Mamás de SINA III: Polly

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nahiara-polly-iiMe habían contado varias mamás lo difícil que era mantener la lactancia en tándem, y teniendo en cuenta que durante el embarazo me fue casi imposible mantener una lactancia “normal” por la sensibilidad de los pechos, el rechazo, las contracciones… me mantuve un poco a la expectativa: no quería destetar del todo a mi hijo de dos años, pero tampoco quería darme falsas esperanzas de poder continuar. Así que hasta el fin del embarazo le daba de mamar cada dos o tres días, para que él se sintiera mejor, yo menos culpable de traición (desplazar a mi propio hijo con otro bebé!!)  y para que no se olvide de cómo se hace.

El parto de mi niña fue precioso, lo disfrute muchísimo. Ni bien nació me la pusieron encima mío y a los 5 minutos le acerque al pezón, en seguida se enchufo, como si hubiera sido específicamente diseñada para adaptarse a la teta. Estuvo mamando más de media hora, de hecho que la pesamos después, apostando con las matronas cuánto había engordado.

14-03-09-14hsUna o dos horas más tarde me sacaron una mecedora afuera, era una mañana espectacular (en la foto podéis verlo), e inmediatamente llego Fermín a pedir: teta!.  Vale, me dije, sin expectativas, probemos. Y los tuve a los dos mamando un buen rato.

Los primeros días fueron difíciles porque la sensibilidad en el pecho continuaba, con la chiquita, no; pero la forma de mamar de un nene grande es completamente diferente. Así que puse mis pautas, solamente le doy de mamar cuando estoy bien, cuando tengo ganas, cuando lo disfruto. Cuando podemos estar los tres abrazados, queriéndonos mucho  (… o, pobrecito mío, cuando tengo una subida bestial y necesito auxilio!!).

Hoy, 20 días después, no tengo ni dolor, ni rechazo, ni sensibilidad desagradable, pero a veces quiero darle y a veces quiero que Nahiara disfrute tranquila sin que su hermano la esté molestando.

borrachaY no sé cuánto tiempo les daré de mamar a los dos, por ahora tengo dos manos, dos brazos, dos hijos, dos tetas;  no me voy a imponer un record: mientras la pasemos bien, mientras sus caritas borrachas me hagan sonreír, mientras vamos creciendo juntos…

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