Mamás de SINA VII: Lorena

Tengo a mi hija Maia, de poco más de un mes, al pecho tranquilamente, sin presiones de horarios, sin dolores, sin sentimientos de culpa. Maia está mamando mientras yo estoy feliz.

Pensaréis que es así como debe ser por naturaleza ¿no? Pues no. En nuestro caso, sin saber qué factor nos “desnaturalizó” en el inicio de la lactancia (poco me importa ahora, que ya hemos recuperado lo nuestro), nos encontramos con una lactancia difícil, de las que agotaban, de las que hacían sentir mal, de las que interferían en la correcta vivencia del puerperio.

Empezamos con grietas desde los primeros días. Hasta aquí bien. Bastante soportable.

Una semana después, el dolor de las grietas empezó a remitir dando paso a un dolor más interno, más agudo y más insoportable. Parecía que Maia también tenía esos dolores, al menos estoy segura de que también los sufría.

Si antes el dolor de las grietas lo sufría durante las tomas, ahora lo sentía mientras mamaba ¡y entre las tomas! Y el dolor, mientras no mamaba, era mucho peor que el que sentía mientras Maia succionaba. Punzadas muy agudas que hacían que no pensara en nada más durante todo el día. Todo giraba en torno a la terrible lactancia que “sufríamos”.

Empecé a tenerle pánico a las horas de las tomas. No quería darle el pecho a mi bebé que lloraba de hambre. ¿Sabéis cómo es ese sentimiento? De los peores que he sentido en mi vida. El instinto empujaba con fuerza en mi interior para que alimentase a mi cría. Y la razón me decía que lo iba a pasar mal, que ni se me ocurriera… Qué mal… Qué lucha interior…

Por supuesto acababa dándoselo, pero lo pasaba tan mal, que me quedaba resentida hasta la siguiente toma. No había tregua. No había descanso.

Probé con cremas a base de aceites, cremas homeopáticas… pero ahí no cambiaba nada.

Afortunadamente me puse en contacto con Laura Villanueva, madre voluntaria de SINA, que se volcó en mí desde el primer momento. Estuvo pendiente telefónicamente, mostrándome su apoyo y haciéndome ver que no estaba sola… ¡Bendito el día en que me la crucé!

Laura pensó que podía tener una infección bacteriana, teniendo en cuenta los síntomas que le comentaba. Me enseñó todos los pasos que debía dar para solucionar nuestro problema. Y así lo hice. En menos de dos días ya estaba en manos de profesionales que velaron por mí, igual que Laura.

La recuperación está costando, pues efectivamente tenía infección como bien apuntó Laura, y además una infección de las buenas. Pero ¡veo luz!, vamos dejando el dolor de lado y disfrutamos de la lactancia ¿Sabéis lo bien que sabe este sentimiento después de “NO QUERER DAR EL PECHO A TU HIJA”? Pues es lo mejor que me ha pasado después de parir a Maia.

Pienso en la otra versión, en la otra opción de “final” como en los libros juveniles de “elije tu propia aventura” y me veo perdida, llorando y con un sentimiento de culpa machacándome a todas horas. Hubiera ido a algún médico que, o bien me hubiera tratado algo no diagnosticado o me hubieran animado a desistir y aceptar, sin luchar.

Y bueno, lo que quiero transmitir es mi agradecimiento a todas las personas que se dedican en cuerpo y alma a ayudarnos, a conseguir que más niños disfruten del vínculo natural con su madre, casi nada…

Gracias Mar, por estar ahí en el teléfono cuando te necesité. Aunque no fuera para mí, fui transmisora de tus conocimientos a otra madre que necesitaba tenerlos en esos momento.

Gracias Laura, de corazón. Cuando Maia sea mayor, le hablaré de ti, no tengas duda. Para que ella, si algún día se encuentra en mi situación, busque ayuda de “la buena”.

Ayuda de mujeres como vosotras, que intentan cambiar el rumbo de esta sociedad desde los cimientos. Menuda hazaña… la más valiosa.

Lorena

Así llegaste, Maia

http://diminutosretratos.blogspot.com

6 Respuestas

  1. Concha

    Me alegro por tu “final feliz”, el que has necesitado y has buscado en esta tu aventura de la lactancia, de la maternidad.
    Felicidades porque has seguido tu instinto y porque, además, has confiado en otras madres más expertas.
    Y por tu pequeña y preciosa Maia. Algún día sabrá la mamá que tiene.
    Un abrazo, LLurena.

  2. YOLANDA

    Me ha encantado y la verdad que es de agradecer el apoyo que nos dan las asesoras de sina, Laura es mi prima y sé que estará muy contenta de leer lo que comentas de ella. La verdad es que le encanta apoyar, ayudar, colaborar con todas las mamás para que sus bebés puedan tener una feliz lactancia.
    Enhorabuena Laura y besos para ti y Maia

  3. carmen Maria

    Solo puedo decir que me ha emocionado mucho leer esta historia. Yo aun no soy madre asi que no se bien cuales son esas sensaciones todavia, pero espero que el dia que lo sea pueda disfrutarlas tanto como vosotras! y ademas se que contare con grandes apoyos!
    Disfruta de Maia y de vuestra union.

  4. raquel

    Hola Lorena,

    He leido tu publicación a cerca de tu problema con las bacterias en el pecho, he de decirte que yo también lo pasé y hasta que dimos con el problema pasaron dos meses y medio de dolor y de llantos por parte de los dos sin saber que hacer. Y con todo el mundo de alrededor opinando sin preguntar como te siente sicológicamente y que es lo que supone para ti el dar de mamar a tu bebé.

    Ánimo que verás como cambia todo ahora que tienes la cura.

    Mi hijo va a hacer dos años en marzo y todavía mama, todo el mundo me dice que le quite el pecho que ya es muy mayor y que está viciado. Y yo dentro de mi pienso que con lo que me costó conseguir no abandonar la lactancia en esos momentos tan duros, voy a disfrutar cada día hasta que él quiera de nuestros pequeños momentos de unión.

    Y los demás que digan lo que quieran.

    Gracias mamás de Sina por vuestra labor

  5. Lorena

    Concha, gracias por estar ahí. ¡Pedazo de hija que tienes! 😉
    Besos.

    Yolanda, tú también puedes estar contenta con tu prima, jajajaja Y sí, a Laura se le nota que lo hace altruístamente y de corazón. Ese es el sello de calidad de una buena ayuda.
    Un abrazo.

    carmen maria, Espero que cuando seas madre lo disfrutes muchísimo. Y si tuvieras algún problema (espero de corazón que no), que sepas rodearte de madres expertas y estupendas como Maia y yo hemos hecho.
    Mucha suerte.

    raquel, qué penita me da leer que estuviste tanto tiempo sufriendo la infección… qué valiente, yo no sé si hubiera aguantado tanto… es tan difícil soportar ese dolor y ese sentimiento de culpa…
    Te felicito por esa lactancia prolongada tan bonita. Y claro que sí, disfruta de tu hijo de la manera que más os plazca y os llene… los demás que se preocupen de lo suyo 😉
    Saludos.

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