Amb tots vostès, Carlos González

Escrit per Eva Piquer (blog “La feina o la vida“) el 27/I/2010 (en engrita las palabras de Carlos González)

Carlos González con mamás voluntarias de SINA: Elisa (dcha.) y Paloma (izda.) en Godella (15/V/09)

Creo que muchas veces las discusiones provienen de la ambigüedad del lenguaje. Necesitaríamos usar paréntesis, como en la notación matemática, para distinguir dos frases que se escriben y pronuncian igual pero que tienen un significado completamente distinto:

A.- (no dejar) llorar

B.- no (dejar llorar)

En la frase A, el sujeto realiza una acción: “no deja”. Es decir, “impide, prohíbe”. Los padres tienen que imponer su autoridad, el niño tiene que obedecer. “No le dejo llorar” sería equivalente a “no le dejo ir a jugar”, “no le dejo ver la tele”, “no le dejo que beba lejía”. Y, claro, dependiendo de qué motivos vean los padres para este “no dejar”, habrá desde el sinceramente convencido de que si el niño llora, va a tener un trauma para toda la vida”, y en consecuencia se sientan tan obligados a “no dejar llorar” como a “no dejar que juegue con la navaja”, y tan culpables si fracasan en lo uno como en lo otro; hasta el que cree que los niños lloran para fastidiar: “A ver si este pequeño tirano se cree que va a salirse con la suya y llorar siempre que le dé la gana. Pues estaríamos buenos. Le he dicho que no llore, y es que no llore”.

En la frase B, el sujeto no hace algo, sino que se abstiene de hacer algo. Se abstiene de realizar una actividad denominada “dejar llorar”, es decir, los padres se abstienen de no hacer caso al niño, de permanecer impasibles ante su sufrimiento. Y habrá quien lo haga motivado por una genuina preocupación por el bienestar actual del niño (”pobrecito, qué le pasará”), quien se preocupe por su bienestar futuro (”va a coger un trauma”), quien piense que “dejarlo llorar” hace que los niños lloren más y por tanto den la lata…

Y, claro, no es que cada parte de la discusión use la frase en uno de los sentidos, y por eso no se entienden. Es que muchas veces ambas partes de la discusión usan la frase alternativamente (¡o simultáneamente!) en ambos sentidos y “subsentidos”, con mayor o menor predominio de uno o del otro.

Así que el artículo original de Eva Piquer está lleno de cosas con las que estoy de acuerdo (o creo estar de acuerdo, suponiendo que las dice en el sentido en que pienso que las dice), y de cosas con las que no estoy de acuerdo. Intenteré clasificarlas:

Hi ha qui pensa que deixar plorar un nadó (de quinze dies o de quinze mesos, tant se val) és un crim. Un acte propi de pares desnaturalitzats que hauria d’estat prohibit per la llei de tots i cadascun dels estats del món mundial.

¿De verdad hay gente que piensa eso? Bueno, hay gente para todo, pero deben ser muy pocos.

Els atacants de les llàgrimes infantils són els mateixos que defensen perllongar la lactància materna fins que els nens diguin prou. Sembla que una cosa vagi lligada amb l’altra. Tu et sents un bitxo raro, perquè encara alletes el teu fill de quinze mesos, i no tens pressa per deslletar-lo, però sovint el deixes plorar amb aquella alegria, convençuda que no li estàs provocant un trauma de per vida.

Frase intrínsecamente contradictoria, ella misma demuestra que los “atacantes de las lágrimas” no son los mismos que prolongan la lactancia materna. No creo que sea ni mucho menos una excepción. Porque “atacantes de las lágrimas infantiles” parece referirse a mi opción A, concretamente a la A.2, a los que no permiten que los niños lloren para que no se salgan con la suya. Quiero creer que muchas madres que dan el pecho más que “atacantes de las lágrimas” son “consoladoras de las lágrimas”.

O sigui, que ets una criminal als ulls dels seguidors més fervents del carlosgonzalisme.

Jamás he pensado, dicho ni escrito que los padres que dejan llorar a sus hijos sean criminales, y por lo tanto quien diga eso no es mi seguidor ferviente. No pienso que sean criminales quienes dejan llorar al niño en el sentido A (es decir, quienes no lo riñan, castigan ni ridiculizan por llorar, sino que le permiten llorar y aceptan que llore), y tampoco creo que sean criminales quienes “dejan llorar” en el sentido B, quienes pasan del niño que llora y no le hacen caso. Una cosa es que yo no recomiende algo o no esté de acuerdo con algo, otra cosa es que lo considere un crimen. Si nos ponemos en este plan, nadie podrá opinar sobre nada (”A mí no me gusta el fútbol” “¡Cómo, entonces, según tú, el fútbol tendría que estar prohibido por todas las leyes del mundo mundial, y si te gusta el fútbol eres un criminal!”).

I beneït sigui en Carlos González,

De acuerdo.

el pediatre que ha fet més per la lactància materna.

No de acuerdo, pero gracias.

Però, ai, no comparteixes gaire la seva filosofia sobre l’educació dels fills.

¿Seguro?

Sí que els omples de petons, només faltaria, però no et llences a terra per agafar-los al vol cada cop que es foten de lloros, perquè tampoc els farà cap mal aprendre a caure i a aixecar-se solets.

Totalmente de acuerdo. No creo que en ninguna parte de mis libros diga que hay que hacer eso, ni en sentido real (cuando se caen), ni en sentido figurado (si está hablando de las dificultades y reveses de la vida).

Els nadons neixen plorant,

No, y si no les hacen llorar, muchos no lloran en bastante rato.

és de les poques habilitats que dominen de forma innata.

De acuerdo. Aunque no nazcan llorando, desde luego nacen con la capacidad de llorar.

Intentar que no plorin mai és un repte contra natura.

Completamente de acuerdo. Jamás se me ocurriría intentar tal cosa, ni recomendárselo a nadie. No sólo es contra natura, es que es imposible. Y creo recordar que en mi libro digo bien claro que todos los niños lloran, incluso si los llevas en brazos y les haces caso.

Un impossible que genera més frustracions en els pares que en la criatura.

Bueno, si algún padre cree una cosa así, desde luego habrá acabado frustrado. Pero desde luego no se habrá sacado esa idea de mis libros. Y, por otra parte, de la misma manera que es contra natura intentar evitar que los niños lloren, también es contra natura intentar que los padres (o los niños, o quien sea) no tengan frustraciones. Por tanto, no voy a correr a salvarlos cada vez que estén a punto de frustrarse, tampoco les hará ningún daño aprender a tener frustraciones y a superarlas solitos.

El plor és una forma d’expressió del nen, i és evident que no s’ha d’ignorar, però tampoc s’ha d’evitar al preu que sigui.

Totalmente de acuerdo.

A veure si, de tant lluitar contra les llàgrimes per no crear adults traumatitzats,

No conozco ninguna prueba de que los niños que lloran se convierten en adultos traumatizados (para empezar, no sé qué significa eso). Y en el libro dejo bien claro que ni sé ni me importa si el dejar llorar a los niños provoca o no provoca consecuencias a largo plazo. Es más, consolar al niño sólo porque temes que si no va a “tener un trauma” me parece inmoral (inmoral, que no quiere decir que sea un crimen). Yo creo que hay que consolar al niño porque lo está pasando mal y necesita consuelo, y es tu hijo y le quieres.

acabarem creant adults incapaços de treure enfora els sentiments.

De eso tampoco conozco ninguna prueba, y tampoco sé qué significa. Si me ponen delante a tres adultos, uno “traumatizado”, otro “incapaz de sacar sus sentimientos”, y otro “normal”, ¿los sabría distinguir? Lo dudo mucho. Y, ¿tendría alguna ventaja el “normal” sobre los otros dos?; es decir, ¿debo esforzarme para que mis hijos sean “normales” y no de los otros dos tipos? ¿O simplemente hay tres (o tres millones) de “tipos de adulto”, y es difícil definir cuál es el “normal”, y cada cuál saldrá como haya de salir, y no me debo preocupar por si serán una cosa u otra, como no me preocupo por si serán peluqueros o abogados? Porque, seamos serios, ser “incapaz de sacar los sentimientos” tampoco es un crimen…

Plorar és un verb alliberador.

Acabo de repetir “plorar” tres veces en voz alta y no me siento más libre. Pero bueno, vale como licencia poética…

Segur que ja hauries rebentat, si t’haguessis hagut d’empassar totes les llàgrimes que has vessat d’ençà que vas aterrar a la Terra el mateix any que l’home trepitjava la Lluna.

¡Qué joven!

I això que, a la teva edat, tens altres maneres de canalitzar la ràbia o el disgust o el dolor. Pots parlar o escriure o mossegar-te la llengua. Un nadó que no parla ni fa poemes de desamor (encara) bé ha de tenir el recurs de les llàgrimes quan les coses no són ben bé com ell voldria.

Completamente de acuerdo.

No tenir motius per plorar seria fantàstic, i tant, però la vida és així, no l’has inventada tu.

De acuerdo.

Si els teus fills s’entrenen ara a plorar per petits contratemps, estaran més preparats per fabricar litres d’aigua salada la primera vegada que la parella els enganyi i ells necessitin buidar-se del tot abans de recuperar les ganes de tirar endavant.

No conozco ninguna prueba de todo esto. ¿De verdad necesitan las lágrimas un “entrenamiento”? Creí que había dicho que era una habilidad innata. ¿De verdad los niños que lloran más estarán más preparados para llorar cuando sean adultos? Y eso, ¿es una ventaja? ¿Es más feliz la gente que llora más o mejor? ¿Debería preocuparme si mi hijo no llora lo suficiente? Si un niño tiene la desgracia de no tener suficientes contratiempos, ¿deben los padres proporcionárselos? ¿Son las lágrimas producidas por la cebolla tan eficaces como entrenamiento como las lágrimas producidas por verdaderos contratiempos? Francamente, aquí la autora se está metiendo en un berenjenal tan grande como aquel del que quería salir. Y no se da cuenta, y seguro que es sin querer y que no se quería meter. Pero es muy fácil interpretar mal las frases que otro dice. Y más fácil todavía interpretar mal las frases que otro no dice.

Amb sort, algun dia la teva filla o els teus fills ploraran d’emoció, quan s’hagin convertit ells també en mare o pares d’una criatureta preciosa i ploranera perquè sí.

Bueno, puede que eso pase. No sé si realmente será una suerte. Algunos lloran de emoción cuando se convierten en padres, otros no. No creo que los que lloran sean ni mejores ni peores padres, ni que disfruten más ni menos de su paternidad. Y también puede ser que mis hijos ni siquiera tengan hijos. Que tampoco es ningún crimen.

Bueno, en conclusión, creo que estoy de acuerdo básicamente con lo que dice Eva Piquer, aunque no me acaba de gustar la forma en que lo dice.

Un abrazo y feliz año.

Carlos González

Moltes gràcies, doctor. Ha estat un plaer.

Carlos González con Laura Villanueva, presidenta de SINA (Conferencia en Godella, 15/V/2009)

http://criatures.cat

– Criatures.cat entrevista el pediatre Carlos González

– Carlos González respon: fins quan el nadó es pot alimentar només de llet materna?

Carlos González respon: Com s’han d’introduir els aliments sòlids?

– Carlos González respon: El nadó es malacostuma si l’agafem a coll?

– Carlos González respon: Què hem de fer si el nen plora cada cop que el fiquem a dormir?

Conferencia de Carlos González en Godella (15/V/2009): crónica y fotos

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