Lactancia materna: 10 consejos básicos

mamando.jpgAmamantar a un bebé, algo tan natural, sencillo y maravilloso se ha convertido en una complicada tarea. La mayoría de nosotras apenas lo ha visto hacer, así que cuando nos llega el momento no sabemos por dónde empezar. Ante todo, has de saber que SÍ, estás sobradamente preparada para amamantar con éxito. Sólo necesitas querer hacerlo… y algo de apoyo.

Aquí tienes los primeros consejos para empezar con buen pie esta única y maravillosa aventura. No es un camino fácil. En algunos momentos puedes sentirte perdida, agotada. Es normal. Pero, ¿sabes?, el cansancio pasa. Y el amor, la protección, la seguridad, el vínculo… eso queda para siempre.

  1. Tu leche es el alimento perfecto para tu bebé. Y es irremplazable.
  2. Tu bebé no necesitará tomar agua, ni zumos, ni complementos de otra leche, ni otro alimento durante los primeros 6 meses.
  3. Prevé ayuda en tu casa para las primeras semanas. Así podrás dedicarte totalmente al recién nacido.
  4. Busca una posición cómoda, con la espalda y brazos bien apoyados y hombros relajados. Un clima tranquilo es lo ideal.
  5. Asegúrate en cada toma de que el bebé se coja bien: colócalo barriga con barriga. Su nariz y su barbilla tocando tu pecho (tranquila, no se ahoga). La areola de tu pezón debe estar dentro de su boca. Y no debes sentir molestias.
  6. El bebé nace preparado para estar 2 ó 3 días alimentado exclusivamente con calostro (un líquido espeso y amarillento con un alto contenido en células de acción inmunitaria, proteínas y vitaminas), por lo que no necesitará nada más. En unos días se convertirá en leche de transición (algo más clara y líquida) y poco después en leche madura (blanca y líquida).
  7. El pecho se da a demanda. Es decir, cuando él o ella pida. Dale el pecho cada vez que dé muestras de hambre (si lo notas, antes de que llore, y a la mínima duda, ofrécele), sin horarios y todo el tiempo que quiera. Los recién nacidos suelen mamar de 8 a 12 veces al día, pero puede que sea más o menos. Y no tiene por qué ser todos los días igual.
  8. La composición de la leche varía durante la toma. La del principio es más “aguada” y la del final más grasa. Por eso es importante que tu bebé vacíe bien el pecho. Cuando termine con el primero, ofrécele el otro y que mame lo que quiera. Y en la siguiente toma empieza por este último.
  9. La producción de leche aumenta con la frecuencia del amamantamiento y se mantiene dando el pecho a demanda. Si le das a tu bebé cada vez que te pida, te aseguras tener la cantidad de leche que necesita en cada momento y etapa de crecimiento. Cuando necesite que la producción aumente, demandará mucho más a menudo (no te asustes, no te estás quedando sin leche!). Es una“crisis de crecimiento”: el pecho recibe el mensaje de que ha de producir más y en dos o tres días se ajusta a la nueva situación.
  10. Los complementos, chupetes o ayudas antes de los 6 meses no son necesarios. Y ponen en riesgo el amamantamiento, porque disminuyen la producción de leche.

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