“Una posibilidad entre mil”, una historia real presentada de forma gráfica

UNA POSIBILIDAD ENTRE MIL es una historia autobiográfica. Cristina y Miguel Ángel son padres por primera vez, pero el futuro de la pequeña Laia está en peligro desde los primeros instantes. Hospitales, centros de rehabilitación y médicos se convierten entonces en su rutina diaria.

Hay una posibilidad entre mil de que Laia salga adelante. Y se agarra a ella con una fuerza tremenda, una alegría desbordante, arrastrando a todos por el camino de la vida.

En un formato nada habitual para transmitir experiencias tan profundas la novela gráfica narra una historia de superación y con un trasfondo positivo. Laia es especial y ha convertido la vida de sus padres en algo muy especial. Tener una hija diferente no es fácil, pero han querido explicar cómo se aprende a vivir viendo la vida desde otro punto de vista.

Cristina Durán presenta su libro en la VII Fiesta de la lactancia materna (oct.2009, Viveros, en Valencia)

Con este libro nos gustaría, en primer lugar, rendir homenaje a todas las personas que nos han ayudado durante este tiempo, tanto a los profesionales del ámbito sanitario como a la familia y a los amigos. Una experiencia así te brinda la oportunidad de darte cuenta la gente tan estupenda que te rodea.

Además, de este modo, pueden conseguir que se hable de maternidad y paternidad, de lactancia y de discapacidad de forma natural e integradora.

Tanto la familia como los médicos y los profesionales del sector han recibido el libro con emoción y entusiasmo, así que tiene grandes posibilidades de ser también del agrado del público.

“Una posibilidad entre mil” ha sido editado y distribuido en toda España por Ediciones Sins Entido.

Laia nació con parálisis cerebral y esta “posibilidad entre mil” fue algo inesperado y apabullante para sus padres al comienzo. Pero superaron las dificultades y los miedos. Y han querido contarlo como mejor saben, como ilustradores profesionales.

Laia nace en enero de 2003 y es especial.

A Laia le gusta reconocer a la gente en las fotos, la música, el mar y bailar. Jugar a la boccia y al fútbol y pintar.

A Laia le encanta hacer como que lee los cuentos siguiendo las líneas con los dedos. Poner a sus muñecos a ver la tele y reñir a los abuelos. Sonreír a la gente que le gusta y decir adiós a la que no. Si le caes bien, cuando te despides de ella te pide un abrazo.

Laia tiene una memoria prodigiosa: recuerda la ubicación de todos los elementos de la casa y nada puede estar fuera de su lugar. Por las noches duerme de un tirón, nunca ha hecho siesta y no para un segundo del día agotando a todos los que están alrededor. Laia sólo se está quieta cuando le haces un masaje o cuando le pones en la tele Doraemon.

Laia no habla pero se comunica de maravilla con imágenes y con gestos (tiene uno para cada animal) y se entusiasma cuando sus padres le dibujan los objetos que le rodean. Duerme siempre con los mismos muñecos y cuando se despierta “habla” con ellos durante horas.

www.unaposibilidadentremil.com

LaGRUAestudio

Una respuesta

  1. vanessa

    Lo leí hace un tiempo y me encantó. Tanto los papis como Laia dan una buena lección de valentía!!!

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