Ser doula: un camino de dar y recibir

publicado en: Nuestras historias, Parto / embarazo | 4

Algunas personas de las que leáis esto ya me conocéis, pero ahora permitid que haga mi presentación desde este nuevo rol que he adaptado en la Vida: el de Doula.

Mi nombre es Concha, nací en 1952 y me gusta que me llamen Amamadoula (abuela Doula).

Soy la mayor de tres hermanas, madre de tres hijos -una chica y dos varones- y abuela de tres nietos: una niña y dos niños.

Desde hace 45 años que estuve pendiente del parto de mi madre, y vi a mi hermana la pequeña cuando nació en casa, alguna semilla se quedó en mi alma para germinar. Años después acompañé a mi hermana en el nacimiento de su segunda hija pero el parto terminó en cesárea.  Y hace ocho años, mi hermana pequeña me invitó a  que estuviera cuando naciera su hija, pero una preeclampsia propició una cesárea… también.

Estos hechos  dejaron en mí una herida abierta…

En 2006 llegó mi primer nieto en cuyo nacimiento no estuve presente y en 2009 mi hija tuvo su segundo parto, el de una preciosa niña en el que sí tuve el privilegio de estar.

Desde entonces mi gran ilusión ha sido acompañar a otras mujeres en el nacimiento de sus hijos, era una vocación más allá de cualquier vana apetencia. Y gracias a la información que me facilitó Laura, mi hija, comencé mi formación oficial como Doula.

Ahora, en agosto de 2010 he acompañado, en parte, a mi nuera en el nacimiento de su primer hijo Adrián y ha sido mi precioso bautizo en el acompañamiento a una mujer en un parto respetado, en mi papel de Doula.

Una Doula es una mujer preparada en la ayuda al nacimiento que actúa como soporte, proporciona información y apoyo emocional y físico a las mujeres embarazadas, antes, durante y  después del parto. Las Doulas pueden asistir  a  mujeres que dan a luz en sus propias casas, en  hospitales, en casas de partos…

La primera misión de una Doula es informar a las mujeres embarazadas y a sus familias de la experiencia de la maternidad y del parto.

El cuidado de una Doula se basa en el saber que, el apoyo emocional y la confianza durante el proceso de parto facilitan todas y cada una de las fases de la maternidad. Lo importante de una Doula, además de una formación cualificada es quien es ella, su personalidad, su manera de ser y su empatía porque esto es lo que más puede influir en todo momento, en la mujer que la solicita.

Una Doula puede actuar:

  • Durante el embarazo… Informando sobre el proceso del parto y aportando ideas para mejorar el bienestar arreglo a las circunstancias. Compartiendo los objetivos de la mujer  así como cualquier temor o duda. También puede complementar la información recibida por el médico y/o la comadrona. Puede prever un plan de parto a consultar con el médico o comadrona.
  • Durante el parto… Estando con la madre acompañándola para responder sus dudas y apoyarle. Creando un entorno adecuado para la madre poniendo música, regulando el frío o calor,  aportando bebida, reduciendo el nivel de ruido y luz… todo lo que de la mujer de parto sugiera, dando apoyo y seguridad al padre y a otros miembros de la familia. Ofrece continúo soporte emocional y acompaña cuando necesita apoyo. Puede sugerir métodos para soportar el dolor y facilitar el parto colaborando con el personal sanitario. Respeta la privacidad de la madre, de la pareja. Una Doula está… sin estar.
  • Después del nacimiento del bebé… Apoya con su presencia y mantiene el contacto para cualquier consulta. Colabora en el establecimiento de la lactancia materna.

Hay estudios recientes que confirman que la presencia de una Doula aporta  un 25% de partos más cortos, un  50% de reducción en cesáreas, un 30% menos de uso de analgésicos,  un 40% menos uso de oxitocina sintética, un  60% menos de peticiones de epidural,  un 40% menos de  uso de fórceps y ventosas, además de menor incidencia de depresión posparto y menos problemas con la lactancia materna.

Puede ofrecer información, consejo y soporte, pero no está cualificada para desarrollar tareas clínicas. Puede tener conocimientos sobre  masaje, reflexología, otras terapias y lactancia.

Uno de los aspectos que diferencia el papel de la Doula es su cuidado constante. Cuando el  parto empieza, ella está junto a la mujer hasta el final. Una Doula es la persona elegida por la mujer y/o su pareja para acompañarles y contenerles en su experiencia del nacimiento y asistirles en su transición hacia este nuevo papel de padres.

Según la Academia Americana de Obstetricia y Ginecología, la Doula provee de apoyo a las personas en la sala de partos “siempre que conozcan cual es su papel en el proceso de nacimiento… y que su función más importante es dar soporte psicológico a la madre”.

En algunas ocasiones, debido a la falta de tiempo y dedicación de los profesionales, los padres tienden a preguntar más a la persona con la que han tenido más relación y contacto, esto es a la Doula.

La revista médica New England Medical Journal publicó un estudio en los años 80 realizado en un  hospital público de Guatemala durante la década de los 70. Se dieron cuenta de que el índice de intervenciones, cesáreas y gasto farmacéutico era muy elevado.

Para tratar de solucionar el problema realizaron este estudio: aleatoriamente se asignaron a mujeres que iban a parir otras mujeres que habían sido madres, con experiencia en partos, para que las atendieran durante su trabajo de parto, y otras fueron asignadas al personal sanitario, como era habitual.

Confirmaron que las mujeres el primer grupo precisaron muchas menos intervenciones. Repitieron el estudio en Houston, Texas, con mujeres emigrantes mejicanas y portorriqueñas y los resultados fueron muy similares. Sorprendentemente, lo volvieron a realizar con mujeres americanas de clase media, con diferentes resultados.

Cuando publicaron estos estudios, eligieron el vocablo “Doula”. Es una palabra que proviene del griego antiguo y que significa esclava o sirviente en una gran casa, y que seguramente ayudaba a la mujer de la casa durante su proceso de parto. Ahora, en todo el mundo se identifica con el nombre Doula a la mujer con conocimientos del trabajo de parto y del nacimiento  que acompaña a la mujer que va a parir.

En España, como no está homologada y estandarizada, el ser Doula no se considera una profesión, por lo que no es fácil, para la mayoría, que se pueda vivir de ello.

En cuanto a la formación, en cada centro donde se imparte tienen un temario que aunque sean similares, los temas no son los mismos. Es básica la información en fisiología de la mujer, embarazo y parto, lactancia materna, cuidados y atención al bebé recién nacido… y mucho sobre piscología y tratamiento emocional. Se necesita también de mucha discreción, además de respeto y saber “no estar”.

Para algunas formadoras es un requisito imprescindible el haber sido madre… pero para otras, no lo es.

En cuanto a honorarios, cada cual marca los suyos y excepto en alguna asociación que ya los tienen estipulados,  tampoco hay nada reglado al respecto. Creo que todavía hay poca información y pocos datos estadísticos respecto al acompañamiento en nuestro país.

Ahora sé que estoy, más que nunca, preparada y dispuesta para el acompañamiento a otras mujeres que sientan esta necesidad, que comprendan la grandiosidad del momento del parto y la posibilidad de mejorar su situación estando acompañadas por una Doula.

Ahora, poseo la experiencia que aporta la edad, la tranquilidad que aporta la experiencia, la ilusión propia de los nuevos proyectos, la esperanza en colaborar a cambiar cosas, el Amor infinito a la Vida y a todo lo que ella conlleva…

Para mi ser DOULA es un camino de apertura a la Vida, de crecimiento personal, de afianzamiento en sentimientos profundos arraigados en mi alma desde el inicio de mi ser. Esta posibilidad de acompañar a otras mujeres en el camino hacia la maternidad colma mis anhelos de mujer. Es el principio de una etapa que no tiene fin,  un camino de dar y recibir. Es la realización de una necesidad personal latente en cada una de mis células. Es, para mí, la manifestación de un infinito Amor Incondicional al ser humano. Ser Doula es la realización de mi vida.

Amamaconxa

Concha es socia voluntaria de Sina

4 Respuestas

  1. raquel y gabriel

    Querida AMAMACONXA, cuanto me acuerdo de ti, tus hijos y tus nietos. Quiero, ante todo, pedirte a ti y a tu hija LAURA disculpas por no haber sabido agradeceros el apoyo que me disteis en momentos tan dificiles. Estoy segura de que Gabriel opina lo mismo. Estoy teniendo un año muy duro, en general. Gabriel esta muy bien, aunque tenemos todavia que luchar un poco mas. Quiero que sepais, que por algun extraño motivo, cada vez que me voy hundiendo me acuerdo de vosotra y me levanto. Graciasna las dos por esos momentos tan especiales que se que me dedicais; gracias por luchar por mi hijo desde el silencio. Deciros que es un niño muy vivo y con 10 meses es capaz proyectar sus sentimientos hasta hacerte estremecer. Estos meses atras han hecho mella en mi persona, pero se que saldremos adelante, estoy segura, debo hacerlo por mi hijo. Jamas, jamas he conocido ha nadie tan altruistas como vosotras. Se acaba de despertar y me despido de vosotros (CONXA, LAURA, NAIA, IBAI Y NACHO). enhorabuena por adrian.

  2. Qué bonito Concha! Enhorabuena y un beso grande!

  3. Querida Concha: muchas gracias le doy a la vida por conocerte y disfrutar de tu desarrollo personal como Doula. Para mí eres un gran ejemplo de mujer que me permite vislumbrar cuántos bellos caminos hay en la vida, muchas gracias por dar tanto, espero que esta nueva etapa te llene de tesoros. Un abrazo, con amor.

  4. Amamadoula me gustaría que me recomendases donde estudiar para ser doula.

Comentarios Cerrados.