“El concepto del continuum”, por Jean Liedloff

publicado en: LIBROS | 2

continuum1Según Jean Liedloff, el concepto del continuum se refiere a la idea de que, para alcanzar un óptimo desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos —especialmente los bebés— necesitamos vivir las experiencias adaptativas que han sido básicas para nuestra especie a lo largo del proceso de nuestra evolución.

Para un bebé, estas experiencias necesarias son:

  • Contacto físico permanente con la madre (u otro familiar o cuidador/a) desde el nacimiento.
  • Dormir en la cama de los padres en permanente contacto físico hasta que el bebé decida lo contrario por sí mismo, lo que ocurre alrededor de los dos años.
  • Lactancia materna a demanda.
  • Permanecer constantemente en brazos o pegado/a al cuerpo de otra persona hasta que el bebé comience a arrastrarse o gatear por sí mismo, lo que sucede en torno a los 6-8 meses.
  • Disponer de cuidadores/as que atiendan las necesidades del bebé (movimientos, llantos, etc.) sin emitir juicios ni invalidarlas. Es importante tener en cuenta que el bebé no debe ser el centro de atención permanentemente, aunque sí debe sentir que sus necesidades serán satisfechas.
  • Hacer sentir al bebé y potenciar sus expectativas basadas en que es un ser innatamente social y cooperativo, al tiempo que fomentar su fuerte instinto de autoconservación. Igualmente, es básico que el bebé siente que es bienvenido y tenido en cuenta.

Los bebés cuyas necesidades continuum han sido satisfechas desde el principio a través de la experiencia “en brazos” desarrollan una gran autoestima y son mucho más independientes que aquéllos a los que se les ha dejado llorar solos por miedo a que se vuelvan unos “mimosos” o demasiado dependientes.

2 Respuestas

  1. Me encanta. El primer punto es básico y yo lo complementaría diciendo que no se lo debe dejar con otra persona distinta de la madre o cuidador principal nunca en los primeros 9 meses. Ya se que suena terrible, porque estamos acostumbrados a dejarlos 2 o 3 horas para ir al cine, al peluquero o al dentista, mínimo! Pero en mi experiencia, esas pocas horas el bebé realmente lo pasa fatal. Llora desesperadamente aunque esté en los brazos de otro, incluso el padre. Nosotros lo hicimos una vez cuando tenía como 2 meses y casi inmediatamente notamos que el bebé se hizo más apegado y demandante. Como que pensó que mamá se podía volver a desaparecer y entonces mejor llorar a la mínima separación. Afortunadamente no lo volvimos a hacer hasta los 6 meses. El niño volvió a acceder a estar con otras personas tranquilamente y feliz, confiando en que la madre esta cerca. Y nunca pasó por etapa en que se niegan a separarse de mamá.
    Saludos

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