El producto de criar

Participando en los grupos de apoyo mutuo, los foros de Crianza con apego, los libros de fomento de la crianza natural, conferencias y todo el bombardeo afín, me sorprende constatar una y otra vez que parece ser que en realidad sólo se persigue un fin: apoyar a nuestros hijos de pequeños -ahora- para fomentar su independencia más adelante, no dejarlos llorar para aumentar su autoestima de mayores, cogerlos en brazos para estrechar el apego, darles teta para que estén mejor alimentados, etc.

Me da la sensación que se cría con un método u otro para lograr un objetivo. ¿Hemos tenido hijos para lograr un buen producto acabado o porque llegado un momento la propia naturaleza humana nos invade de tal forma que hay una especie de necesidad de procrear?

Si no encerraríamos a nuestra madre a que llore sola en una habitación hasta que se le pase, ¿por qué hacerlo con un bebé?

Si no le colgamos el teléfono a la amiga que siempre llama a deshoras para contar la misma aburrida historia, ¿por qué cuesta tanto levantarse a atender a nuestro propio hijo que se siente solo de noche?

Si cuidamos tratar con respeto a nuestra pareja, porque es un ser humano y se lo merece, ¿por qué gritarle a la nena de dos años?

Si buscamos la forma adecuada de tratar al insoportable de nuestro jefe cuando quiere algo imposible, ¿por qué no tener la misma paciencia con el nene de tres años que arma un berrinche por nada?

Puede que aumentando su autoconfianza nuestro hijo sea el primer niño en llegar a la cima del del Everest, pero también puede que con todo el apego del mundo al niño no le guste escalar. El resultado puede no coincidir exactamente con nuestras expectativas.

Probablemente, lo único cierto es que las personas felices son mejores personas. Es más fácil amar al prójimo, ser amable, ser buena gente, cuando uno es feliz. Una persona triste, amargada, rencorosa, negada, es una persona que aprende a odiar.

Criar por el placer de criar. Sin objetivos. Dar teta por la satisfacción de ver esas piernecitas rollizas engordadas a pulso, por la expresión de devoción absoluta de esos ojitos mamando, por la capacidad de calmar todas las penas de un tetazo.

No dejarles llorar, simplemente porque es un bebé que sufre. Dormir, abrazaditos, por el placer de sentir el calor y el amor incondicional de otro ser humano. Y lo maravilloso de esta época, cuando son pequeños, es que hacerlos felices es tan fácil como cogerlos en brazos o darles teta, o dormir con ellos.

Más adelante vamos a desear  tanto poder volverlo a hacer… Ojalá cuando alguien le parta el corazón por primera vez pudiéramos calmarles con un poco de teta. O cuando no consigan ese empleo tan soñado, o cuando la vida les desilusione de otras tantas formas. Después viene la parte difícil, no la fácil.

Por más excusas que nos inventemos, un bebé que llora es un bebé desgraciado.

Criarlos felices, simplemente porque es lo correcto.

Polly

Mamá de SINA

8 Respuestas

  1. Alejandra

    Polly
    Es impresionante lo que has escrito. Yo lo trato de vivir como tu recomiendas, disfrutando la presencia de mi niña de 2 años cada segundo. Cuando dormimos juntas y me pasa sus bracitos alrededor de mi cuello y me enrieda el pelo con sus deditos no puedo ser mas feliz. Sentir su respiración en mi oído, su calorcito, es un alimento para mi alma. Siempre durmió con nosotros , entre nosotros , y lo hicimos tan naturalmente que fue una gozada. Intentar no tener expectativas es muy dificil pero creo que es muy sabio intentar que nuestro objetivo sea que sean felices. Y ya está! Tan simple como eso y tan complicado tambien. Qué dificil desprenderse del consumo, la moda, las manias propias y ajenas, las contumbres y tradiciones, mitos y leyendas sin parecer un bicho raro.
    ojala lo logremos
    besos

  2. ¡Gracias!

    ¡Es una entrada preciosa! ¡Y tan cierto! Comparto cada cosa que dices y es difícil encontrar en nuestro entorno próximo esta manera de entender la crianza. Identifico mi casa y mi familia con las relaciones que describes y me siento feliz de haber elegido educar, criar, compartir de esa manera.

    Muchas gracias

  3. Sofía

    Me ha encantado este texto, Polly.

    Y es que, como dice Rosa Jové, no vale la pena ir argumentando a todo el mundo el por qué, por ejemplo, dormimos con nuestros hijos; basta decir que lo hacemos porque “a nosotros nos gusta”.

  4. Zarina Ávila

    Lindísimo!!!! mil gracias por este artículo, sera mamá en dos meses y de verdad quiero criarlos felices simplemente porque es lo correcto y porque eso, además, también me hace inmensamente feliz!!!:)

  5. Concha

    ¡Qué sabia reflexión, Polly! Nada más sencillo que seguir el instinto y actuar con el corazón. Como bien dices, ésta es la parte más fácil y la más bonita.
    ¿Por qué no disfrutarla al máximo?

  6. izanleike

    ¿Qué razón tienes!
    No es ya por llevar la contraria, no es por hacerlos super héroes, no es por que sean independientes, no es por ir de alternativo.
    Es porque así nos gustaría a nosotros que nos tratase la vida, en el día día, en el trabajo, cuando vas a una tienda, en la familia.
    Pasas por un parque y ves como chillan, manduquean, forcejean y pegan madres, padres y abuelos a sus niños y entiendes por qué los pequeños muerden, pegan patatas y escupen a sus semejantes, en cuanto tienen una opción de hacerlo, porque lo ven como algo normal.
    Quienes más les quieren se lo hacen a ellos, sólo repiten lo que ven, como buenamente creen que ha de hacerse.
    Ya me parecía triste que censurar cuentos donde siempre hay un malo, ignorar películas llenas de peleas de Walt Disney pero lo peor es ir al parque y que tu hija de dos años quiera decirle a una mujer de 30 que está dándole a su hijo, que no hay que pegar.

  7. Hola …

    Que hermoso articulo y que cierto … Porque no hacer felices a nuestros hijos cuando esta en nuestras manos hacerlo? Porque no dar amor a manos llenas para que ellos aprendan que el amor es el mejor regalo que se puede recibir en la vida?
    Pronto sere madre y esto es lo que quiero hacer, amar a mi hijo y enseñarle a amar plenamente.

  8. Es sensacional todo esto de poder, primero tener la gracia divina de
    concebir ser mama de dar vida. eso es extraordinario si nos detenemos en ese, tal vez simple pero grandioso detalla del señor .
    luego para completar la obra poder amamantar eso no tiene descripcion es algo tan maravilloso tan grande que yo personalmente digo no tiene palabras que puedan encerrar toda la emocion la sensacion satisfaccion que se esperimenta desde el momento que sale nuestar criatura y luego como forma de que de algun modo sige tan ligada y pegada a nuestro ser continuar en esa union de alimentar de nuestros bello pecho eso solo podemos decir que es divino y nada mas…

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