“El parto de mi hija Laura”, por Concha

028Me gustaría relataros el parto natural de mi hija Laura, por supuesto con su consentimiento. Comienzo diciendo que yo siempre he querido estar presente en un nacimiento, pero el destino no me lo había permitido hasta ahora.

Hace 24 años, mi hermana quiso que la acompañara en el parto de su hija. Estuve con ella en la sala de dilatación de una clínica privada, pero se complicó y terminó en cesárea. Hace 7 años, mi otra hermana me ofreció el ver nacer a su hija, pero una preeclamsia lo impidió y le practicaron una cesárea de urgencia. Y en el nacimiento de mi primer nieto, por otras circunstancias, no pude estar. Así es que mi gran deseo permanecía frustrado.

Laura se quedó de nuevo embarazada y en esta ocasión sí que iba a estar con ella cuando naciera su hija. Fue un momento de gran alegría cuando me lo dijo pero también me sentí atemorizada por si no era capaz de  contener la emoción llegado el momento.

En este segundo embarazo las contracciones de encajamiento habían empezado muy pronto. La fecha prevista de parto era el día 4 de agosto y como su vientre había alcanzado un gran volumen, algo le hacía pensar que no iba a llegar a término. Yo intentaba tranquilizarla diciéndole que mis tres embarazos sí que habían llegado hasta el final, e incluso más.

Aunque ella estaba más calmada, lo cierto es que a partir de la semana 38, por las noches creía que había llegado el momento porque empezaban las contracciones más continuas, pero al llegar el sosiego del sueño nocturno, se paralizaban. El día 4 por la tarde, las contracciones eran más fuertes y aún así, se fue con sus hermanos a pasear después de cenar. Sobre las 3:30 h de la madrugada me despertó: “mamá, que ya nos vamos”.

Confieso que a pesar de que confiaba en que todo iba a salir bien, me invadió el temor. Durante el viaje íbamos charlando y Laura estaba muy serena, sus contracciones eran cada vez más fuertes y más seguidas –cada 3 minutos-  y ella empezaba a sentir el momento que estaba por venir. Viendo su estado le comenté que era posible que ya hubiera alcanzado algunos centímetros de dilatación y que ésa era una parte del camino que habría adelantado.

Llegamos a la clínica, donde ya la estaban esperando, a las 5:15 horas. La monitorizaron para ver el estado de la niña, la matrona le hizo un tacto y ya estaba 4 cm dilatada. Como el parto había iniciado y todo andaba bien, le dieron su habitación, se puso una ropa cómoda y mientras su marido buscaba aparcamiento, nos salimos a la sala para charlar con las matronas. Me conmovía verla tan consciente, tan serena, tan segura. Estaba radiante. Cuando venían las contracciones, ya cada 2 minutos, cerraba los ojos y se callaba. Luego continuaba charlando haciendo movimientos para relajar la pelvis.

Como las contracciones eran cada vez más fuertes y más rápidas, la matrona le aconsejó que se diera una ducha calentita. Yo le echaba el agua por la zona lumbar que en ese momento ya le estaba molestando bastante y de repente me dijo: “¡tengo ganas de empujar!”.

004Entonces me di cuenta de que iba muy rápida y salí para llamar a las matronas.

Bajamos al paritorio y Laura se colocó en la gran pelota que allí había para relajar la zona del perineo pero el parto estaba muy acelerado y la matrona le preguntó CÓMO QUERÍA PARIR.

Mi hija se metió en la bañera con agua caliente que le relajó al momento. Su marido estaba en todo momento pendiente de ella: la abrazaba, la besaba, le ofrecía bebida isotónica. Yo estaba callada, expectante, poniendo la consciencia en el momento que estaba viviendo.

006Laura se puso de rodillas, apoyando sus brazos en el borde de la bañera, abrazándose a Natxo, su marido.

Como le estaba doliendo bastante la zona lumbar, me permitió darle un suave masaje y así me sentí más cerca, más unida a ella. En un momento la abracé…

Una de las matronas, Nuria, le tomaba el latido cardíaco a la niña. Todo seguía bien y muy rápido. Comenzaba el momento del expulsivo y Ágata, su matrona le controlaba con un espejo y una linterna a través del agua. Entonces vi cómo rompía aguas y cómo a continuación se veía el pelo de la niña.

Unos empujones más y a las 9:25 de la mañana nació Naia.

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025Preciosa, muy grande, rosadita… y entonces mi hija, Laura, lloró de alegría. Se la puso al pecho enseguida, pasado el tiempo justo su papá le cortó el cordón umbilical, Raquel la cogió para atenderla y mi hija se colocó en una especie de “chaise-longue” donde la matrona terminó de arreglarla.

Pasados unos 30 minutos Laura subió a descansar en su habitación en una silla de ruedas.

Contado de esta manera se describe una situación fisiológica. Pero es necesario narrar con todo detalle el ambiente de amor y de respeto que allí se respiraba.

El paritorio era un espacio con una luz tenue, con una música suave, con una decoración sencilla y agradable, con los colores de la vida, con el silencio del entendimiento sin palabras.  Lejos de lo que supone un hospital, aquella parecía una sala de un balneario, de una casa de reposo. Sin apenas instrumentos médicos a la vista, más que lo necesario. Sin olor a hospital. Sin ruidos ni gente entrando y saliendo… sin presiones ni exigencias.

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Mi hija estaba guapísima rodeada de todo el cariño que le podíamos ofrecer dos de sus seres queridos: su marido y su madre. Pudo parir como quiso y mostrarse como era, como lo requería el momento, sin miedos, sin pudores. Se estaba comportando como una verdadera mamífera. Mi hija no gritó, no voceó, simplemente aullaba. Era precioso oír esa especie de gemido, era un sonido que llegaba a lo más profundo de mis células, era un sonido maravilloso, ancestral.

042Ágata y Nuria las matronas, Raquel que atendió a la niña y una chica holandesa que estaba de prácticas, fueron profundamente respetuosas en todo momento. Hablaban lo justo y en susurros. Estaban pendientes de mi hija, pero sin intimidar.

Tras acabar el parto, me comentaron que habían asistido a muchos, como era lógico, pero que en pocos habían observado tanto amor, tanta comunicación y ternura. A una de ellas, cuyo nombre no voy a decir, le saltaban las lágrimas cuando lo comentaba. Y me aseguraron que sabían que no era fácil para una madre ver parir a su hija… sin derrumbarse.

014.1Como he comentado anteriormente, yo me mantenía alerta e intentando pasar desapercibida. Sólo en un momento del expulsivo, cuando vi a mi hija ya muy cansada le dije unas palabras que me salieron de lo más profundo de mi corazón: “ahora Laura, comunícate con tu hija y dile que esté tranquila, que todo va bien, que su mamá la cuida y que no tema en salir”.

Algo instintivo me dijo, desde el primer momento, que mi presencia y mi apoyo servirían para ayudar a mi hija, a que el parto se desarrollara más rápido y mejor que cuando nació su primer hijo. Y me gusta pensar que así ha sido,  sin ningún tipo de arrogancia.

040Esta es la narración de unas emociones. Y viendo las fotografías, entenderéis la profundidad de estos sentimientos míos que os acabo de contar.

Doy gracias a la Vida por esta oportunidad que me ha dado. Y quiero agradecer a mi hija, con todo mi amor,  haber confiado en mí y permitirme compartir con ella este momento tan íntimo. Y también quiero agradecer a Natxo su cariño y su respeto hacia mí.

CONCHA

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Laura es actualmente la presidenta de SINA y Concha, su madre, es también socia de SINA.

17 Respuestas

  1. ¡¡¡Enhorabuena Laura!!!
    Me acabo de emocionar leyendo tu relato, sobretodo al estar narrado por tu madre. ¡Cuánto amor!
    Felicidades por esa nena tan guapa, felicidades por ese parto tan respetado y felicidades por ser una mujer tan fuerte.
    Un besote grandísimo.
    Alix

  2. …Pero que bonito…
    Supongo que soy una mas de todas las que han llorado de emocion al ver esta maravillosa forma de parir,que aunque ya conocia por medio de mi cuñada,que tambien pario asi,no deja de sorprenderme gratamente.
    Enhorabuena por el articulo,es muy bueno y las mujeres que no conocen esta marailla tienen la opcion de ver lo que es traer una vida al mundo rodeada de amor,ternura y respeto.

  3. YOLANDA

    Hola prima ,menudas palabras y cuanto amor pone tu madre al escribir..me he puesto a llorar como una tonta de tanta emocion,por todo lo relatado y por recordar tambien mi parto.
    Siempre pense que te saldria todo bien ..por tu fuerza ,el no tener miedo,tu seguridad.-.y sobre todo las ganas de que Naia estuviera con nosotros.
    TE QUIERO MUCHO .

  4. YOLANDA

    Tia Con…precioso el relato ,apoyarte y decirte que se q te has quitado una espinita,que para ti el parto de Laura ha sido una gran experincia y alegria..y que en realidad madre
    no hay mas que una…
    Has tenido mucha fuerza y energia apoyandola y estando a su lado…y todo lo que venga de una madre siempre es importante.,sois y somos el mayor apoyo de nuestros hijos
    TE QUIERO

  5. enhorabuena!!!!!!!!!!!
    Me ha encantado el relato y como todas las demás no he podido contener las lágrimas.
    A mi también me encantaría q mi madre pudiese estar conmigo en un momento tan bonito como éste.
    Muchas gracias por este relato tan bonito y hasta siempre.

  6. ¡que bonito Concha!! y que homenaje para Laura.
    Laura se te ve guapísima en todas las fotos y tu carita con la nena en brazos ya lo dice todo.

    ENHORABUENA a toda la familia por poder vivir ese momento tan especial con tanta armonia y sobretodo con tanto amor.

    un abrazo

  7. Hola, soy la co-protagonista de estas fotos, con permiso de Naia.

    Quiero deciros a todas que sí es cierto que he sido muy afortunada de compartir estos momentos con mi madre, aunque también me asaltaron mis dudas antes de pedirle que viniera.
    Por muy bien que te lleves con tu madre, un parto es una experiencia muy fuerte, y en el caso de un parto natural como el mío, permitidme utilizar las palabras “animal, instintivo y salvaje”, en el que te abstraes de lo que ocurre a tu alrededor para entrar en conexión con tu bebé.

    Por eso, quien te acompañe en ese momento (bien sea pareja, madre, amiga o doula) debe ESTAR, RESPETAR Y ACOMPAÑAR pero no intervenir ni decidir, y eso no es fácil cuando ves a la partera con las últimas contracciones o el dolor del expulsivo. Creo que las fotos de mi cara lo dicen todo de ese momento ;-).

    Besos a todas las mamíferas.

  8. Hola,
    Soy Elena, sobrina de Concha de Barcelona.

    Que historia más bonita, no he podido dejar de llorar de emocion de percibir el amor y la unión que compartieron tres mujeres de una misma familia. Que maravilla
    Y no he podido evitar pensar que ojala mi madre tambien hubiera estado conmigo, mas cercana.

    Felicidades a las dos mamas, por su fuerza, su coraje y por su deseo cumplido.

    Todas estais guapísimas en las fotos.

    Besos desde Terrassa

  9. HOLA yo soy Lourdes ,otra mamífera inmersa en la crianza que me ha otorgado la vida de tener a Iker mi pequeño de 14 meses .yo como todas vosotras al ver y leer este maravilloso relato me emociono y me conmueve una congoja desde mi interior y en parte una gran envidia sanísima por supuesto de ver que SE PUEDE DECIDIR COMO QUIERES QUE NAZCA TU BEBE…a mí no me dejaron quizas no supe como hacerlo o me deje manipular ,yo con 38 semanas rompí aguas y sentí tanta alegria de saber que pronto iba a ver ami bebe que no me dió tiempo a planificar mis deseos de dominar mi parto fue mecánico como una máquina que enchufan te pinchan y en dos horas te rajan y ya está sin explicaciones …ahi tienes a tu bebe,lo que pasa que una vez lo tuve en mis brazos sentí tanto amor y energía que DECIDÍ aunque os parezca facil cómo quería alimentar a mi bebe y no quería que siguiesen con sus protocolos de hospital privado en donde te separan durante dos horas para coserte la gran cicatriz ,de tu hijo, les dije”mi hijo sin mí no sale del quirofano” salimos juntos y salió mamando.Por eso Laura el tener a tu madre,a tu marido y a tí misma decidiendo ,respetandote en todo es MARAVILLOSO .Por eso escribo reivindicandome contra la manipulación de los hospitales que no te dejan PARIR como quieras ,claro que ahora ya se donde tengo que ir si decido tener otro bebe,gracias por ser un ejemplo para mucha madres como yo .VIVA LA TETA,VIVA LO NATURAL Y VIVAN NUESTRAS MADRES ,UN BESO A YOLANDA POR SER MI AMIGA SIEMPRE.

  10. Hola Concha y Laura!!!
    Soy Elena, de Industriales. Es un reportaje precioso, me he emocionado con la foto de Concha abrazando a Laura.
    Me alegro de que la maternidad sea tan importante para ti y la cuides tanto, no es lo común.
    Cuando todo sea propicio (aparte de las ganas), me pondré en contacto con tu asociación.
    El artículo es impresionante, y hay que ser muy generosa y valiente para ponerlo como ejemplo para futuras madres. Gracias.
    Un beso para la familia de (ahora) cuatro, y para Concha (a la que conocí hace mucho tiempo)
    Elena.

  11. Me alegra que este relato, que esta historia compartida llegue a vuestro corazón. Pero la verdadera protagonista es mi hija Laura, ella fué la que parió valientemente y yo sólo transmito mis emociones.
    Ojalá esta narración también sirva para que las jóvenes madres retomen la confianza en las suyas, porque a pesar de que seamos la generación “del biberón” también tenemos una gran capacidad para entender y apoyar a nuestras hijas si se da un acercamiento desde el amor y la comprensión.
    He hablado con muchas madres que se sientes relegadas, en ocasiones, frente a sus hijas que hoy están tan preparadas, tienen tanta información… temen el rechazo por el desconocimiento y por expresar sus experiencias más primitivas.
    Creo que puede ser éste un relato para reflexionar.
    Con todo mi cariño.

  12. Hola Concha, yo soy la hermana (Carmen) que hace años pedi ayuda en el paritorio, decir que le doy mi amor a Laura, mi sobrina y a mi hermana por su apoyo.
    Por fin la vida va colocando las cosas en su sitio y te da lo que tanto deseas………pero en su momento justo, siento que era lo mejor que os podia suceder para encontrar ese nexo de unión, que quizas estaba desconectado.Me llena de alegria ver como mi hermana esta creciendo a grandes pasos y es que cuando uno se da cuenta que las cosas no funcionan fuera………el problema esta dentro.
    Gracias Laura, gracias hermana por contribuir al parto natural, os quiero, gracias por vuestro amor y respeto.

  13. He llegado hasta esta historia maravillosa de rebote,pero estoy encantada.Yo quiero tener esa relaccion con mis hijas,esa confianza y complicidad que he visto en esta historia.Enhorabuena,una niña y un parto precioso.

  14. Hola Concha….

    Soy Pilar, no he podido resistir la tentación de entrar el blog y leer el parto de tu hija…… ¡¡Ha sido maravilloso!!!. Me he emocionado mucho y he llorado, y ¡¡qué demostración de amor y respeto!!!. Tu trabajo ha merecido la pena y tu hija es una gran afortunada de tener una madre tan maravillosa. Todas luchamos por una relación buena con nuestras madres e hijas, unas veces se puede y otras no, pues siempre hay muchas rencillas ocultas que hay que trabajar, y también hay que saber pedir perdón profundamente cuando te has equivocado y por supuesto, saber perdonar.

    Un abrazo Concha, también para Laura y por supuesto para la pequeña Naia que me imagino que será una niña muy feliz con tanto amor a su alrededor, nos veremos pronto,

  15. lucrecia

    Precioso, me he emocionado mucho. Gracias por compartirlo y felicidades a esa hermosa familia.

  16. Amparo

    Enhorabuena Laura a los 4. Me ha emocionado el relato, me he acordado de mi parto y aquí con mi chiquitina en brazos mamando…que milagro mas maravilloso. No tengo palabras

  17. Mónica

    Hola Concha y Laura!!!
    Soy Mónica,ex- compañera de Nina en estos últimos preciosos años de Lactancia en Sina.
    No había visto tu parto porque no se habría dado la ocasión, pero al verlo hoy que parece que era el momento, me he emocionado muchísimo y te doy mi enhorabuena a ti y a tu súper madre Concha, que menuda es, ole ole y ole, es algo que algunas quisiéramos que pasara el estar apoyada por una madre tan fuerte como es Concha, pero no pasa nada, esta vez yo he invitado a mi madre a estar dentro de un mes, a que esté en mi propia casa desde lejos escuchando la experiencia de mi segundo parto y ojalá sea una experiencia no tan directa como la que habéis tenido, pero sí que le enriquezca.
    Esta unión entre las dos madre e hija parece que ya era necesaria y esque hace falta ver a nuestras madres desde otro punto de vista, que no es nada fácil, pero mi sincera enhorabuena de nuevo para las dos.
    Os deseo lo mejor a toda la Familia sin dejar de lado el papel del papá.

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