Lactancia materna, alimentación y falsos mitos. Crítica al artículo “Lactancia y alimentación ¡Mamá cuídate!”, publicado en la revista “Crianza natural” (nº 3)

revistaCNDesde que inició su publicación seguimos con interés la revista “Crianza Natural” (editada por la Asociación Quetzal).

Nos parece admirable el trabajo que realizan de difusión de los principios de la “crianza natural”. Por eso nos disgusta encontrar en las páginas del número 3 de esta revista “Crianza natural” la información incierta y pseudoinformación sobre lactancia materna que tratamos a continuación.

Muchas de nosotras nos hemos encontrado, al iniclogocrianzaio y durante nuestras lactancias, con información no veraz sobre lactancia materna, que nos ha generado dudas y dificultades que, de otro modo, no hubiéramos tenido.

Lo que nos mueve a las voluntarias de la asociación SINA a investigar y escribir sobre lactancia materna es allanar el camino a otras madres, facilitarles el acceso a información veraz y adecuada a las recomendaciones de los organismos con autoridad en la materia (basadas en la evidencia científica). Estamos convencidas de que todo ello facilitará a las madres establecer una lactancia feliz para ellas y sus bebés.

.

Se trata del siguiente artículo:

“Lactancia y alimentación ¡Mamá, cuídate!”

Revista “Crianza natural”, número 3

Por Montse Bradford, especializada en alimentación natural y energética.

El título en sí ya nos parece desafortunado. Tener que cuidarse sería una obligación no justificada para las madres que dan el pecho en comparación con las que eligen biberón y por tanto perjudicial para la lactancia materna. Una incomodidad que, en definitiva, iría en detrimento de la lactancia materna.

.

“Cómo nutrirse durante la lactancia ¡Mamá ¡cuídate!. Una lactancia con éxito depende especialmente del buen estado de la madre. Nutrición y descanso son la clave.”

Incierta esta aseveración.

Con respecto a la nutrición, en nuestro medio, la falta de alimento o bebida en la madre no es causa de hipogalactia (escasez de leche). Sólo la desnutrición grave llega a afectar a la cantidad o calidad de la leche. Y en casos de desnutrición grave de la madre (situación de hambre, desastre humanitario) el niño está afectado por esa misma situación, por lo que la lactancia materna seguirá siendo la mejor opción (el lema de este año de la Semana Mundial de la Lactancia Materna es “Lactancia materna cuando se produce una urgencia: ¿estamos preparados?”).

madre comiendoLa dieta de la madre durante la lactancia, por tanto, no tiene por qué ser diferente de la de cualquier persona, ni está justificado un cambio de dieta. La lactancia debe integrarse en la vida normal de la madre, para facilitar una lactancia materna bien establecida (por tanto feliz) para madre y bebé.

La recomendación de introducir un cambio en la vida y costumbres cotidianas de la madre por el solo motivo de lactar está injustificado: tiene únicamente sentido pautar una recomendación sobre la dieta de la madre lactante en el caso concreto y puntual de una alergia del niño a un alimento que coma la madre.

Igualmente pautar el descanso de la madre como condición imprescindible para el buen funcionamiento de la lactancia resulta desacertado, como desarrollamos más adelante.

.

“Para la madre que amamanta es importante contar con una dieta saludable para producir leche de la mejor calidad posible. Los ingredientes naturales y de cultivo biológico serán su mejor elección.”

Esto es incierto. La composición de la leche apenas depende de lo que coma la madre:

Las proteínas de la leche se fabrican en el mismo pecho, y no dependen de lo que la madre coma.

La lactosa también se produce en el pecho, y tampoco depende de lo que la madre coma.

La cantidad de grasa en la leche depende sólo en parte.

-En cuanto a vitaminas y minerales, algunas sí que varían según la dieta de la madre (ácido pantoténico, yodo); y otras no, sea cual sea la dieta de la madre (hierro, sodio, vitamina C). Las necesidades de yodo durante el embarazo y la lactancia aumentan, de ahí la recomendación de un suplemento de yodo de entre 100 y 200 microgramos diarios; salvo que en la dieta de la madre se incluya diariamente pescado de mar. No estamos con eso recomendando a la madre comer pescado diariamente, su dieta la decide ella, tanto durante la lactancia, como en el resto de su vida; únicamente hablamos de las necesidades específicas de yodo durante este período y de las recomendaciones que actualmente dan los organismos con autoridad en la materia.

Contar con una dieta “saludable”, por tanto, no va a mejorar de forma sustancial la “calidad” de la leche que la madre produce. Si la madre que amamanta (como la madre que da lactancia artificial, como el padre, como el que no tiene hijos) decide seguir una dieta saludable, mejor para ella, pero no mejor para el niño que es amamantado, porque, insistimos, la dieta de la madre tiene poca repercusión en la composición de la leche.

Además, si destacamos la “importancia” de la dieta de la madre durante la lactancia, podemos inferir que, si la madre no sigue esa dieta saludable, su leche será de menor calidad y, tal vez será mejor (esto es, de mejor “calidad”) la leche artificial. Conclusión que sería radicalmente falsa. La lactancia artificial sólo puede indicarse como más recomendable que la lactancia materna, en los excepcionales casos de enfermedad de la madre incompatible con la lactancia materna (VIH, hepatitis C con VIH…).

La leche de una madre es la mejor para su hijo, la leche artificial nunca será mejor que la de su madre para un niño sea cual sea la dieta de ésta. La leche de la loba es la ideal para el lobezno y la de vaca es la ideal para el ternero, independientemente de la dieta de la loba y de la vaca. Igualmente, como mamíferos que somos, la leche de la mamífera humana es la ideal para su cría (el mamífero humano), sin que la madre tenga necesidad de seguir una dieta “saludable”, “sana”, “mediterránea”, ni “biológica”, para “fabricar” leche de calidad óptima para su cría.

.

“De la madre al bebé, por vía directa

La lactancia es un período excelente para conocer los efectos energéticos de los alimentos, puesto que todo lo que la madre coma, repercutirá directamente en el estado general del bebé.”

Incierto, como acabamos de decir.

.

“Para una lactancia de calidad, el primer factor a tener en cuenta es el descanso”

No nos dicen en el artículo qué entienden por una “lactancia de calidad”. En cuanto a la “leche”, toda la leche de madre es, siempre, de la mejor “calidad” (ninguna mujer tiene leche “mala”, al menos la de sus pechos) independientemente de que la madre esté más o menos descansada.

madre y niñoY, en cuanto a la “cantidad” de leche que la madre produce, no depende del descanso de la madre, sino de cuánto mama el bebé. El pecho es un sistema que se adapta en cada momento a las necesidades del bebé, fabricando más leche si el bebé quiere más y menos leche si el bebé quiere menos.

El pecho fabrica leche mientras el bebé la necesita y mama, y deja de fabricarla cuando deja de mamar. Y lo que hace que el pecho fabrique leche es en realidad el hecho de sacar la leche. Por tanto, cuanta más leche se saca, más leche se fabrica.

Particularmente, nosotras entendemos por “lactancia de calidad” aquella que funciona en base a la demanda del bebé, y a la adecuada respuesta de la madre, que permite atender en todo momento las necesidades de aquél, y la madre se siente satisfecha con su lactancia.

.

“¡Si estás dando, necesitas recibir!

-Todo el descanso posible, ya que es decisivo para la producción de leche.”

Incierto. Como decimos, el funcionamiento del pecho es similar al de una fábrica, y el encargado de la fábrica es el bebé: a más succión, más producción; a menos succión, menos producción.

“-Comida con frecuencia, para una producción de leche estable y regular.”

Igualmente incierto. Sólo la desnutrición grave de la madre afecta a la cantidad o calidad de la leche.

“-Varios tentempiés al día, incluso durante la noche, si das pecho.”

Igualmente incierto: es absolutamente innecesario realizar “tentempiés de día y de noche”: la madre lactante (como la madre que da lactancia artificial, como el padre, como el que no tiene hijos), puede comer según sus preferencias y opciones personales.

Resulta contradictorio pautar, por un lado, “todo el descanso posible”, como condición para la producción de leche, y por otro, tener la obligación de levantarse por la noche (o al menos, despertarse) para realizar tentempiés.

madre durmiendoPor la noche, lo más recomendable para la madre es que duerma lo que pueda, al igual que para el resto de personas que durante el día tienen trabajo u otras ocupaciones. La demanda afectiva y de alimento del bebé puede satisfacerla durmiendo junto a él (en la misma habitación, o incluso en la misma cama) y dándole pecho sin apenas despertarse ninguno de los dos.

Si la madre que amamanta (como el resto de personas) tiene hambre por la noche, o si tiene hambre por el día, lo lógico es comer, sin que necesite que nadie le paute o recomiende el tentempié cada x horas.

.

“En condiciones

Para establecer una óptima producción de leche, el primer factor a tener en cuenta es el descanso. Por esta razón, en todas las civilizaciones, siempre se ha cuidado a la nueva madre de forma especial. La famosa cuarentena era un tiempo de protección y apoyo en el que un círculo femenino (abuelas, tías , vecinas…) se ocupaban de que pudiera nutrirse bien y amamantar a su hijo.”

Qué contradicción sería que el descanso fuera “necesario” para producir leche, cuando la Naturaleza ha hecho “coincidir”  precisamente lactancia materna con la maternidad, que produce grandísima alegría, plenitud y satisfacción, pero no suele ir precisamente acompañado de mayor descanso.

madre con padre ayudandoPor supuesto que estamos de acuerdo con que es muy positivo para la madre, especialmente al principio (durante la cuarentena) contar con una red de apoyo (familiar o de otro grupo), que le ayude en su recuperación, las tareas domésticas, la atención a otros hijos mayores… Efectivamente, así ha sido durante miles de años y así demandamos que sea (que se den en nuestra sociedad las condiciones para que eso sea posible).

No es cierto, sin embargo, que la madre necesite de esos cuidados para “amamantar” a su hijo. Una de las mejores maneras de fastidiar la lactancia materna es asustar a la madre, convencerla de que dar el pecho es muy difícil y hace falta que se dé la confluencia de muchos factores (difíciles en esos momentos). Es una estrategia habitual de los fabricantes de leche artificial, cuya publicidad utiliza maneras sutiles, con un lenguaje que sugiere que dar el pecho es difícil.

.

“…es necesario incrementar la cantidad y la frecuencia de las comidas, porque el desgaste es descomunal. Si hemos optado por dar el pecho, debemos nutrirnos adecuadamente, para poder producir, a su vez, un alimento óptimo.”

No es cierto que el desgaste durante la lactancia sea “descomunal”. Durante la lactancia se produce un cambio en el metabolismo que permite el mejor aprovechamiento de los alimentos ingeridos por la madre.

Estudios realizados en madres reales muestran cómo con un incremento únicamente de 100-150 kilocalorías, es suficiente para mantener el peso, la actividad normal, y fabricar toda la leche que el niño necesita (alimentado con lactancia materna exclusiva).

madre comiendo barLa madre que amamanta no necesita recomendaciones sobre qué, cuánto o cuándo comer, ni siquiera conocer el incremento de Kcal citado. Comerá, según el hambre que tenga (como la madre que da lactancia artificial, como el padre, como el que no tiene hijos); sin estar sujeta a la obligación de comer “más”, comer con “frecuencia”, o comer “adecuadamente”.

Las madres producimos, por el hecho de serlo, el alimento “óptimo” para nuestros hijos, sencillamente porque el mejor alimento es la leche materna. Insistir en la “nutrición adecuada” para poder producir un alimento “óptimo”, conduce fácilmente a la errónea conclusión de que si la madre no tiene una “nutrición adecuada” hay un alimento “superior” a la leche materna.

.

“…el periodo de lactancia no es en absoluto el momento de perder peso, y eso repercutiría directamente en la calidad y la estabilidad de la lactancia. Un madre agotada y vacía puede intentar equilibrarse con snacks, que no la alimentarán ni la revitalizarán, aunque sí pueden engordarla; pero cuando no existen reservas para poder crear cualidades de buena leche (carbohidratos de calidad, grasas y proteínas, minerales y sabor dulce de calidad), la lactancia se puede ver perjudicada.”

Incierto que una dieta de adelgazamiento repercute en la “calidad y estabilidad” de la lactancia. Por supuesto, no defendemos dietas absurdas, denominadas “milagro” ni durante la lactancia, ni durante cualquier otro período de la vida. Pero está demostrado que una dieta equilibrada no afecta a la calidad ni a la composición de la leche (el niño sigue engordando mientras la madre adelgaza).

.

“No deben faltar en la dieta:

-Cereales integrales…

-Pescado…

-Proteína vegetal…

-Verduras del mar… (…) El consumo diario de algas es muy recomendable.

-Verduras de tierra.

-Aporte de grasa: debemos incluir aceite vegetal de presión fría al cocinar o en aliños, semillas y frutos secos ligeramente tostados….

-Postres…”

Incierto. No hay ningún alimento que sea necesario incluir en la dieta para tener leche, o para tener más o mejor leche.  Se nos ha otorgado a las mamíferas la capacidad de fabricar leche para nuestras crías, independientemente de cual sea nuestra dieta.

La madre puede comer los alimentos que quiera, y no comer los que no quiera, sin que eso afecte a la producción de leche. Y el hecho de imponer una determinada dieta, un determinado alimento, supone para la madre una “obligación”, que va contra su propia vivencia de la lactancia. Por ejemplo, si la madre no ha comido nunca algas, el lactar no tiene por qué hacerle cambiar de costumbre. Seguir esta recomendación concreta es especialmente incómodo por tratarse de un alimento tan exótico en nuestra dieta, que le costaría esfuerzo y dinero conseguir, sin un motivo real.

Como decimos, realizar estos esfuerzos injustificados perjudicaría el bienestar de la madre y conducirían a empeorar su vivencia personal de la lactancia materna, así como a acortar su duración.

Diversas fuentes nos hablan de diferentes  motivos por los que las madres podríamos no tener suficiente/buena leche (no descansar bastante, no comer bastante, no comer determinado alimento –otras revistas y folletos nos dicen leche de vaca, aquí algas-, sí comer determinado alimento, no beber bastante…) que, claro, ¿que mujer “normal” va a  ser capaz de amamantar?  Lo cierto es que la gran mayoría de las veces en que la madre cree no tener leche, abrumada por el catálogo de supuestos por los que le dicen “podría no tener”, no hay ningún problema para establecer una lactancia normalizada.


“La lactancia materna no es una delicada flor de invernadero, sino una de las funciones más robustas de nuestro organismo. Una función vital (no para la madre, pero sí para su cría). Todos nuestros órganos pueden fallar (de algo hay que morir), pero quedarse sin leche es tan raro como tener un paro cardíaco o una insuficiencia renal.”

Un regalo para toda la vida.

Carlos González, Pediatra y escritor.

.

Elisa Medina y Mar Alegre, madres voluntarias de SINA

.

BIBLIOGRAFIA:

“Un regalo para toda la vida“. Carlos González. Editorial Temas de Hoy.

-”Lactancia Materna: Guía para profesionales“. Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Monografía  de laAEP nº 5. Ediciones ERGON. 2004

-”Manual práctico de asesor@s de lactancia y prevención en la crianza”. Escuela de ecología de la crianza y la educación (SINA).

Guía visual de lactancia. Asociación Alba Lactancia Materna (Barcelona). Edición 2008

16 Respuestas

  1. Me ha encantado el artículo, es riguroso y favorece la tranquilidad de las madres. Es verdad que en muchas fuentes se pueden leer muchas condiciones a cumplir para tener mucha y buena leche, cuando lo que hace falta realmente es alimentarse correctamente SIEMPRE y sentir la lactancia como una etapa privilegiada para la madre, dentro de toda una vida.
    Gracias por vuestro esfuerzo

  2. Sofía

    Una exposición muy interesante y coherente.

    Aclaraciones muy necesarias para frenar la difusión de tantos falsos mitos, enhorabuena!

  3. Me ha encantado. Y me gustaría también que la revista lo publicase y retractase lo dicho.
    🙂
    un gran abrazo.
    Claudia.

  4. Me ha gustado mucho el artículo, pero me preocupa que no sea la primera vez que leo indicaciones para la madre acerca de su alimentación durante la lactancia.
    En otras revistas también hablan de que “todo lo que la madre toma, se lo pasa al bebé a través la leche” y eso seguro que frena la lactancia en muchas ocasiones.
    Gracias por despejar tantas dudas.

  5. Raquel Suma

    Muchas gracias por esta información tan rigurosa. Esto es lo que hace bien a la lactancia materna y a las mujeres.

  6. No conocía la revista “crianza natural”. Me parece extraño que publiquen un texto plagado de falsos mitos sobre la lactancia.

    Gracias por poner un poco de cordura.

    Besos de leche

  7. Carmen (Andorra)

    Os felicito por ese gran análisis del artículo. Es serio y detallado. Yo sólo añadiría que lo que voy leyendo en unos sitios y en otros de esa autora me hace verla como alguien peligroso y muy orientado a publicitar sus creencias, aunque evidentemente tiene grandes seguidores. Y consejos como el consumo diario de algas o de ciertas “proteínas vegetales” puede llevar en algunos casos a graves problemas de salud, de los que se lavará las manos.

  8. Rosa Sorribas

    Hola,

    Antes de nada, tengo que agradeceros el trabajo tan preciso y certero que habéis realizado al analizar este documento. Debo comentaros que la revista Crianza Natural tiene el mismo nombre que el portal http://www.crianzanatural.com, pero que las responsables del portal no tenemos ninguna decisión sobre los contenidos en la revista.
    Me he puesto en contacto con la coordinadora de la revista para que lea esta crítica y que publique una rectificación si le parece apropiado.
    Da la sensación que la autora del artículo tiene ciertos conocimientos de nutrición pero desconoce cómo funciona la lactancia. Lamento que haya causado tanta confusión y esperamos poder rectificar.

    Muchas gracias y un abrazo,

    Rosa Sorribas, IBCLC
    Fundadora de http://www.CrianzaNatural.com

  9. He leido el articulo de crianza natural varias veces y no se porqué se ha puesto el crito en el cielo, creo que se están sacando las cosas de contexto. Estoy de acuerdo con muchas de las cosas y con otras, no tanto.
    Creo que hay tanto alboroto en parte porque las madres de ahora no confiamos en las nuestras, en nuestras abuelas y no escuchamos sus consejos.
    Ahora hay muchos teoricos y teoricas, que se supone que saben mucho de lactancia y de niños, escriben libros, ganan dinero, se hacen famoso/as y lo que dicen es palabra de dios para las nuevas madres.
    Yo rondo los 40 y mi abuela siempre me dice que descanse y me alimente bien, que por la teta le va. Lo mismo que le decia su madre. Los hijos mamaban hasta que querian ellas (mi pareja hasta los 4 años) y no habían guias de lactancia materna.
    Por ejemplo y por experiencia, se que el descanso es muy importante. yo ttengo tres chicos muy seguidos y tras el ultimo apenas descanso. aunque mama cuando quiere hasta por la noche, yo siempre estoy cansada y noto que no tengo tanta leche como con el primero o el segundo.
    La alimentación, o mejor, la nutricion es muy importante y sí que afecta a la calidad de la leche. No es lo mismo una dieta equilibrada, variada y con alimentos de calidad -preferiblemente naturales y biológicos- que una dieta de comida basura. los nutrientes no son los mismos en ambos casos, para la madre y para el bebé a través de su leche.
    ¿Es igual la leche de una vaca que pasta en verdes prados al aire libre que la de una vaca que está en un establo, atada, alimentada con piensos y sometida a estrés?
    El consumo de algas no es perjudicial salbo en caso de problemas con tiroides, es más, las algas tienen mucho más calcio que los lácteos (podeis consultarlo y confirmarlo). Para madres lactantes, mujeres menopaúsicas y ancianos, una ingesta moderada de algas es muy recomendable. Y hay mucha variedad y están al alcance de cualquiera.
    He asistido a algunos cursos sobre nutrición, alimentación vegetariana (yo no soy) y por eso sé de la importancia de una buena nutrición energética.
    Hay que pensar que no todas las mujeres están en colectivos de crianza y tienen información. Así una chica que amamante puede hacer una dieta muy severa y estar carente de nutrientes que le harán falta a su bebito.
    Pienso que quien ha escrito este artículo se basa en este tipo de alimentación, sana y energética, y con suficiente conocimiento de causa para hablar de esta manera.
    Así es que no saquemos los pies de la maceta, seamos mas permisivas y pensemos que no todo es como nosotras creemos.

  10. elblogdesina

    Estimada Maica, en primer lugar, no hemos pretendido en ningún momento sacar las cosas de contexto, sino valorar cada afirmación según la evidencia científica y desterrando falsos mitos, tan extendidos y que tanto daño hacen a la lactancia materna, las madres y sus bebés.
    Tampoco defendemos que la madre no se cuide, como mal o no descanse, al contrario. Pero eso no cambia los factores de los que depende la cantidad y calidad de la leche, que ya comentamos en el texto.
    Lo que son exageraciones o no, es siempre subjetivo y personal.
    Las circunstancias en las que se cría a cada hijo son siempre diferentes y pueden influir en la cantidad de leche. La producción de leche se ajusta a lo que mama el niño y esto puede variar según estas circunstancias de crianza. Pero la producción de leche no se ve afectada por el descanso o la nutrición, como ya explicamos.
    Hemos justificado que una madre lactante puede ser muy permisiva sin que eso afecte a su lactancia.
    Uno de nuestros principales objetivos es difundir información fiable y de calidad sobre lactancia materna.
    En ningún momento afirmamos que consumir algas sea perjudicial, sino innnecesario para producir más o mejor leche.
    Las madres pueden tener diferente cantidad de leche con cada hijo, según lo que estos hayan mamado. Muchas hemos tenido más con el segundo que con el primero y más aún con el tercero (entre las que me incluyo).
    Saludos y gracias por participar

  11. Gracias a vosotras, pero creo que amamantar es algo que se hace desde el principio de la vida y es mucho más sencillo que todo lo que gira alrededor.
    Solo hay que fijarse en los animales y seguir el instinto. El resto lo pone la naturaleza.

  12. Hola , me llego el artículo para ver que me parecía y realmente me asombré al leerlo.
    Me llegó la sensación de imaginar una teta separada del resto del cuerpo, que se dedica a lactary a producir leche como si fuera una fábrica.
    Pienso que la lactancia materna es de los más maravillosos regalos que nos otorga la vida para poder nutrir a nuestros hijos y nutrir en todos los sentidos no sólo en el de la alimentación.Al menos eso entre otras muchas más cosas me regaló la vida durante 20 meses que lactó mi hija.
    Pero siento es de vital importancia que cada una reconozcamos en nosotras la importancia del “cuidarse”.Llevo trabajando el ámbito de la salud desde 1985, y si algo tengo cada vez más claro desde mi experiencia es que no somos partes de nada sino que funcionamios como un todo de manera aintegral ,es decir nuestras tetas no funcionan por libre.El cuerpo físico del ser humano está formado entre otros por órganos , huesos , tejidos….todos ellos en interrelación , y a su vez estos por células, minerales,….,y a la vez nuestro cuerpo se interrelacionacon nuestra mente:emociones, sentimientos…la alimentación, estilo de vida, genética, son muchos los factores y no sólo el “bicho” que parece que es el determinante de esto o lo otro lo que determina nuestro estado de salud.
    También nuestras tetas forman parte de nosotras sin separación de nada.
    La calidad de los alimentos de por sí es importante y ya no por que se produzca más o menos leche , sino por que esa leche la fabrica nuestro cuerpo, nuestras células funcionan en mejores condiciones, se conserva un mejor equilibrio interno cuanto más equilibrada y saludable es nuestra alimentación.Se hace mención a alimentos integrales, proteínas, algas….descubramos el gran potencial del alimento completo, sin adulterar como lo da la tierra o el mar, las algas no son un alimento éxotico, ni resultan caras el incluirlas en la alimentación no son malas tan sólo una vez más hay que informarse de sus múltiples beneficios pero no sólo por la leche sino por tí.Sólo desde la experiencia personal podemos entender los beneficios de la alimentación saludable, no por lo que leo o me dicen ,sino por lo que experimento.
    Por supuesto que tenemos que seguir desmitificando los viejos mitos , miedos y creencias erróneas que puedan hacer que la madre abandone la teta, y pero no desde el miedo sino desde el amor, la información y la comprensión de que cada mujer y cada niño son únicos .y también lo es su circunstancia de vida.
    Abramos los ojos pero no sólo a lo que “creemos”que es lo mejor y sigamos investigando y dándonos cuenta que la separación nos lleva a la fragmentación de lo que no somos.
    Seres totales que formamos parte de la vida y la naturaleza sin separación de nada.
    Gracias a tod@s las que estais apoyando la lactancia materna.
    Con amor.
    Cristina

  13. Estoy de acuerdo con lo que dice Cristina. A veces parece que el dar de mamar por encima de todo sea lo único importante. He conocido chicas convencidas de los beneficios de la LM a las que, llegado un tiempo de la lactancia (generalmente más de un año), el amamantar les ha supuesto un agobio, un no tener suficiente tiempo libre, no tener vida propia como mujer y como pareja. Han tenido problemas de conciencia porque, por un lado pensaban que era lo mejor para su hij@ pero por otro sentían que ya estaba bien… Una situación complicada.
    Y yo me pregunto, al margen de los efectos físicos y beneficiosos de la LM, ¿amamantar a un niño sintiedose agobiada, cansada? ¿dar un biberon a un niño con todo el cariño y la tranquilidad del mundo?
    Yo apoyaré siempre la lactancia materna, pero después de entender que somos un cuerpo-mente y que no podemos separarlos, ante esta disyuntiva realmente me asalta la duda.

  14. Alejandra

    Estoy de acuerdo con la crítica. Creo que hay tantos blogs, páginas webs, revistas y libros sobre Crianza y Lactancia o Infancia en general que éstas deben justificar su existencia muchas veces y editan artículos que no son muy adecuados. No quiero decir con esto que no tenga razón en ciertas cosas pero creo que hay que ACERCARSE a la gente con un discurso que logre eso mismo, ACERCAR y no ALEJAR. Las madres que tienen acceso facil a comida ecológica o a alimentos como Algas, ya sea por posibilidad económica o por convicción, son personas a las que no hay que converser de nada. Debemos adaptarnos a la realidad económica y cultural de la mayoría de las mujeres que actualmente por desinformación no dan pecho a sus hijos. Enseñar a alimentarse y alimentar a sus hijos, es muy importante pero cercanos a su entorno y a su realidad. Hay que ayudar a simplificar la idea de la Lactancia materna ya que actualmente la gente común cree erroneamente que es más simple dar un biberón, y todo el entorno (familia, personal sanitario) lo plantea como solución al más minimo problema de lactancia, siendo ésto consecuencia por supuesto de la ignorancia de todos.

  15. Mariona

    Hola Maica, creo que lo que no has entendido es precisamente lo que con la crítica nos intentan decir SINA, que no tiene porqué estar mal ni las algas ni tener una buena alimentacion, pero no es necesaria a este nivel que propone la Bradshow para tener esa leche de calidad. Lo importante aquí no és afinar el tiro con el tipo de dieta sino insistir en que la lactancia es buena tanto si comemos bien como si no lo hacemos tanto ya que para llegar a un estado de desnutricion tenemos que comer muy pero que muy mal o incluso no comer diria yo.
    Estoy de acuerdo que tenemos que adaptarnos y ver el momento histórico en el que estamos y ahora es momento de fomentar la lactancia y sacar falsos mitos que sí, nuestras abuelas y nuestras madres son las primeras en crear y haber vivido de tabús, y grácias a pediatras como Carlos González vivimos más tranquilas como tu vivivrás más tranquila con la Bradshow, será que cada cuál tiene su diós?pero bajando al mundo terrenal quizá es todo más sencillo y supongo que coincidís en que lo mejor es dar de mamar y el afrtículo de la Bradshow no parece ayudar mucho aunque también estoy segura que esa no era su intención…por si las moscas me parece muy buena la aclaración de SINA

  16. […] Lactancia natural Aqui un articulo de la asociacion SINA: “Lactancia materna, alimentación y falsos mitos” […]

Comentarios Cerrados.