sina. Es increible la labor que haceis desinteresadamente por esas mamás que acuden desesperadamente buscando aliento, buscando alguien que les arrime su hombro y las entienda. Es digno de admirar.

Ade G.

Una respuesta

  1. tania martinez

    Es fantástico el trabajo de Sina.

Comentarios Cerrados.