¿Producen auténtico calostro las madres que amamantan a un hijo previo durante el embarazo?

2009-868En el año 2006 ALBA LACTANCIA MATERNA presentó en un congreso de lactancia materna español, una ponencia sobre la lactancia materna durante el embarazo y en tándem, fruto de nuestra investigación realizada con la recogida de datos de 73 madres que amamantaron embarazadas.

Algunos profesionales asistentes expresaron su preocupación sobre la posibilidad de que las mujeres que amamantaban en tándem no produjeran calostro, sino leche madura desde el principio, o bien calostro con un valor nutricional e inmunológico inferior al de las madres que no amamantaban en tándem.

De ser así, esto podría afectar al estado de salud de los segundos nacidos y hacer que tuvieran mayor tendencia a enfermar que los bebés de madres que no practican la lactancia en tándem. Cabe señalar, no obstante, que en nuestro estudio anterior las madres nos contaron que en ningún caso los segundos hijos tuvieron peor salud ni signos de haber recibido inmunidad insuficiente a través de la leche materna.

Fue entonces cuando tomamos la decisión de realizar una investigación sobre este tema, y gracias a la colaboración de Juan Miguel Rodríguez y su equipo, en el departamento de nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, y otros colaboradores pudimos llevarlo a cabo.

En ALBA Lactancia Materna obtuvimos y recogimos muestras de calostro de mujeres que amamantaban en tándem y de mujeres que solo daban el pecho a un bebé y las enviamos mediante un servicio de mensajería en frío al departamento de Nutrición de dicha Universidad donde procedieron a su investigación.

Analizaron las muestras para determinar la concentración de diversos parámetros inmunológicos o bioquímicos que suelen hallarse en una concentración muy diferente en el calostro y en la leche madura: dos citoquinas (TGF- -6), inmunoglobulinas, IgAs e IgGs totales, lactosa, proteínas, grasas y vitamina B12.

  • Participaron 15 mujeres que amamantaban a su hijo durante el embarazo y que practicaron lactancia en tándem tras el parto. Se recogieron muestras de leche durante el embarazo, 5º mes, 6º mes, 7º mes, 8º mes y 9º mes, y se recogieron muestras de calostro de dos días, cuatro días, una semana, dos semanas y un mes posparto.
  • Paralelamente, se obtuvieron muestras de calostro y leche madura de 10 mujeres que no amamantaron a un hijo durante el embarazo ni hicieron tándem. De estas madres sólo tres lograron aportar muestras de leche estando de 36 semanas de embarazo, pues es más difícil conseguirlo si no se está amamantando. Las 10 mujeres recogieron muestras tras el parto a los 2, 4, 7, 14 y 30 días.

Sin embargo, por falta de presupuesto y tiempo, finalmente sólo se analizaron las muestras de la semana 30-35 del embarazo con tándem, el calostro a las 48 h posparto y la leche madura al mes de posparto en todas las madres.

Nos sorprendió, a la hora de recoger las muestras de las madres gestantes que amamantaban, la escasa producción que todas ellas presentaban. Ninguna fue capaz de extraerse la muestra por sí sola, no les salía, ni manualmente ni con sacaleches. Finalmente, por el método manual y con pericia, cuidado y paciencia, apenas conseguimos extraer 5 ml por pecho. Entonces estas madres comprendieron que sus hijos no mamaban por el alimento nutricional sino por el emocional, lo que es perfectamente lícito y no por ello menos importante.

Las muestras de calostro posparto de las 25 mujeres tenían un color amarillento/anaranjado característico, a diferencia de las de leche recogidas durante el embarazo (color blanco). Parece ser que la glándula mamaria recluta las sustancias carotenoides que dan color amarillo a la leche a partir del parto.

En todos los parámetros analizados se apreciaron diferencias individuales. Sin embargo, las medias de todos los parámetros fueron muy parecidas en las 25 muestras de calostro (TGF- ng/ml; IgA: ~40 mg/ml; IgG: ~0,6 mg/ml; lactosa: ~4,7 g/100 ml; proteínas: ~2,3 g/100 ml; grasas: ~2,7 g/100 ml; vitamina B12: ~250 mcg/100 ml), sin que hubiera diferencias estadísticamente significativas entre ellas.

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grafica I.

Por otra parte, tampoco hubo diferencias estadísticamente significativas entre las distintas muestras de leche madura (embarazo, posparto) (TGF-proteínas: ~0,9 g/100 ml; grasas: ~4,5 g/100 ml; vitamina B12: ~45 mcg/100 ml). En contraste, hubo diferencias estadísticamente significativas entre las muestras de calostro y las de leche madura en todos los parámetros analizados.

grafica II.

Lo que sí nos sorprendió es que la leche que segregan las embarazadas de 30 a 35 semanas que amamantaban, analíticamente NO se parecía al calostro, sino que era prácticamente idéntica a la leche madura, como se puede apreciar en la gráfica.

grafica III.

No nos lo esperábamos, porque más de la mitad de las madres de la muestra de nuestro anterior estudio de lactancia en tándem habían constatado la supuesta aparición del calostro en el segundo trimestre de embarazo en base a su percepción.

dsc06729Estas madres nos contaron que sus hijos mayores amamantados comenzaron a hacer deposiciones amarillas blandas parecidas a las que hacen los bebés lactantes durante el primer mes de vida, sin que ello representara un problema de salud, lo que interpretaban como una señal de la aparición del calostro.

Nos queda, pues, la duda de en qué momento del embarazo la leche se convierte en calostro. Tras analizar tres muestras de mujeres embarazadas de 38 a 40 semanas, Juan Miguel Rodríguez nos informó de que la leche de estas mujeres que amamantaban embarazadas SÍ que se parecía bastante más al calostro que a la leche madura. Con lo cual suponemos que el calostro aparece probablemente durante los últimos días o dos semanas de la gestación.

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Conclusión final:

No existen diferencias significativas entre el calostro de mujeres que amamantan un hijo durante todo el embarazo y el producido por las mujeres que no lo hacen, siendo su valor nutricional e inmunológico idéntico en ambos casos.

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alba-lmInma Marcos, IBCLC

Asesora de ALBA LACTANCIA MATERNA

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Inma Marcos es comadrona y reciente madre de su 4º hijo. Actualmente, trabaja por libre como comadrona independiente. Tras 7 años de experiencia hospitalaria, desde el 2001 atiende partos en casa. Consultora en lactancia materna (IBCLC) , secretaria de la asociación Alba Lactància Materna y secretaria de la Federación Catalana de grupos de apoyo a la lactancia materna, además de vocal de la asociación Dona Llum y miembro de www.nacerencasa.org.  Da charlas en Barcelona en torno a temas de parto y lactancia materna y participa activamente en las listas de “apoyocesáreas” y de  www.elpartoesnuestro.es cuando su apretada agenda se lo permite, aportando desinteresadamente su inestimable experiencia y consejo. En la página web de su hermana Mireia podemos leer su propia presentación.

Lactancia durante el embarazo y en tándem

4 Responses

  1. Teresa

    Me parece muy interesante este estudio, ¡gracias por haberlo realizado!

  2. Sonia Tapia Velàsquez

    El artìculo per se es muy interesante ya que me ayuda a concretar mis conocimientos referente a esta situaciòn que se presenta no muy a menudo en mi hospital ,pero que nos deja con incognitas a la hora de saciar la curiosidad de las madres y compañeros de trabajo.
    Gracias SINA por su apoyo constante.

  3. key

    Excelente estudio.. tengo 20 semanas de gestacion y un bebe de 14 meses al cual sigo amamantando y tenia dudas con respecto al daño que podria causarle al 2do bebe con respecto a la disminucion del calostro.. este estudio me sirve para defenderme cientificamente de aquellas personas que piensan que el hermano mayor se consume los beneficios de la leche materna del recien nacido..

    gracias

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