“Lactancia materna: un camino no siempre fácil de recorrer”, por Ana

publicado en: Nuestras historias | 4

Cierto, no siempre es fácil o por lo menos para mí no lo fue, y por eso me he animado a escribir mi experiencia en este blog.

Mi objetivo es doble: por una parte animar a que busquen ayuda aquellas mamás cuya experiencia con la lactancia materna no está siendo todo lo buena que desearían y por otro lado, agradecer inmensamente la ayuda que se me ha proporcionado a través del teléfono de apoyo que tiene SINA y que es atendido desinteresadamente por una madre y voluntaria de la asociación. ¡¡Gracias¡¡

Desde el primer momento en que me planteé tener un hijo, he tenido claro que quería darle el pecho. Pienso que si la naturaleza nos ha dado esa capacidad, será por algo y que nada artificial o fabricado puede acercarse ni de lejos a la calidad de lo que una hembra puede “fabricar” para su cría.

Por todo ello, mientras estaba embarazada leí libros sobre el tema, busqué en internet, leí revistas, hasta que consideré que estaba más o menos informada y preparada para dar el pecho…  Mi pensamiento era: ¡¡no debe ser tan difícil, lo hacen millones de mujeres en el mundo!!.

Hasta ahí todo bien. Entonces llegó el día del parto y de buenas a primeras me encuentro con mi hija en los brazos, Irene (la “cosita” más bonita que había visto en mi vida) y recién operada de una cesárea… Desgraciadamente lo que más recuerdo de esos primeros momentos es el sueño y el cansancio, por lo que durante unas horas no pude dedicarme demasiado a mi niña ya que me dormía sin quererlo.

En la medida de lo posible y gracias a la ayuda de mi marido, empecé a poner a la niña al pecho, pero al poco comencé a notar dolor.

Al principio era leve pero se me formaron grietas que hacían que el dolor cada vez fuera más intenso. Pedí ayuda a las enfermeras del hospital, porque sabía que mi colocación no estaba siendo buena, tal y como leí en el libro del Dr Carlos González, pero tanto ellas como la matrona sólo me decían que la pusiera en el pecho y que ya mamaría bien.

Cada día que pasaba era peor y cada vez me sentía más culpable, ya que estaba empezando a aborrecer dar de mamar a mi hija y planteándome pasar a la lactancia artificial. En casa, la cosa no mejoró, al contrario. La gente de mi entorno intentaban animarme y apoyarme, pero nadie podía “enseñarme” cómo se da de mamar a un bebé, por lo que cada día dolía más.

Entonces se me ocurrió buscar apoyo y encontré la página web de SINA. Aunque me daba un poco de vergüenza, llamé al teléfono de asesoramiento de SINA (639 51 48 51) y allí encontré a Mar. Desde estas líneas le doy las gracias por su ayuda.

Encontré una persona que me escuchó, que entendía cómo me sentía y que me ofreció una serie de consejos para mejorar mi posición y forma de dar de mamar, pero lo mejor de todo fueron los ánimos que me dio para continuar y seguir con la lactancia materna: si no hubiera sido por ellos, lo habría dejado.

A partir de ese momento seguí insistiendo, cambiaba a menudo de posición, me ponía música relajante al dar de mamar y lo más importante, empecé a conocer las señales que me mandaba mi hija. Todo esto hizo que el dolor fuera desapareciendo poco a poco y que el momento de dar de mamar pasara de ser una tortura a ser un momento único que compartía con mi hija.

Y así ya llevamos 5 meses y lo que nos queda… Por eso quería agradecer el trabajo que realiza SINA y por supuesto todas sus voluntarias. Gracias a vosotras yo sigo adelante y seguro que más madres pueden decir lo mismo, pero desgraciadamente queda mucho por hacer ya que también serán muchas las que hayan tirado la toalla en el camino…

Ana

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Gracias, Ana, por compartir tu historia con nosotras. Os deseamos que disfrutéis mucho de vuestra lactancia y crianza. Madres como tú son las que nos dan energía e ilusión para seguir con nuestro voluntariado.

El blog de SINA


4 Respuestas

  1. Ana, me alegra mucho que te hayas “encontrado” con Sina, en especial con Mar. Y me alegra más todavía que no “echaras” la toalla y lucharas por lo que querías, teniendo las cosas tan claras. Irene tiene ahora “el mejor regalo para toda su vida” 😉

  2. ana te doy la enhorabuena y a sina. yo me encontre con una situación similar, y me encontre que no sabia a quien acudir. vivo en cantabria y me encontre con los telefonos del club de la buena leche y gracias a sus consejos me tranquilice y fui al hospital a hablar con una doctora que me enseño la correcta posicion que las enfermeras no habian detectado que era mala.
    de eso hace ya 13 meses y te animo a que sigas que es lo mejor que hay y lo mas precioso.
    doy las gracias a todas las asociaciones de lactancia

  3. Pues yo soy Jorge, el hermano de Ana. Me ha emocionado leer su historia, aunque parte de ella la he conocido de primera mano. Sólo quiero felicitarla a ella, y a todas las mamás como ella, que “luchan” por darle a sus bebés esos cuidados y cariño.

    ¡Enhorabuena! Sois unas campeonas y un ejemplo a seguir.

  4. Gracias a todas por vuestros ánimos¡¡¡.. y sobre todo a mi hermano Jorge, cuya capacidad de superación y buen ánimo me sirven de ejemplo todos los días de mi vida, dándome fuerzas para afrontar cualquier problema que se me presente y si puede ser con una sonrisa en la cara. Te quiero.

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